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Nueve propuestas

Rodrigo Estrada Reveiz

martes, 25 agosto 2026

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Sin lugar a dudas, el evento del pasado 10 de agosto, nos deja diferentes retos departamentales. Hoy quiero referirme específicamente a la capital quindiana que debe tomar medidas replicables a otros municipios.

 Y es que, sin lugar a dudas, las consecuencias del sismo implican agilidad en la toma de decisiones cruciales a la mayor brevedad, claro está, con planificación, articulación y evaluación.  Estamos hablando de recuperar viviendas, reabrir negocios, proteger empleos, restablecer ingresos y devolverle confianza a quienes, de un día para otro, vieron afectado su patrimonio. Armenia enfrenta hoy ese desafío y, por eso, desde la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío creemos que la conversación debe pasar rápidamente de la emergencia a la reactivación y la reconstrucción para que afectación física, no termine convirtiéndose en una crisis económica y social de mayor dimensión.

Por eso propusimos nueve medidas que consideramos prioritarias: alivios tributarios locales, apoyo en materia de arrendamientos, una línea especial de atención para orientación y reclamaciones, alivios en servicios públicos, un Fondo de Recuperación Empresarial, apoyo económico temporal a vendedores informales, priorización de compras locales, un Plan de Reactivación Económica y la creación de una Mesa para la Reactivación Económica y la Reconstrucción.

La primera tarea es aliviar las cargas de quienes fueron afectados. Proponemos estudiar medidas temporales sobre el Impuesto Predial para los predios afectados y mecanismos de alivio frente al Impuesto de Industria y Comercio para establecimientos y empresas que han visto impactada su actividad, mediante alternativas como ampliación de plazos, facilidades de pago, descuentos u otros instrumentos que sean jurídica y fiscalmente viables. A esto debe sumarse un apoyo temporal para arrendamientos, de hasta tres meses inicialmente, dirigido a personas, comerciantes y empresarios afectados que deban continuar pagando un inmueble que no pueden utilizar o que necesiten trasladarse mientras se realizan reparaciones. Y necesitamos una línea especial de atención, articulada con la Superintendencia de Industria y Comercio y las autoridades competentes, que permita orientar y canalizar reclamaciones relacionadas con posibles incrementos injustificados en arrendamientos o prácticas abusivas en precios de bienes y servicios durante la emergencia.

La recuperación también requiere reducir las obligaciones que hoy pesan sobre hogares y negocios que no están operando normalmente. Por eso planteamos gestionar con las empresas prestadoras y las autoridades competentes alivios temporales en agua, energía y gas, que puedan contemplar facilidades de pago, diferimientos o períodos de gracia de hasta tres meses, según las posibilidades de cada prestador. Pero también necesitamos recursos para volver a abrir. De allí nuestra propuesta de crear un Fondo de Recuperación Empresarial, destinado a apoyar reparaciones menores, adecuaciones, reposición de maquinaria, equipos, herramientas, mobiliario e inventarios afectados, priorizando los negocios con mayores daños y menor capacidad económica. Y esta recuperación debe incluir a quienes viven de la economía informal: proponemos evaluar un apoyo económico temporal a vendedores informales que hayan perdido ingresos, herramientas de trabajo o la posibilidad de desarrollar temporalmente su actividad.

El dinero destinado a la recuperación debe convertirse también en una oportunidad para que Armenia se compre y se reconstruya a sí misma. Por eso proponemos priorizar, dentro del marco legal aplicable a la contratación pública, la participación de comerciantes, empresarios y unidades productivas locales en la provisión de bienes y servicios necesarios para la recuperación y reconstrucción, así como en las necesidades habituales de la Administración Municipal. Cada compra local puede significar una venta para una empresa afectada, un ingreso para una familia y un empleo que se conserva. Pero para que estas medidas no sean esfuerzos aislados, necesitamos un Plan de Reactivación Económica, construido conjuntamente entre la Alcaldía, la Cámara de Comercio y los demás actores pertinentes, con acciones concretas, responsables, recursos, fuentes de financiación, metas y mecanismos de seguimiento.

Finalmente, proponemos crear una Mesa para la Reactivación Económica y la Reconstrucción de Armenia, con participación de la Administración Municipal, el Concejo, entidades públicas, Cámara de Comercio, gremios, empresarios y demás actores pertinentes. Esta mesa debe permitir consolidar información, evitar duplicidades, priorizar necesidades, coordinar acciones, gestionar recursos ante los gobiernos departamental y nacional, el sector privado y otras organizaciones, y hacer seguimiento a los compromisos. Nuestra propuesta es que, inicialmente, se reúna semanalmente y trabaje sobre una hoja de ruta común. Desde la Cámara de Comercio estamos dispuestos a aportar la información que venimos recopilando, nuestras capacidades institucionales y nuestro conocimiento del tejido empresarial. Armenia necesita pasar de la emergencia a la acción. Estas nueve propuestas son un primer paso para hacerlo hoy, protegiendo empresas, empleos e ingresos y construyendo las condiciones para una recuperación segura y sostenible.