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Con más de 28 años de trayectoria docente, su labor le valió un reconocimiento de la Secretaría de Educación del Quindío.

Hay profesores que limitan la enseñanza al salón de clase y otros que convierten el territorio en una extensión de la escuela. Javier Mauricio Cardona Londoño pertenece a este segundo grupo. Desde la Institución Educativa Santa Teresita de La Tebaida, ha orientado a sus estudiantes hacia el conocimiento y la conservación de la biodiversidad mediante recorridos por senderos, quebradas y parques del municipio.

Su interés por el ambiente comenzó cuando era estudiante y escuchó hablar de la palma de cera, una especie que le permitió descubrir la riqueza natural del Quindío. Esa inquietud orientó su formación hacia las ciencias agropecuarias, la educación ambiental y la docencia, campos desde los que ha impulsado proyectos de investigación escolar.

Cardona inició su carrera docente en la Institución Educativa Naranjal, en Quimbaya, y posteriormente trabajó en La Popa, en La Tebaida. Hace cerca de dos décadas llegó a la Institución Educativa Santa Teresita, donde fortaleció los procesos de investigación alrededor de la quebrada La Jaramilla y consolidó el grupo ecológico Germinar, integrado por cerca de 40 estudiantes de bachillerato.

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Con los años, ese trabajo dio paso a la caracterización ambiental de los principales parques de La Tebaida. La inquietud surgió al observar que muchos habitantes desconocían las especies de aves y árboles que encontraban a diario. La investigación, desarrollada con participación de la Universidad del Quindío, biólogos, entidades públicas y estudiantes, quedó recogida en el libro Un viaje por los parques principales de La Tebaida.

El proyecto permitió identificar especies de aves, árboles, arbustos, mamíferos e iguanas presentes en los parques y promover acciones de sensibilización para fomentar su cuidado. Cardona también busca que estos espacios sean reconocidos como patrimonio ambiental del municipio.

Este trabajo le mereció uno de los reconocimientos especiales de la Secretaría de Educación del Quindío en la categoría Vocación de Servicio, por el proyecto “Conservemos las fuentes hídricas y su biodiversidad en el municipio de La Tebaida, un espacio para la educación ambiental”. La iniciativa ha vinculado a estudiantes, instituciones y comunidad en torno al conocimiento y la conservación del entorno.

¿En qué consiste el proyecto que desarrolla con los estudiantes?

Nuestro trabajo busca que los estudiantes conozcan y conserven la biodiversidad del municipio. Investigamos la fauna y la flora de las quebradas y de los principales parques de La Tebaida, con la participación de la Universidad del Quindío, biólogos, la Alcaldía, Urbaser y la comunidad.

¿Qué descubrieron durante la investigación?

Encontramos más de 30 especies de aves en cada parque, además de decenas de especies de árboles, arbustos y palmas, así como ardillas e iguanas. Son espacios con una biodiversidad enorme que muchas personas recorren todos los días sin conocerla.

¿Qué impacto ha tenido este trabajo?

Ha servido para que la comunidad valore más estos espacios. Incluso logramos que se instalaran avisos para evitar que las personas alimentaran a las ardillas con dulces y otros alimentos inadecuados. También buscamos que la gente entienda que conservar los parques es una responsabilidad compartida.

¿Qué representa el libro Un viaje por los parques principales de La Tebaida?

Es una recopilación del trabajo investigativo realizado durante varios años. Además de contar la historia de los parques, presenta la caracterización de su fauna y flora y propone que estos espacios sean declarados patrimonio ambiental del municipio.

¿Qué significa recibir el reconocimiento de la Secretaría de Educación?

Más que una medalla o un diploma, significa que se reconoce un trabajo que sale de las aulas, involucra a la comunidad y demuestra que la educación puede transformar el territorio cuando diferentes instituciones trabajan de manera articulada.

¿Cuáles son los próximos retos?

Queremos fortalecer la producción de videos educativos, consolidar planes de manejo ambiental para ambos parques y avanzar en la declaratoria como patrimonio ambiental. Además, queremos que los habitantes y comerciantes cercanos se conviertan en cuidadores de estos espacios.

¿Qué mensaje deja a otros docentes?

Las instituciones educativas debemos entender que también somos actores de la conservación del territorio. Es importante salir de las cuatro paredes del salón de clase, involucrar a la comunidad y hacer que el conocimiento contribuya a proteger la biodiversidad que tenemos.