l
Opinión / JUNIO 19 DE 2023

Cuidar el destino

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Nuestro idioma ofrece mil posibilidades para referirnos a muchas cosas. Algunas pueden significar algo distinto en diversos contextos, como: “destino”, que entre varias opciones, hace referencia a un lugar al cual dirigirse, siendo relevante en la industria turística, en la cual se habla de la importancia de un sitio, sus bondades, etc., haciendo referencia a un territorio específico con atractivos y fortalezas. También se usa para referirse al futuro, a aquello que nos aguarda en una estación posterior del viaje.
 

Buena palabra para referirnos a la necesidad que tenemos en el Quindío de cuidarlo, haciendo referencia, tanto a la vocación turística, como a lo que viene para esta tierra, colmada de potencialidades y promesas, también con problemas por afrontar en todos los ámbitos.

Se acercan las elecciones. El 29 de octubre elegiremos a quienes tomarán las riendas del mañana, a los capitanes que agarrarán el timón, que en el rumbo que se le imparta, nos conducirá en uno u otro sentido.

Elegir a quien gobierne el Quindío y lidere los municipios debe ser algo que vaya más allá de la popularidad, no puede fundamentarse en la percepción de agrado que genere la fotografía en el afiche, ni tampoco en discursos llenos de promesas, algunas inviables desde su origen.

Gobernar, más que carisma, requiere cinco elementos que debemos buscar, con una responsabilidad que vaya más allá de un buen manejo de imagen en piezas publicitarias. Primero. Experiencia en lo público. Liderar desde el Estado, ejecutar presupuesto oficial, formular políticas públicas y proyectar el desarrollo territorial, demanda conocimiento específico. No cualquiera puede hacerlo, aunque posea competencias administrativas y saberes en otras áreas.

Segundo. Visión de futuro. Administrar un ente territorial no es solo decidir a quién se contrata y a quién no, implica ver adelante con prospectiva y, por supuesto, tener las habilidades de gestión y liderazgo para tornar el sueño en realidad.

Tercero. Madurez personal. La juventud es un tesoro, los jóvenes pueden y deben participar en política. El Gobierno es una responsabilidad de tal envergadura que amerita haber decantado el espíritu y tener claridad mental.

Cuarto. Serenidad y humildad. El poder debe ejercerse con tranquilidad, evitando llevar a los cargos oficiales a personalidades impetuosas, que a veces ponen su orgullo por encima del bien general. Estos espacios son para buscar propósitos comunes, no para que el ego y la soberbia se sienten al trono.

Quinto. Capacidad gerencial. Los recursos del Estado son limitados y las necesidades de gestión, infinitas. Se requieren conexiones, gente que sepa moverse, que piense en términos de proyectos y que impacte de forma positiva la historia de este lugar, que es magnífico, no solo para los naturales, sino para todo aquel que llega buscando descanso, paisaje, aire puro y experiencias inolvidables. Seamos responsables del futuro y cuidemos este hermoso destino que es nuestro Quindío.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net