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TV Globo canceló el encuentro después de que Lula y Flávio Bolsonaro desistieran de participar y de que la Justicia modificara las reglas previstas.

Brasil se quedó este jueves sin el último debate televisado antes de las elecciones presidenciales del domingo, luego de las ausencias del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y del senador Flávio Bolsonaro, además de una serie de decisiones judiciales que modificaron las condiciones del encuentro.

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TV Globo canceló el debate pocas horas antes de su transmisión, después de varias decisiones adoptadas por autoridades judiciales. El encuentro estaba previsto como la última oportunidad para que los principales candidatos expusieran sus propuestas antes de los comicios.

El episodio generó cuestionamientos sobre la intervención de la Justicia en la organización del debate y sobre las condiciones para la participación de los candidatos.

Lula y Flávio Bolsonaro desistieron del debate

El primero en anunciar que no asistiría fue Lula, quien comunicó su decisión el miércoles. El mandatario optó por conceder una entrevista al pódcast Flow en el mismo horario en el que estaba programado el debate.

Durante la entrevista, el presidente cuestionó el formato de estos encuentros y sostuvo que resultan poco productivos, además de permitir intervenciones que calificó como bromas de candidatos con menor peso electoral.

Flávio Bolsonaro, por su parte, había confirmado inicialmente su participación, pero desistió de acudir a los estudios de Globo en Río de Janeiro dos horas antes del comienzo del programa.

El senador explicó en sus redes sociales que tomó la decisión después de una resolución de la ministra del Tribunal Superior Electoral (TSE), Estela Aranha, que prohibió a Globo mostrar durante el debate el atril vacío reservado para Lula. La decisión también impidió que los demás candidatos formularan preguntas dirigidas al presidente ausente.

La magistrada atendió un recurso presentado por la campaña de Lula y argumentó que la exhibición del espacio vacío podía generar un “potencial desequilibrio” en perjuicio del candidato. También recordó que la participación en los debates es facultativa.

Otra decisión judicial terminó de cambiar el escenario

Casi al mismo tiempo, el juez de la Corte Suprema Gilmar Mendes ordenó incluir en el debate al candidato Renan Santos, del partido Misión, quien no había sido invitado inicialmente por Globo.

La cadena había previsto la participación de los candidatos que cumplían con los criterios establecidos por la legislación electoral para ser invitados a este tipo de encuentros. El TSE había validado previamente, entre otras, las candidaturas presidenciales de Lula y Flávio Bolsonaro, mientras que la candidatura de Renan Santos permanecía entre las que aún debían ser analizadas por el tribunal.

La sucesión de decisiones modificó las condiciones pactadas entre la emisora y los candidatos y terminó llevando a Globo a cancelar la transmisión.

Globo cuestionó las decisiones judiciales

La cadena señaló que las decisiones adoptadas poco antes del debate generaban “inseguridad jurídica” y, según su posición, representaban una interferencia en la libertad de los medios de comunicación para organizar estos encuentros.

Las principales asociaciones de prensa también expresaron su rechazo a la intervención judicial y calificaron las decisiones como una interferencia en la organización del debate.

Flávio Bolsonaro aprovechó la cancelación para realizar una transmisión en sus redes sociales y cuestionar las decisiones de la Justicia. Durante el directo acusó a Lula de evitar el debate y cuestionó la actuación de la ministra Estela Aranha, quien fue nominada por el propio Lula para ocupar un asiento en el TSE.

La audiencia se trasladó a internet

Ante la cancelación del debate, Flávio Bolsonaro organizó una transmisión en sus redes sociales junto a sus aliados, mientras Lula continuaba con la entrevista en Flow.

Según los datos citados por EFE, la transmisión de Flávio Bolsonaro alcanzó picos superiores a 900.000 espectadores cerca de la medianoche, mientras que la entrevista de Lula llegó a 1,6 millones de usuarios simultáneos.

El episodio ocurrió a pocos días de las elecciones presidenciales del 4 de octubre, en una campaña marcada por una fuerte disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro. EFE reportó que ambos llegaban a la recta final técnicamente empatados en los sondeos.

La Justicia queda en el centro de la campaña

La sucesión de decisiones judiciales convirtió a la Justicia brasileña en uno de los protagonistas de la recta final de la campaña.

En las semanas previas a los comicios, otro de los asuntos que generó controversia fue el caso del Banco Master, que involucró cuestionamientos sobre posibles relaciones entre magistrados del Supremo Tribunal Federal y un banquero detenido por un fraude financiero.

Entre los magistrados mencionados en ese contexto aparece Alexandre de Moraes, quien estuvo a cargo del proceso judicial que terminó con la condena y prisión domiciliaria del expresidente Jair Bolsonaro. Flávio Bolsonaro ha planteado que indultaría a su padre en caso de llegar a la Presidencia.

La cancelación del debate dejó así a los electores sin el último encuentro televisado entre los principales candidatos antes de la primera vuelta y trasladó la confrontación política a entrevistas y transmisiones digitales.