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La película colombiana Cinco años, cuatro meses se presenta en el Festival de San Sebastián y sigue a una madre que busca respuestas sobre la desaparición de su hijo.

La memoria de las víctimas de los llamados falsos positivos en Colombia llegó al Festival de Cine de San Sebastián, en España, con Cinco años, cuatro meses, una película de ficción que retrata el dolor de una madre que desconoce el paradero de su hijo. La producción fue dirigida por Juan Miguel Gelacio y Esteban Hoyos García.

En entrevista con EFE, los cineastas explicaron que el proyecto nació con el propósito de visibilizar la memoria de las víctimas de crímenes de Estado ocurridos durante el conflicto armado, pero que el contexto político actual de Colombia le dio un nuevo significado a la película.

Gelacio señaló que el filme busca recordar los asesinatos cometidos por agentes estatales, mientras que Hoyos destacó la necesidad de abordar las consecuencias que tuvieron las políticas de seguridad implementadas hace dos décadas.

 

Una historia sobre el dolor de las madres

La película no es un documental sobre los falsos positivos, sino un largometraje de ficción centrado en Martha, interpretada por la actriz Jenny Nava, una mujer que perdió a su hijo mayor y continúa sin conocer qué ocurrió con él.

La protagonista atraviesa procesos de exhumación, diligencias, formularios e investigaciones, mientras encuentra en un colectivo de mujeres una posibilidad para enfrentar el dolor provocado por la ausencia.

Según sus directores, la producción tiene una dimensión política, pero su principal interés es mostrar la experiencia humana, la vulnerabilidad y el duelo inconcluso de las familias que buscan a sus seres queridos.

Los falsos positivos corresponden a ejecuciones extrajudiciales de civiles, principalmente a manos de integrantes del Ejército, que fueron presentados como guerrilleros muertos en combate. Estas acciones fueron utilizadas para incrementar de manera fraudulenta las cifras de resultados operacionales.

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Una producción marcada por la falta de respuestas

El largometraje también expone las dificultades personales, laborales e institucionales que enfrentan las madres durante la búsqueda de sus hijos desaparecidos.

De acuerdo con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), en Colombia hay alrededor de 137.000 personas desaparecidas en el contexto del conflicto armado.

Los directores explicaron que los colectivos de madres se han convertido en espacios de acompañamiento para mujeres que no pueden cerrar su duelo porque desconocen qué ocurrió con sus familiares.

El proyecto surgió a partir de la experiencia de Gelacio en la UBPD. Inicialmente, el cineasta realizó un cortometraje con el objetivo de acercar las cifras de desaparición a las historias y emociones de las víctimas. Posteriormente, tras obtener un fondo de financiación, se vinculó Hoyos y ambos ampliaron la propuesta hasta convertirla en un largometraje, en un proceso que tomó cerca de cuatro años.

La película fue reconocida durante su etapa de desarrollo en la sección de industria del Festival de San Sebastián, donde se presentó inicialmente bajo el título A la hora de poner la mesa ya no éramos cinco.

Ahora, con su nuevo nombre, Cinco años, cuatro meses compite por el reconocimiento de la sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián.