Opinión / MAYO 15 DE 2022

“Solo le pido a Dios”

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Parodiando la famosa canción de Mercedes Sosa e interpretando las tendencias electorales que muestran las encuestas de preferencia por los candidatos a la presidencia de Colombia, al parecer solo resta implorar la gracia Divina para que la jornada prevista para dentro de 15 días, transcurra con plena normalidad, en paz y, sobre todo, arrojando los resultados más positivos y de mayor conveniencia para nuestro país.

Por parte de este servidor, debo aclarar que mis planteamientos han obedecido única y exclusivamente a mis convicciones personales, a mis principios y a mi único deseo de una Patria justa, equitativa y próspera, pues mi único compromiso es con Colombia, con nadie más, así algunas personas que no estén de acuerdo conmigo y a quienes respeto, los califiquen injustamente de terrorismo escrito. Coincido plenamente y así lo he reiterado a lo largo de los años que he tenido la oportunidad de colaborar voluntariamente con este medio de comunicación y con otros más, que nuestra Nación requiere un cambio trascendental, que nunca he pertenecido, ni pertenezco a grupo político alguno, que quienes han ostentado los cargos de poder son directamente responsables por la inequidad y la injusticia social que hoy presenta tan altos índices de pobreza y miseria que hoy enfrentamos y que para ser sincero, ninguna de las alternativas que hoy se presentan como solución, llenan mis expectativas por las razones acá expuestas, pero si votaré por la defensa de la democracia.

Entendiendo la realidad que presentan las diferentes firmas especializadas en preferencias electorales, según la cual, la suerte parece estar echada hacia los dos extremos que desde tiempo atrás mantienen polarizado nuestro país, ruego a Dios de todo corazón y con mi fe católica, que la alternativa que llegue a asumir nuestros destinos, cumpla plenamente con las expectativas de los electores. Habrá quienes tienen la esperanza de recibir por fin su propio techo y ojalá lo logren, otros que aspiran a conseguir un dinero mensual, sin tener que trabajar, ojalá también lo logren, pero que no sea por negligencia a acceder a un empleo o por pereza de hacerlo. Que tantas personas que llegan a la edad de retiro laboral sin acceso a una pensión, igualmente lo logren, pues es injusto ver a tantos viejitos en calles y campos rurales con serias limitaciones físicas rebuscándose un sustento diario o acudiendo a la caridad pública. Que tantos niños que hoy mueren de desnutrición, logren finalmente el acceso a una alimentación adecuada y permanente. Que logremos circular tranquilamente por nuestras calles, parques, campos sin el temor a ser asaltados por maleantes para robar nuestras pertenencias o atentar contra nuestras vidas. Que tanto político corrupto que solo piensa en sus bolsillos, reciba finalmente el castigo vitalicio, tanto él, como sus secuaces, sus testaferros, condenándolo a sufrir las desgracias que él mismo ha generado en millones de personas, robando los dineros públicos que a todos deberían servir para una subsistencia digna. Que nuestros campos, nuestros emprendedores, nuestro sistema productivo, reciba los estímulos necesarios para generar productos y servicios de excelente calidad, con precios accesibles a la capacidad económica de los consumidores, generar fuentes de empleo justamente remunerado y con todas las garantías de seguridad social y bienestar. Que nuestras familias cuenten con políticas serias de protección y de unidad. Que nuestro sistema de justicia se transforme, funcione con prontitud, con objetividad, sin tantas dilaciones como a las que hoy está sometido, con garantías para protección de las víctimas y sanción severa a los delincuentes. Que nuestro sistema político estimule el ingreso de personajes de diáfana y honesta trayectoria en el ejercicio profesional, liberándose de tanto personaje oscuro y criminal que solo llega a robar y engañar incautos en el ejercicio público. 

Eso y mucho más es lo que a Dios pido. “Solo le pido a Dios, que el futuro no me sea indiferente”.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net