Lunes, 11 Nov,2019
Editorial / NOV 11 2019

¡Gritos de independencia!

Ya con credencial en mano los mandatarios del Quindío tienen un compromiso muy grande con la opinión pública y en ese sentido con un sello de independencia rotulado por carácter, capacidad y autoridad podrían ser una cuota inicial vital para que comiencen bien las próximas administraciones.

La historia en Colombia señala como Grito de Independencia el 20 de julio de 1810, con todo lo ocurrido entre el español José González Llorente y su negativa a prestar un florero a unos cuantos criollos para una celebración. Aunque pareciese un hecho casual, la misma historia detalla que todo fue un acto premeditado con el fin de escandalizar al pueblo santafereño y, por supuesto, al resto de compatriotas en la Nueva Granada.

Otros opinadores del discurrir histórico señalan que la verdadera independencia fue nueve años después, específicamente, el 7 de agosto de 1819, con la Batalla de Boyacá, la cual significó el fin de una serie de enfrentamientos entre el ejército libertador y el realista.

Pero a propósito de la discusión de fechas que marquen ese grito mayor y consolidado de independencia, también pone en juego a Cartagena de Indias. Esta era una de las ciudades más importantes, no solo de la Nueva Granada, sino de toda América del Sur. Su valor la hacía flanco fácil de las nuevas ideologías liberadoras de la Ilustración que llegaban desde Europa hasta los países del nuevo mundo. La hoy capital de Bolívar fue diferente con el resto de las ciudades de la época por la relevancia que se le dio al pueblo y a la liberación total del régimen español.

Hoy, 11 de noviembre, cuando se celebra la independencia de Cartagena, para muchos historiadores se debe registrar y recordar el último y soberano grito libertario. La independencia de Cartagena se desarrolló en un periodo de diez años a partir del 11 de noviembre de 1809, fecha en la cual la ciudad declaró su independencia absoluta de España, constituyéndose en el primer territorio de Colombia en declararse totalmente independiente, así como la segunda ciudad en América, después de Caracas.

Lo cierto es que en un día como hoy y por estos tiempos donde los vientos intentan perfumar en nuestro territorio algunas corrientes de independencia sobre algunos sectores políticos, cae bien hablar de la importancia de que la independencia o el intento serio de independencia sea el factor tutelar de los gobiernos que el 1 de enero del 2020 inician sus periodos constitucionales.

En la mente y el corazón de cada uno de los responsables de liderar esta nueva etapa de gobierno reside la certeza de si son capaces de constituir unos equipos de alto nivel y con lujo de competencias como para que haya un amparo real en cuanto al talento y talante de un gabinete serio, capaz, decente e independiente.

Para algunos sectores políticos la naturaleza de la campaña de José Manuel Ríos podría dejar asomar más posibilidades de independencia política y solvencia para armar un equipo de gobierno más independiente. Aunque Roberto Jairo ha hablado de independencia tendrá un reto más grande al intentar conciliar en su gabinete tantos intereses y compromisos con los tantos partidos que le dieron soporte electoral a su aspiración.

Ya con credencial en mano los mandatarios del Quindío tienen un compromiso muy grande con la opinión pública y en ese sentido con un sello de independencia rotulado por carácter, capacidad y autoridad podrían ser una cuota inicial vital para que comiencen bien las próximas administraciones.

 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net