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El joven, que durante algún tiempo vivió en zona rural de Circasia, fue ultimado de varios disparos.

Con arma de fuego dieron muerte en Alcalá, Valle del Cauca, a Yeison Esteban Guapacha Manso, quien durante algún tiempo estuvo radicado en el municipio de Circasia, localidad donde cumplió su mayoría de edad y donde tramitó su cédula de ciudadanía.

El hombre, de 26 años, fue atacado en medio de hechos registrados el pasado jueves 28 de agosto en horas de la noche en el sector conocido como Playa Verde de la mencionada localidad vallecaucana.

Aunque la víctima fue auxiliada y trasladada rápidamente hacia el área de urgencias del hospital San Vicente de Paúl, allí los médicos de turno no pudieron hacer nada por salvarla, pues había llegado ya sin signos vitales.

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El reporte oficial precisó que los daños causados por las balas en diferentes partes de su organismo resultaron irreversibles y letales.  

De acuerdo con las primeras informaciones que han obtenido las autoridades locales, el joven fue abordado por un sujeto desconocido que, sin mediar palabra ni darle tiempo a nada, le disparó en repetidas ocasiones y luego escapó sin que nadie pudiera hacer nada por detenerlo.

Tras la muerte de Yeison Esteban, agentes de la Policía Nacional del vecino departamento se apersonaron del caso para recopilar el material probatorio posible e iniciar las debidas investigaciones con el objetivo en lo posible de esclarecer los motivos de este crimen y en ese sentido poder identificar y capturar al responsable.

Allegados y amigos de Guapacha Manso piden celeridad en el proceso y que se haga pronta justicia, pues dicen que el ciudadano no merecía terminar así, ya que siempre se caracterizó por ser una buena persona, amable, trabajadora y alegre, a quien no le conocía de problemas o algún tipo de amenaza.

La muerte de Yeison Esteban se dio tan solo 12 días después de haber celebrado su cumpleaños el 16 de agosto.

Del fallecido se supo que si bien había nacido en Quinchía, Risaralda, hacía varios años, siendo aún menor de edad, se había desplazado hacia esta zona del país, donde como ya se dijo estuvo radicado en el ‘Municipio Libre’ y allí habitó en la vereda El Congal. Fue incluso en esta localidad donde cumplió sus 18 años y allí obtuvo su cédula de ciudadanía por primera vez.

El cadáver de esta persona fue inspeccionado técnicamente por las unidades del laboratorio móvil de criminalística de turno, que posteriormente lo condujeron hacia la morgue de Cartago para que allí los funcionarios del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses le practicaran la debida necropsia y así poder entregarlo a sus seres queridos par que le brindaran el último adiós.