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Ha sido profesor de música del colegio Baudilio Montoya, de Fundanza, de la Universidad del Quindío, de la Universidad de Caldas, de la Universidad de Antioquia y de la Universidad del Valle.

El maestro Jorge Mario Sánchez nació en Armenia, Quindío, el 18 de septiembre de 1982. Su padre Henry Sánchez, su madre María Eugenia Ordoñez, su esposa Silvia Martín Roso. Es padre de dos hijos, Juan Miguel y Alicia.

Su infancia estuvo marcada por la música. Cuenta que “Mi infancia fue en batallones, mi papá estaba en el ejército, mi vida era alrededor de mucha vegetación, bosques, viendo soldados todo el tiempo, solo me divertía con mi hermana jugando…todo el tiempo era viendo animales paseando por todas las zonas boscosas que tenía ese batallón…casualmente cerca de donde nosotros vivíamos había un alojamiento a donde llegaban los soldados de la contraguerrilla, y uno de ellos tocaba flauta dulce…yo iba al alojamiento cuando ellos llegaban de operaciones y él me enseñaba canciones. Ese fue uno de los primeros contactos que yo tuve con la música”. Dice que en primaria había una tuna y quería aprender a tocar guitarra, “pero en ese tiempo mi papá no me apoyó en eso, me apoyó en el futbol y en el karate”.

De joven estuvo involucrado en la música, teatro y danza. Hizo su bachillerato en el colegio Jesús María Ocampo. Aquí la profesora Gloria Elena Poveda, en los descansos, “me decía que fuera a la sala de profesores y allá me enseñó música…en el colegio yo tocaba la quena”. Expresa que en Fundanza tocó percusión tradicional, flauta, gaita, clarinete, tocó mucha música tradicional y viajó por Colombia, Ecuador y Venezuela, a Festivales Internacionales.

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El maestro Jorge Mario Sánchez estudió en Bellas Artes, Licenciatura en música en la Universidad Tecnológica de Pereira, Especialización en Teoría Musical en la UTP, y Maestría en Música en la misma Universidad. Estudió igualmente en el Conservatorio de Cali.

¿Por qué a todo músico, en su formación, se le exige conocer el piano?

El piano es un instrumento muy completo, es un instrumento desde el cual uno puede comprender muchos temas de la música y aplicarlos… Es un instrumento muy visual. Yo realmente en la Universidad estudié fue flauta… Yo toqué percusión, vientos, guitarra, fui director de bandas.

¿Qué instrumento lo enamoró definitivamente?

El piano. Mientras yo estudiaba flauta en el conservatorio o incluso en Pereira, yo nunca dejaba el piano, era una curiosidad con ese instrumento, siempre me gustó…Yo empecé a explorar el jazz en la flauta, pero hubo un momento en que quise explorar el jazz en el piano.

¿Qué pianistas de Colombia y del mundo lo han inspirado?

Juan Andrés Ospina, Nicolás Ospina, Adrián Herrera, Jaime Henao, Diego Fernando Arias, Ricardo Arciniegas, Brad Mehldau, Tommy Flanagan y MacCoy Tyner.

¿Qué música le gusta escuchar?

Me gusta escuchar música tradicional de diferentes países que se fusionan con el jazz; entonces, flamenco con jazz, música del pacífico con jazz, tango con jazz…Uno mantiene envuelto de música, de estilos, de propuestas, explorando…

¿Cómo pianista qué cuidados tiene usted con sus manos?

Yo evito cargar cosas pesadas, el reposo, el estiramiento se me volvió como un hábito, hago mis pausas y las posturas de las manos.

¿Qué significa para usted un Bach, un Mozart, un Beethoven?

Todos los que estudiamos música es como un paso obligado conocer la música de ellos…hay muchos contenidos de la música que hasta el día de hoy son objeto de estudio…es un proceso como obligado que todo músico debería conocer, pasar por allí, sin embargo, es para mí una parte del camino…sin esa música tan maravillosa de Beethoven, de Bach, de Mozart, Liszt, orquestadores como Richard Strauss, no conoceríamos muchas cosas.

¿Qué géneros musicales son sus preferidos?

A mí me gusta mucho el jazz, es algo que definitivamente me encanta, pero la música tradicional a mí me gusta, la música llanera, la música del pacífico es preciosa… He tenido tiempo donde escucho flamenco… tomando rasgos del jazz, uno puede coger bambucos y ponerles un poco del jazz, de improvisación, de los colores, de la creatividad.

¿Una anécdota?

Justo antes de empezar a tocar la flauta me picó una abeja la mano, y se me empezó a hinchar la mano, yo sentía y cuando miré tenía la ponzoña ahí enterrada…la mano fue muy lenta, fue muy difícil tocar, estábamos en Popayán en un festival.

¿Qué mensaje para los jóvenes aprendices del piano?

Todo lo que uno quiere hacer bien requiere esfuerzo, requiere compromiso…las generaciones actuales, cierta tendencia, no quieren pagar ese precio. Nosotros crecimos en un escenario donde la disciplina era muy importante, donde había que pasar tiempo explorando, estudiando, leyendo. Hoy en día las generaciones buscan saltarse todo ese proceso para conseguir el mismo resultado y eso no es posible.