Ciencia y Tecnologí­a / SEPTIEMBRE 19 DE 2021 / 4 semanas antes

Conflictos armados y corrupción: atentados a la democracia

Autor : Diego Arias Serna

Conflictos armados y corrupción: atentados a la democracia

“La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo”: Montesquieu -1689-1755-.

La democracia no consiste simplemente en que hayan elecciones y que la población en edad de votar participe en contiendas electorales. Una sociedad, para que tome decisiones acertadas, debe conocer qué ofrecen los políticos o quienes deseen ponerse en la lupa de los votantes.

Además, debe conocer el pasado de los candidatos; la viabilidad de ejecutar lo que prometen, es decir, quienes participan en las elecciones deben leer con ojo crítico las propuestas. Y para que el voto no se pierda, el elector no debe tener presiones, ya sea porque pierde el puesto de trabajo o para lograr un nombramiento.

Así mismo, la democracia es de poca calidad y corre riesgos de desaparecer, si se compra el voto, como ha sucedido desde hace varias décadas en Colombia o se asusta al electorado manejando la mentira y el miedo, no solo por quienes gobiernan sino también por otros candidatos. Otro factor, que afecta la designación de un gobernante o candidatos a la parte legislativa de un país, es las desigualdades sociales, porque, como lo expresó Montesquieu, de la pobreza surgen los aristócratas modernos, o pequeños reyezuelos con ínfulas de grandeza.   

Infortunadamente, para Colombia hay otros aspectos que también han afectado las elecciones como los de cuello blanco, con pintas que delatan a ministerios, y a la parte ejecutiva, legislativa y judicial; están también los del sector bancario, así como miembros del Ejército y la Policía. Obvio que no se escapan, como delincuentes, los contratistas del Estado, que en contubernio con los gobernantes atracan el erario público; no puede dejarse por fuera el efecto de la mafia, que con su financiación a las campañas electorales ha hecho mucho daño. Finalmente, están los ladrones de la calle, asaltantes de apartamentos, etcétera. 

Así que, la democracia está infectada de un virus peor que la Covid-19, que ya tiene inyecciones, mientras que la mejor forma de gobernar, a pesar de sus defectos, está sin un antídoto. Por eso las Naciones Unidas asumió que el 15 de septiembre fuese el “día internacional de la Democracia”. Y se escogió como tema: “Democracia y prevención de conflictos”, centrándose en la necesidad de reforzar las instituciones democráticas para promover la paz y la estabilidad. Agregando que la creación de sociedades resilientes exige, además, un enfoque más integrador para lograr gobiernos democráticos efectivos e inclusivos que respeten los derechos humanos y el imperio de la ley.

Lea también: No saber leer y escribir: ¡Qué desgracia!

 

La democracia debe centrarse en las personas

 

Como dice la página web de la OEA, este día fue una oportunidad para recordar que “la democracia se ha de centrar en las personas. La democracia es tanto un proceso como un objetivo, y solo con la participación y el apoyo pleno de la comunidad internacional, los gobiernos, la sociedad civil y las personas, el ideal de la democracia puede convertirse en una realidad para que todos puedan disfrutarla en todas partes”. 

La democracia existe para otorgarle a la gente una forma de vivir en comunidad de manera que resulte beneficiosa para todos. Para aproximarnos a esta meta se debe poner el diálogo por encima de cualquier desavenencia.

El desarrollo de este artículo, cuenta con el apoyo de excelentes pensadores. Iniciaré con Francisco de Roux Rengifo, para resaltar que los problemas de la democracia colombiana son de vieja data, siguiendo con Estanislao Zuleta -1935–1990- y Mario Bunge -1919–2020-, ambos con miradas interesantes sobre esta forma de gobernar. 

De Roux es el presidente de la Comisión de la Verdad, quien afirma que en Colombia hay mucho miedo a la verdad. Zuleta fue un destacado filósofo, escritor y pedagogo, además, docente de la Universidad del Valle. Por su parte, Bunge, fue un importante físico, epistemólogo, filósofo y crítico de cómo los poderes económicos han manejado el planeta.

“En qué momento se jodió Colombia”, es un texto editado Oveja Negra en 1990. Allí escribieron varias personalidades que conocen sobre lo que ha pasado en el país. Uno de ellos fue de Roux, Veamos lo que manifiesta en la introducción, de su documento titulado Construir la paz en el vacío ético y social: “Cuando uno se acerca a la realidad nacional preguntándose por los problemas más apremiantes, en el primer plano encuentra la desigualdad social, problema a la vez ético, político y técnico, y el vacío de Estado y comunidad civil llenado por todas partes por la mafia”. 

Agregó: “En un plano más profundo aparecen la incapacidad de la clase política para adelantar los cambios que el país requiere, el totalitarismo militar de derecha y de izquierda y la inexistencia de una ética civil. Y todas estas cosas, desde profundidades históricas e internacionales, se entrecruzan, se refuerzan y se agravan mutuamente”. 

Él reflexionó sobre la ausencia de paz o, lo que es lo mismo, el enfrentamiento entre Ejército y guerrilla, los secuestros y los chantajes, el accionar de grupos paramilitares y narcoparamilitares, las desapariciones, los asaltos a puestos de policía, los atentados contra el petróleo y la minería, la limpieza nocturna hecha por gente que hizo justicia propia.   

 

Una de las virtudes menos democráticas es la resignación

 

30 años después, posiblemente, escribiría lo mismo y hace esfuerzos en la Comisión de la Verdad, tratando de encontrar la reconciliación y la verdad, de tantas décadas de violencia e injusticia. Pasando a los aportes de Estanislao Zuleta en su libro “Colombia: Violencia, Democracia y Derechos humanos”, publicado en 1998, expresó: “La democracia es la cátedra, en vivo, de la política para los pueblos porque significa la necesidad de aprender continuamente a luchar por sus intereses y a averiguar cuáles son. La democracia es siempre un proceso que pueda ampliarse. No hay una democracia terminada”. 

Zuleta también nos enseñó que: “Una de las virtudes menos democráticas es la resignación, mientras que la esperanza es precisamente una de las virtudes más democráticas. La democracia crece cuando crece la cultura, y la capacidad de decidir es mayor y más eficaz. La capacidad de participar, de inventar, de producir organizaciones, de intervenir sobre la historia o de la economía crece a medida que crece la cultura”. Más adelante añade que: “El espíritu de la democracia es el pueblo en la lucha por incrementar sus derechos, por nuevos derechos. Lo demás es letra de la democracia. Democracia total no existe sino hay praxis de la democracia”. 

Luego, afirmó: “El Estado realmente fuerte es el Estado en el que el ciudadano no tiene miedo ni de pensar por sí mismo, ni de expresarlo, ni de organizarse para buscar las transformaciones que considere necesarias o ventajosas y para luchar contra la injusticia, sea ella oficial o privada”. Más adelante señala: “Para que se pueda hablar de la existencia de una democracia hay un mínimo de condiciones que se deben cumplir, pero sobre todo las que se pueda abarcar en el concepto de “derechos humanos”. Los derechos son importantes, pero la democracia consiste en algo más, que tiene que ver con las posibilidades efectivas de realización de esos derechos”.

Añadió: “El derecho fundamental es el derecho a diferir, a ser diferente. Cuando uno no tiene más que el derecho a ser igual, eso todavía no es un derecho”. Un elemento muy importante que destaca Zuleta es la cultura, y afirmó: “Para la creación de una definición moderna de la democracia es necesario que el pueblo vuelva a crear cultura, porque no es suficiente que la reciba. Tenemos que plantearnos metas altas y una meta muy importante es la de un pueblo creador”.

 

La indiferencia política propicia la dictadura

 

Veamos qué nos legó Mario Bunge sobre el concepto de democracia. En su texto Filosofía política: solidaridad, cooperación y democracia integral, publicado por la editorial Gedisa, 2009, en la sección Visión: la democracia integral, plantea: “La indiferencia política masiva aumenta la oportunidad de que sobrevenga una dictadura. El vacío político pronto es llenado por aventureros, bufones, corruptos y cabilderos de los intereses privados. Además, la democracia política seguirá siendo imperfecta a menos que se la una con las democracias económica y cultural. Esta última es necesaria para votar con la cabeza y la primera para garantizar la seguridad económica”. 

Sobre la democracia integral aseveró: “Si estuviéramos de acuerdo en que el objetivo máximo de la política debe ser mejorar la capacidad de las personas para disfrutar la vida y ayudar a los demás a disfrutarla, deberíamos aclarar la meta y averiguar los medios con mayores posibilidades de llevarnos a ella. Si preguntamos a los economistas ortodoxos o a los politólogos seducidos por la economía estándar, obtendríamos la respuesta habitual: la felicidad es la riqueza o la libertad de comprar, y para obtener esa libertad es necesario dejar que la economía crezca sin condicionamientos sociales”.

Continúa: “Esa ortodoxia trasnochada fue desafiada a comienzos de la década de 1970, cuando alguna gente empezó a hablar sobre la calidad de la vida”. Por eso, también enseñó que: “Se requiere un poco de imaginación para mejorar el orden social existente, en particular para salvar la naturaleza, evitar la guerra, mitigar la pobreza, mejorar el comportamiento de las empresas, fomentar las organizaciones de base y hacer que la globalización también beneficie a los pobres”. 

Añadió: “Por desgracia, la mayoría de los líderes políticos han carecido de imaginación y el coraje cívico necesario para advertir que debe haber progreso social y que este no se puede lograr sin una economía inclusiva, una democracia vital y una cultura ampliamente accesible”. Así que, Colombia está lejos de una democracia auténtica. 


 



COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net