General / MARZO 26 DE 2017 / 5 años antes

Del Seminario de Epistemología a la carrera de Filosofía

Del Seminario de Epistemología a la carrera de Filosofía

El plan de estudios pretende motivar y llevar a un modo diferente de filosofar y de formar profesionales de la filosofía.

Contribuir a la transformación humana de la comunidad al difundir la reflexión filosófica y los resultados del pensamiento filosófico regional, nacional y mundial.


El fragor multidisciplinario y el clima académico propiciado por el “Seminario de epistemología” favorecieron la creación de  un espacio académico-institucional para la Filosofía en la Universidad del Quindío. En el año de 1991 el profesor Nelson Duque Quintero elabora el anteproyecto de una carrera de filosofía para ser presentado a las instancias directivas y administrativas de la universidad, como rectorías y vicerrectorías académicas. La solicitud fue infructuosa por algún tiempo, hasta que el gobierno nacional expide la ley 30 de 1992 que exige a las Universidades Públicas asignar obligatoriamente un espacio a la filosofía. Esa fue la puerta oficial de entrada para tramitar ante el Consejo de Facultad de Humanidades y el Consejo Académico el proyecto de un programa de filosofía, finalmente aprobado el 28 de noviembre de 1993, Acuerdo No. 080, por el consejo superior de la universidad del Quindío, en la rectoría del doctor Henry Valencia Naranjo. A continuación el Icfes  le asignó el registro 1208410000163001114000. 

El proyecto, elaborado por los profesores Nelson Duque y Rubiel Ramírez contenía las siguientes especificaciones: diez (10) semestres, presencial, mixto/nocturno,  profesional de la filosofía, inscripción anual. El plan de estudios pretende motivar y llevar a un modo diferente de filosofar y de formar profesionales de la filosofía, proponiendo que la docencia no sea el trabajo prioritario de los profesores ni de los egresados, sino de investigación y extensión a otras instancias académicas de la Universidad y del departamento del Quindío, esté abierta a los problemas sociales de la región y del país, y receptiva a sus preocupaciones culturales, científicas, éticas y políticas. Por eso mismo, uno de  los principios del proyecto es el espíritu de trabajo participativo y de ser conciencia colectiva de crítica y discusión pluralista. Así se expresa en el objetivo general de “formar profesionales en filosofía con sólidos conocimientos teóricos que les permitan entender nuestra realidad cultural y ubicarla en la perspectiva del pensamiento universal”, y de los objetivos específicos de “comprender los diversos métodos de reflexión filosófica, incidir, positivamente, mediante la confrontación de ideas y la discusión razonada, en el arduo proceso de lograr una identidad social y nacional, diseñar y ejecutar proyectos de investigación con perspectiva social y humanística, por medio del análisis, la traducción y la producción de  textos filosóficos”. 

Pensamiento filosófico desde lo regional a lo mundial
Consideramos, en aquel entonces, que con estos elementos se clarificaban los perfiles profesionales y ocupacionales que debían activar el trabajo investigativo interdisciplinario, contribuyendo a la transformación humana de la comunidad al difundir la reflexión filosófica y los resultados del pensamiento filosófico regional, nacional y mundial. De tal manera que un profesional en filosofía podrá ser asesor en empresas culturales, centros educativos e institutos  investigativos, ser conferencista, productor de artículos, ensayos y obras filosóficas, docente en entidades diversas, en la enseñanza media y universitaria. De ahí que la estructura curricular del proyecto aprobado en 1993 está pensada más allá de la historiografía filosófica, lineal o cronológica, en cuanto la formación y creatividad del docente se incentiva por la misma estructura que le exige estar actualizado y, a la vez, abierto y fundamentado en el conocimiento de tradiciones, creencias y actitudes críticas fortificadas a lo largo de la búsqueda de la verdad. Por eso mismo, otro principio articulador es la formación clásica (entiéndase antigua, moderna y contemporánea) en el pensamiento filosófico básico, conociendo las raíces de los problemas filosóficos, su relación con los de la ciencia, con sus variables conceptuales y contextuales reconocidas a través de los siglos,  comprendiendo dónde están los límites del aporte de un filósofo, sobre todo si miramos con prudencia ética los avances de la ciencia y del conocimiento propiciado por otras disciplinas y artes.

La contribución en la reconstrucción
El 25 de enero de 1999, Armenia y otros municipios cercanos, padecen las consecuencias del terremoto. Son momentos de calamidad y desconcierto para la región, a la cual acuden en su ayuda diferentes entidades nacionales e internacionales, iniciándose el proceso de reconstrucción llamado “modelo Forec”. Al proceso de manejo de conflictos económicos, sociales, políticos, técnicos y científicos, fueron invitados, los investigadores María del Rosario Saavedra y Héctor Álvarez, del Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), el director del  programa de Filosofía, profesor Nelson Duque Quintero, profesores y estudiantes de filosofía de la Universidad del Quindío, por el ingeniero Gonzalo Duque Escobar, profesor de la Universidad Nacional (sede Manizales) para participar en la reconstrucción de los pueblos cordilleranos del sur del Quindío y, especialmente,  en la reconstrucción física y social de Pijao y Calarcá, por el análisis y apoyo a los procesos de reflexión sobre la reconstrucción. De la participación activa del programa de filosofía se da cuenta en el libro de la doctora María del Rosario Saavedra y Adolfo Albán. Del terremoto a la reconstrucción, publicado por la Fundación Cinep (Bogotá) en mayo del 2002.

Con miras a la Acreditación del Programa de filosofía, siendo director el profesor Nelson Duque, se lleva a cabo desde julio de 1999 hasta octubre de  2000, un proceso de autoevaluación crítica y actualización, con la participación de profesores de planta, catedráticos y estudiantes de todos los semestres. El propósito era, primero, reconocer las dimensiones subyacentes al proyecto inicial y adecuarlo a los lineamientos de la ley para la Educación Superior y el Plan de Desarrollo Institucional (P.D.I.), segundo, hacer un análisis de nuestras fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas identificando los problemas  que impulsan y dificultan el logro de los objetivos trazados. 

Fortalezas y debilidades
Sin embargo, se hizo necesario avanzar en esta “toma de conciencia”, consultando a otros estamentos universitarios sobre la percepción que se tenía del programa de filosofía en la Universidad, a través de encuestas e intercambios con directivos, administrativos, profesores y estudiantes. Fueron analizados los resultados de la encuesta, que posibilitaron la formulación de la Visión y la Misión del programa de filosofía. Lo encontrado y discutido se puede sintetizar así: 

* Fortalezas: el acercamiento a la investigación no es tradicionalista porque el ambiente investigativo está integrado a las asignaturas en conexión a los seminarios; las metodologías de docencia se caracterizan por planteamientos generales y específicos y por las cuestiones filosóficas que propician la producción de conocimiento; la estructura curricular es dinámica, actualizada y flexible, conduce a la apertura de espíritu y al deseo de progreso; el significado de extensión abarca la comunidad, las empresas, las universidades, las diferentes facultades de la Universidad del Quindío a través de cursos abiertos, jornadas filosóficas, asesorías de sustentación filosófica que debe hacerse a las ciencias, las tecnologías y otras disciplinas por medio de debates epistemológicos, éticos, bioéticos y políticos.

*Debilidades (posibilidades): las debilidades se toman más como exigencias que lleven a desarrollar la proyección a la comunidad, la divulgación de eventos, la integración de la filosofía a la vida cotidiana; el análisis crítico a las ciencias humanas y a la innovación científica, contribuyendo así a la consolidación del Programa de Filosofía. Anotábamos, sin embargo, que los límites de la Visión, formulada por el P.D.I., eran preocupantes por su insuficiente perspectiva, al no dar cabida a una fundamentación desde la Cultura.

*Oportunidades: con un progreso en la comprensión de las dimensiones pensadas desde el anteproyecto y el proyecto de la carrera de filosofía se enfatiza la conexión con otras profesiones e instituciones, la capacitación de profesores de secundaria y básica primaria por medio de una educación continuada, la conformación de escuelas de bioética y política, la creación de propuestas nuevas que se formalicen en proyectos de investigación vinculando docentes y estudiantes de filosofía, al redimensionar cursos abiertos, seminarios y talleres para profesionales y la presentación de propuestas de formación ciudadana a las empresas. Desde esa época se preparó el ambiente necesario a las acreditaciones del Programa de Filosofía que nos llevó a enunciar nuestras posibilidades futuras en dos sentidos: 1. Relectura de las posibilidades con nuevos significados y 2. Construir interrelaciones con nuevos contenidos, formulados en la Visión y la Misión del programa
(CONTINUARÁ)

Nelson Duque Quintero.
LA CRÓNICA



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