l
Opinión / ENERO 24 DE 2024

Cuando surge el amor

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Cuando conoces a alguien que te gusta y encuentras una conexión inicial con esa persona, se empiezan a activar los diferentes mecanismos químicos en tu cerebro que hacen que te sientas más pleno y feliz, sientes como si estuvieras en un viaje más placentero y encuentras en el hablar con esa persona la satisfacción y el bienestar.

Muchas personas se abruman al sentir todo esto y evitan ese presente asumiendo pensamientos que tienen que ver con el futuro. ¿Será que si funcionará? ¿Será que si es el indicado? ¿Lo que siento es muy intenso y debo bajarle? ¿Que tal que me defraude? Estos pensamientos de futuro condicionan la conducta haciendo que sintamos poca libertad a la hora de expresar, sentir y conectar y posiblemente evitemos mostrar lo que somos y sentimos en ese momento.

Muchas personas tienen miedo de sentir, expresar y construir  sentimientos nuevos, quieren protegerse por repertorios y experiencias  anteriores pero no se dan cuenta que la mejor forma no es la protección sino la exploración, ser capaces de vivir y explorar esos sentimientos y emociones, de conocer al otro con todas sus características y diferencias, de lograr dar el paso para que se dé algo mas. 

Cuando conocemos a alguien deberíamos entender también que primero está el amor que tenemos hacia nosotros mismos, que no necesitamos una persona para amarnos ni reforzar nuestro amor, que podemos simplemente entender la conexión hacia el compartir y complementar y dejar al lado el temor y el miedo.

Somos completamente capaces de estar sin esa persona aunque nuestro cerebro nos diga algo distinto y nos mande todo el tiempo sensaciones de necesitar verlo, sentirlo o compartir momentos a su lado.

Entonces en esta búsqueda de madurez en los procesos relacionales vamos a tener en cuenta qué podemos sentir y dejarnos llevar explorando y asumiendo el momento presente como esa posibilidad única de tener un viaje interno lleno de químicos, neurotransmisores y sensaciones inexplicables, que debemos dejar de pensar tanto en el futuro y asumir una cantidad de creencias irracionales que pueden afectar el proceso o que nos pueden negar la posibilidad de tener una relación llena de cosas lindas.

Pero no todo es emocional y esa responsabilidad en el afecto nos hace entender que somos independientes y capaces de sentir sin miedo, explorar y profundizar en lo que sentimos y esperamos sin que esto se convierta en una necesidad o un apego, ahí es donde nos alejamos de los apegos y entendemos la construcción del amor desde un concepto de constitución y conexión y no desde solo una emoción. 

El amor como esa forma de conectar mi energía con el otro y encontrar en él esa conexión empatía que nos lleva a entender que somos uno solo.

¡Qué viva el amor!
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net