Al descubierto / NOVIEMBRE 11 DE 2020 / 5 meses antes

En Canadá, quindiano crea videojuegos para la rehabilitación de personas con discapacidad

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

En Canadá, quindiano crea videojuegos para la rehabilitación de personas con discapacidad

Hace 5 meses que Hamilton Andrés Hernández Alvarado se encuentra vinculado con la empresa Unity en Canadá, una de las más importantes de la informática a nivel mundial. Foto : Archivo cortesía

Este ingeniero de sistemas, que hoy hace patria en el exterior, le contó a los lectores de LA CRÓNICA detalles sobre la importancia de estas herramientas lúdicas virtuales. 

Hámilton Andrés Hernández Alvarado  es ingeniero de sistemas y computación de la Universidad del Quindío, donde estuvo vinculado durante 6 años como docente de esa área del conocimiento. Es reconocido como una de las personas que más ha trabajado en asuntos de interacción virtual en este departamento y fue uno de los investigadores destacados en este campo cuando participó en la creación del laboratorio Sinfoci de la facultad de Ingeniería de la Universidad del Quindío. Estando allí, recibió en 2003 el Premio a la Calidad en Ingeniería de Sistemas y Computación. 
Tiene una maestría en ingeniería de la Universidad Eafit de Medellín. En 2011 obtuvo una beca para cursar un doctorado en la Universidad de Queen's, en Canadá, en ciencias de la computación y allí se enfocó en la fabricación de  juegos interactivos que sirven para apoyar procesos de rehabilitación en personas con algún tipo de discapacidad física o mental. De esa misma temática también cursó un posdoctorado.

¿Desde cuándo se dio cuenta de que los juegos interactivos podían ayudar a las personas discapacitadas?

Desde el momento en que me enfoqué en el área del diseño centrado en el usuario. A medida que empecé a estudiar sus avances tecnológicos y a encontrar aplicaciones para ayudar a personas con diferentes tipos de discapacidades y desórdenes motores, sensoriales, cognitivos, sicológicos y demás. Solo bastó encontrar un ejemplo de una aplicación de la tecnología en alguno de estos campos para imaginar cómo estas herramientas se podían extender a muchos espacios más.

¿En qué consisten esos juegos y de qué manera ayudan a estas personas a mejorar su calidad de vida?

Los videojuegos crean un espacio lúdico en el que se motiva a los jugadores a interactuar con estas herramientas y con otros competidores por medio de retos que resultan divertidos. 
A medida que los participantes van superando los niveles, los juegos ofrecen diferentes recompensas y presentan nuevas metas para que la persona siga jugando y desarrollando las habilidades necesarias para superar esos retos. Esto es clave para motivar a los ciudadanos a que hagan cosas que normalmente no quieren hacer en muchas áreas, por ejemplo, actividad física. 
Durante mis estudios de doctorado diseñamos juegos que motivan al jugador a pedalear una bicicleta para avanzar en el juego. Por medio de juegos de carreras, motivamos a que los jugadores pedaleen sin parar. Después de un tiempo el jugador ha sudado y ha agitado su corazón lo suficiente para generar beneficios cardíacos y musculares a largo plazo. En el caso particular de niños con parálisis cerebral, juegos como este son muy útiles. Las limitaciones motrices hacen difícil que ellos corran, suden y se agiten como lo hacen los otros niños jugando fútbol y otros deportes tradicionales. En su adolescencia en vez de mejorar, pierden aún más su tono muscular, e incluso, suben de peso, haciendo aún más difícil su movilidad. Entonces con unas cuantas adaptaciones físicas a una bicicleta reclinada y unos videojuegos divertidos pudimos lograr que infantes con esta problemática hicieran ejercicio felizmente, tonificaran sus músculos y a su vez tuvieran momentos sociales divertidos con otros pequeños.

¿Cómo se ganó la beca para hacer un doctorado en ciencias de la computación en Canadá?

Dice un dicho que la suerte le sonríe al que está preparado. Pues hablemos de esas dos cosas, la preparación y la suerte. Cuando era docente en la Uniquindío, trabajando en el área de la usabilidad y el diseño centrado en el usuario con el grupo Sinfoci y en colaboración con la universidad del Cauca y Eafit establecimos vínculos con investigadores internacionales con los que luego organizamos un congreso. 
Allí tuve la oportunidad de ser el chaperón de una líder en el área de interacción humano-computador de la Universidad de Rutgers en New Jersey. Ella, muy satisfecha con el trabajo que realizamos juntos, se ofreció a respaldar mi aplicación como estudiante de doctorado para algunos de los laboratorios académicos más reconocidos en Norteamérica. Como parte de mi investigación y estudios en el área, yo venía siguiendo el trabajo de un par de laboratorios en Canadá que ella conocía muy bien. Así que aproveché esa oportunidad y me conecté con uno de ellos en la Universidad de Queen's, en Kingston. El investigador líder de este laboratorio recientemente había logrado asegurar presupuesto para traer estudiantes de posgrado a trabajar en un nuevo proyecto en el área de juegos para niños con  discapacidades y necesitaba a alguien con mi perfil. Y fue así entonces como terminé siendo el elegido para esa labor y el beneficiario de esa oportunidad de estudiar un doctorado con una beca canadiense. 

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¿Qué otras utilidades ha descubierto en los juegos interactivos para ayudar a la humanidad?

Las aplicaciones de los juegos con beneficios para la humanidad son innumerables: los espacios virtuales, la conectividad a través de las redes, los dispositivos de interacción, los elementos interactivos en el juego, el contenido, los retos y casi todo aspecto que se diseña en un juego digital se puede adaptar para lo que se necesite. 
Por ejemplo, alguien con fobia a enfrentarse a algo en el mundo como las alturas, a hablar en público, a algunos animales y demás puede mejorar gradualmente al sumergirse en ambientes virtuales donde ellos tienen control completo de cómo se enfrentan a esos temores.
Alguien que no encuentra motivación para aprender algo que necesita, puede practicar un juego educativo donde se le presentan retos acogedores y se le motiva a aprender sin darse cuenta de que está ‘estudiando’. Personas con problemas de movilidad pueden usar dispositivos auxiliares para conectarse a jugar con otros desde la comodidad de su casa. También se ha encontrado que los juegos donde tenemos que resolver problemas o acertijos nos ejercitan el cerebro y ayudan a prevenir enfermedades como el alzhéimer.
Hoy en día, durante este tiempo de aislamiento, los juegos y las experiencias digitales multijugador son particularmente claves para mantenernos conectados y hacernos sentir que todavía no estamos solos, reducen la ansiedad y los riesgos de sufrir de depresión.


 



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