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Armenia / ABRIL 01 DE 2024 / 2 semanas antes

La Resurrección de Jesús: fuente de esperanza, vida eterna y redención

Autor : Lorena Zapata López

La Resurrección de Jesús: fuente de esperanza, vida eterna y redención

La Resurrección de Cristo representa el eje central del cristianismo.

Un momento sagrado en la tradición cristiana que marca la conmemoración del renacimiento tras la crucifixión.

El Domingo de Resurrección representa la trascendencia de la vida sobre la muerte y la promesa de vida eterna para los seguidores de Jesús. En Armenia se vivió nuevamente esta ceremonia que relata cómo Jesús después de haber sido crucificado y sepultado, al tercer día resucitó de entre los muertos como un testimonio poderoso de su divinidad y el cumplimiento de las profecías divinas.

Para los creyentes, la Resurrección de Jesús ofrece una esperanza inquebrantable prometiendo vida eterna y reconciliación con Dios; por ello, se erige como una celebración crucial en la fe cristiana recordando que, sin importar las adversidades, la victoria de Cristo sobre la muerte asegura que se pueden superar los obstáculos y hallar consuelo en tiempos difíciles. 

“VIGILIA PASCUAL: MADRE DE LAS VIGILIAS”

El obispo de la Diócesis de Armenia, monseñor Carlos Arturo Quintero Gómez, afirmó: “La Vigilia Pascual es la madre de las vigilias, es la celebración más grande que tenemos los católicos durante el año; es la vigilia de las vigilias en la cual se viven cuatro momentos muy especiales. El primero es la bendición del pueblo que caminaba en tinieblas y vio una gran luz que brilló; es entender que, al bendecir el fuego, que es uno de los elementos importantes en la vida del ser humano como el agua, la tierra y el aire; es un símbolo de purificación. El oro se acrisola en el fuego, nosotros a través de las pruebas también nos fortalecemos en la vida de fe y esperanza; por lo tanto, bendecir el fuego es entender que Cristo es la luz que viene a disipar, iluminar y resplandecer en medio de las tinieblas”.

Añadió: “En una sociedad de hoy como la nuestra, la presencia de la luz y ese reconocimiento nuestro de Cristo como la luz que no tiene ocaso nos debe llevar a considerar que necesitamos renunciar a nuestras propias oscuridades. Luego, los fieles encienden sus velas para significar que queremos transformar nuestra vida y ayudar a cambiar estas estructuras sociales; ese el sentido de la bendición del fuego y allí también están la lectura y proclamación del pregón pascual, la cual es muy linda y hace eco de todas las maravillas que Dios ha hecho por la humanidad”.

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Monseñor habló sobre un segundo momento: “Sigue la liturgia de la palabra que es abundantísima, se proclaman textos del antiguo testamento y textos del nuevo testamento y se concluye con el evangelio porque es todo un recorrido de la historia de la salvación hablando del designio del amor de Dios y, como dice la Carta a los hebreos, de muchas maneras Dios habló primero a través de los patriarcas, luego a través de los profetas y en la última de las edades nos ha hablado a través de su hijo Jesucristo, por eso se concluye con ese gran momento de la proclamación del evangelio del Nuevo Testamento porque Cristo es la plenitud de la revelación; esta liturgia de la palabra concluye con la oración universal de los fieles”. 

El tercer momento es la renovación de las promesas bautismales con un momento muy importante que se llama la bendición del agua en donde debería haber bautismos, pero si no hay catecúmenos, que llegan ese día para iniciar su vida cristiana, “entonces se bendice el agua común que nos recuerda que un día fuimos bautizados”.

Monseñor explicó el cuarto momento: “En la liturgia de la eucaristía es el acontecimiento pascual en donde Cristo es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo y se termina con las felices pascuas de resurrección. Hay que resaltar que se celebra desde la noche al amanecer del domingo y si nos trasladamos al libro del Génesis comprendemos bien la noche del dolor en donde Jesús pasa sanando y liberando como en el antiguo testamento cuando el pueblo estaba esclavizado en Egipto y Dios pasa liberando al pueblo de Israel, cuyo signo era que los judíos tenían que marcar con la sangre del cordero las jambas y los dinteles de las puertas principales de manera que el ángel exterminador pasaba esa noche y donde había esa marca seguía de largo, pero la plaga consistía en que esa noche morirían los primogénitos, incluyendo el primogénito del faraón y primogénitos de hombres y animales”.

Enfatizó: “Esa misma noche es la noche del dolor, la experiencia de la cruz, de la pasión y luego la resurrección que sucede un domingo el cual es el primer día de la semana; es decir, trasladándonos al libro de Génesis es el primer día de la creación; por lo tanto, el domingo que es el día de la resurrección comienza una nueva creación y Cristo viene como esa razón de ser de la vida de los seres humanos. Como Salvador y Redentor viene a darle sentido a esa nueva vida, Cristo instaura esa nueva creación, ahora es el tiempo nuevo, el tiempo de la gracia, la bendición y de la salvación, el cual llamamos ‘kairos’ y de ahí en adelante comienza un gran desafío y es cómo hacer que nuestro tiempo, el tiempo de los hombres, el ‘cronos’ lo podamos transformar en tiempo de gracia y de salvación; y es solo desde la fe solo, desde el amor y desde la esperanza”.

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MENSAJE A LOS QUINDIANOS

Monseñor indicó: “Después de la Semana Santa, en este itinerario que empezamos a vivir como cincuentena pascual el mensaje es que hay esperanza y por eso invito a los quindianos para que no miremos tanto hacia atrás, sino para que sueñen la vida con ilusión, no nos quedemos tanto con el pasado doloroso e ingrato, entendamos que hay un nuevo amanecer, que podemos vivir en esta nueva creación como seres nuevos renovados desde el amor. Se dice que cuando Cristo murió, el velo del templo se rasgó en dos; es decir, ya Dios es visible y no se oculta para la humanidad. En la antigüedad había un lugar que se llamaba ‘El santo de los santos’ y en pascua había un sacerdote que podía cruzar a ese lugar, cuando el velo del templo se rasgó en dos ya no se necesitó de ese lugar porque Dios es manifiesto para toda la humanidad en Cristo, por eso la encarnación es inseparable del acontecimiento de la resurrección, así que a vivir la vida con esperanza y a entender que la 


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