l
Editorial / ABRIL 12 DE 2024

Malas señales

 “La desidia en el mantenimiento de estas señales, sumada a la acción de individuos inescrupulosos que contribuyen al deterioro de las mismas, ha creado un escenario caótico en numerosos sectores de la ciudad”.

Malas señales

En medio del trajín cotidiano de Armenia, un problema persistente parece haberse infiltrado en el tejido urbano: la desvanecida presencia de las señales de tránsito. Este no es un asunto nuevo; lleva años fermentando en las calles de Armenia, mientras los conductores luchan con la confusión y la incertidumbre que rodea las indicaciones viales.

La desidia en el mantenimiento de estas señales, sumada a la acción de individuos inescrupulosos que contribuyen al deterioro de las mismas, ha creado un escenario caótico en numerosos sectores de la ciudad. ¿Qué refleja esto sobre la gestión municipal? ¿Dónde queda la prioridad por la seguridad vial y la eficiencia en la movilidad?

Está claro, falta una señalización vial fundamentada en estudios técnicos adecuados. En lugar de ser un sistema coherente y efectivo para mejorar la seguridad y la movilidad, las señales se despliegan de manera aleatoria, algunas incluso superpuestas o mal ubicadas. Esto no solo es una negligencia administrativa, sino también un desperdicio de recursos públicos, considerando el costo de cada señal.

Pero el problema va más allá de la estética urbana. En un informe del pasado miércoles NUEVA CRÓNICA QUINDÍO evidenció cómo las señales están mal mantenidas, contradictorias o redundantes, pueden convertirse en cómplices silenciosos de tragedias viales. Armenia, con una tasa de mortalidad por accidentes de tránsito por encima de la media nacional, no puede permitirse el lujo de ignorar este problema.

La normativa existente, aunque clara en sus directrices, parece estar ausente en la práctica. El Código Nacional de Tránsito Terrestre establece la responsabilidad de los organismos locales en el mantenimiento de la señalización vial, pero este mandato parece haberse extraviado en el laberinto burocrático.

Además, mientras el problema de la señalización se queda sin resolver, las autoridades municipales parecen estar distraídas por otros proyectos, como la instalación de cámaras de fotodetección. Si bien estas cámaras podrían ser una herramienta útil en la lucha contra las infracciones de tránsito, su eficacia dependerá en gran medida de la claridad y coherencia de la señalización circundante.

Lo que queda claro es que la falta de atención a la señalización vial en Armenia no es simplemente un asunto de mantenimiento urbano. Es un síntoma de administraciones pasadas que perdieron de vista sus prioridades fundamentales: la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos. Mientras las señales se desvanecen en el paisaje urbano, la confianza en la capacidad del gobierno para abordar los desafíos cotidianos se desvanece junto con ellas.

***

En ocasiones sorprende el mutismo del gobierno municipal, sería bueno que el alcalde y sus secretarios salieran a responder los cuestionamientos que la gente formula a través de los medios de comunicación. No, no basta con solo pronunciarse a través de mensajes institucionales donde no hay posibilidad de contrapreguntar.

NOTICIAS RELACIONADAS

Malas señales
Editorial

Malas señales

Se agota
Editorial

Se agota

Cien días II
Editorial

Cien días II

Cien días I 
Editorial

Cien días I 

Cien días I 
Editorial

Cien días I 

Bien hecho
Editorial

Bien hecho


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net