Saltar al contenido

El nuevo monarca asumió formalmente el trono ante el Parlamento, mientras cientos de ciudadanos acudieron al Palacio Real para despedir a su antecesor.
El juramento de Haakon VIII sigue una tradición parlamentaria que se remonta al siglo XIX. La ceremonia anterior se realizó el 21 de enero de 1991, cuando Harald V asumió el trono tras la muerte de su padre, Olav V.

Haakon VIII asumió este martes formalmente el reinado de Noruega al jurar la Constitución ante el Parlamento, cuatro días después de la muerte de su padre, Harald V, a los 89 años. La ceremonia en Oslo coincidió con la apertura de la capilla ardiente, donde cientos de ciudadanos comenzaron a rendir homenaje al monarca fallecido.

Lea también: Ataque con cuchillo en Times Square deja dos muertos y un herido

Haakon VIII juró ante el Parlamento

El nuevo rey pronunció ante el Storting el juramento de respetar la Constitución y las leyes de Noruega. A la ceremonia asistieron la princesa heredera Ingrid Alexandra, el príncipe Sverre Magnus y la reina Sonia, viuda de Harald V.

También estuvieron presentes el primer ministro, Jonas Gahr Støre, integrantes del Gobierno y parlamentarios.

La esposa del nuevo monarca, la reina Mette-Marit, no pudo participar en el acto debido a complicaciones relacionadas con el trasplante de pulmón al que fue sometida en junio, según informó la Casa Real.

La princesa Ingrid Alexandra realizó asimismo un juramento ante el Parlamento, aunque en su caso lo hizo por escrito.

Homenaje a Harald V

Durante la ceremonia se guardó un minuto de silencio en memoria de Harald V. El presidente del Parlamento, Masud Gharahkhani, destacó el papel que desempeñó el monarca durante sus 35 años de reinado.

Gharahkhani describió a Harald como una figura asociada con la estabilidad y la continuidad del país, además de resaltar su defensa de la Constitución y la democracia.

El acto tuvo una duración aproximada de 20 minutos y concluyó con la interpretación del himno real noruego, ‘Kongesangen’.

El juramento de Haakon VIII sigue una tradición parlamentaria que se remonta al siglo XIX. La ceremonia anterior se realizó el 21 de enero de 1991, cuando Harald V asumió el trono tras la muerte de su padre, Olav V.

Un recorrido por las calles de Oslo

Antes de llegar al Parlamento, Haakon VIII salió del Palacio Real a bordo de un Lincoln Continental descapotable de 1966, un vehículo utilizado anteriormente en las bodas de Harald y Sonia y de Haakon y Mette-Marit.

Miles de personas se ubicaron a lo largo del recorrido por el centro de Oslo para acompañar al nuevo monarca durante su traslado al Storting.

El rey también recibió mensajes de felicitación procedentes de otras casas reales europeas. Entre ellos estuvo el del rey Carlos XVI Gustavo de Suecia, padrino de Haakon VIII, quien expresó su pesar por la muerte de Harald V y envió un mensaje de respaldo al nuevo soberano.

Cientos de noruegos despiden a Harald

Mientras Haakon VIII asumía formalmente sus funciones, cientos de personas acudieron al Palacio Real para visitar la capilla ardiente de Harald V.

La capilla abrió sus puertas a las 14:00 hora local y permanecerá disponible para los ciudadanos hasta el 9 de septiembre, un día antes del funeral del antiguo monarca. La televisión pública NRK informó que ya había personas haciendo fila varias horas antes de la apertura.

El féretro había sido trasladado al lugar el lunes después de una procesión en la que participaron familiares cercanos de Harald V, entre ellos su hijo y ahora rey de Noruega.

La monarquía mantiene respaldo

La muerte de Harald V ha generado una amplia respuesta pública en Noruega, mientras el país inicia la transición hacia el nuevo reinado.

Un sondeo difundido este martes por NRK mostró que el 72 % de los noruegos consultados apoya la permanencia de la monarquía. El porcentaje representa un aumento de ocho puntos frente a la encuesta realizada por la cadena pública en mayo.

Harald V murió el viernes a los 89 años después de 35 años como rey. Con su fallecimiento, Haakon VIII inicia una nueva etapa de la monarquía noruega, mientras el país se prepara para despedir oficialmente al monarca fallecido.