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Opinión / MARZO 27 DE 2019

Prevención del suicidio

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Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, las conductas suicidas van desde la ideación suicida que abarca el deseo de morir, el intento de suicidio con planeamiento específico o inespecífico, hasta el suicidio propiamente dicho o consumado.

 

El tema del suicidio es de los más hablados en nuestro departamento por las características históricas y la prevalencia que hemos tenido que evidenciar durante años. Este fenómeno que se da desde causas variadas, requiere de nuestra atención como comunidad.

En muchos casos las personas intentan suicidarse o tienen ideas suicidas con un elemento común que es el deseo de cese de la conciencia, es la necesidad de evadir o evitar una realidad, no darse cuenta de un problema o no tener que afrontar una situación específica. Por otro lado el suicidio puede ser una forma de expresión de una emoción o afrontamiento negativo, algunas personas quieren expresar su rabia, su inconformidad o su frustración por medio de un gesto suicida.

Muchas de las acciones formativas o educativas que podemos llevar a cabo para la prevención pueden llegar a ser contraproducentes ya que en algunos casos son elementos que pueden ser utilizados por las personas como ideas de ejecución o posibilidades de planeación específica.

Debemos entender a cualquier persona en nuestro entorno como un ser importante brindando apoyo sin necesidad de tener una ideación o un gesto suicida, esto sería realmente una conducta social de prevención, donde de manera constante entendamos la importancia de apoyar y brindar comprensión al otro. 

Una de las cosas que siempre digo a los pacientes y lectores es la importancia del cambio en el pensamiento, muchas personas tienen una perspectiva pesimista de su vida, de su futuro y de las situaciones que viven, esto reduce la capacidad de creatividad a la hora de afrontar una situación negativa y entender que podemos tener atributos y alternativas para resolver una situación o un conjunto de situaciones, ¿Qué tal si en vez de prevenir construimos una cultura con un pensamiento mucho más positivo? Una cultura con un pensamiento que entienda y se posicione realmente en el lugar donde vive, que no se deje llevar por parámetros o estándares construidos por otros, que comprenda que hay muchas cosas que pueden llenarnos de felicidad y que no todo es terrible.

Esto implica que tal vez debamos impactar a las personas que nos rodean, saludando más, brindando más sonrisas, escuchando más a las familias, creando vínculos reales y olvidándonos un poco de la supuesta felicidad que venden en las redes sociales que en muchas ocasiones es totalmente falsa.


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