Opinión / DICIEMBRE 05 DE 2022

Élites inconsecuentes II

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

En la columna anterior se hizo referencia a la elaboración en el año 2016, del Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial del Quindío 2030 (PIGCCT) liderada por el Ministerio de Ambiente, la gobernación del departamento, 7 alcaldías (entre ellas la de Armenia), la CRQ, la Cámara de Comercio de Armenia y el Quindío, la Mesa de Infraestructura del Quindío, la Edeq, la Contraloría, los gremios, entre otras entidades.

El Plan Integral de Gestión del Cambio Climático Territorial del Quindío 2030 (PIGCCQ-2030) es un instrumento orientador que permite generar conocimientos y herramientas que incorporen el cambio climático (CC) en la gestión del desarrollo atendiendo a los compromisos del Acuerdo de Paris y la convención marco de la ONU  para el cambio climático.

El plan contiene cuatro ejes estratégicos y tres transversales para lograr medidas concretas que permitan mitigar las vulnerabilidades y amenazas y adaptar el territorio al cambio climático. Sintetizaremos los ejes estratégicos del plan como marco de referencia para evaluar si las acciones de los actores firmantes son consecuentes con los propósitos del PIGCCT Quindío 2030.

El primer eje estratégico, está relacionado con el manejo del recurso hídrico y ecosistemas, ordenamiento y manejo de cuencas hidrográficas para afrontar la amenaza en la disminución de la disponibilidad hídrica y recomendar acciones que promuevan la conservación y restauración de bosques.  Contrario a lo enunciado, el turismo sin control, promovido por los compromisarios del plan PIGCCQ, ha puesto en riesgo el recurso hídrico que regula el valle de Cócora del cual dependen cerca de 300 mil habitantes del Quindío. Las autoridades y los promotores gremiales de estas acciones han eludido la tarea de definir la capacidad de carga ambiental. En los estudios del observatorio de salud, aparece el Quindío con el  más alto índice de morbilidad y mortalidad por factores ambientales como el agua y el aire.

El Tribunal Superior de Armenia en noviembre del 2019 declaró “al valle de Cócora como sujeto de derecho. Por omisión de la entidad responsable este ecosistema ha sido vulnerado. El fallo determinó la falta de un modelo de turismo sostenible que atenta contra los derechos fundamentales a la salud, mínimo vital de dignidad en conexidad con el goce de un ambiente sano y la protección de las riquezas culturales y ambientales”

Los firmantes del PIGCCQ continúan impulsando un modelo de atracción de inversiones que no se corresponde con los propósitos del plan. Se requiere una inversión con responsabilidad ambiental que permita reducir la vulnerabilidad y las amenazas del territorio quindiano frente al cambio climático, la biodiversidad y el buen vivir de los pobladores de la región.

Para estos actores la rentabilidad está por encima de cualquier otro factor, tratan el cambio climático no como un marco de referencia  encaminado a disminuir la vulnerabilidad, sino como un factor más y proponen acciones aisladas cuyo impacto es mínimo frente a lo que propone el  PIGCCQ, como por ejemplo “la economía circular, Planta Vida y basura cero” que solo sirve de dispositivo publicitaria. Continuará en la próxima columna.


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