Deportes / ENERO 08 DE 2021 / 2 semanas antes

Creación del Deportes Quindío, fiel ejemplo de sentido de pertenencia

Autor : Andrés Felipe Ramos Gámez

Creación del Deportes Quindío, fiel ejemplo de sentido de pertenencia

Hoy en día la mayoría de la nueva generación optó por apoyar clubes foráneos, pero el colectivo cuyabro es la herencia que dejaron abuelos y padres.

Por ser una herencia o una demostración del sentido de pertenencia, son algunas de las razones del porqué el Deportes Quindío es una institución de suma importancia dentro de la historia del departamento.

El principal ícono deportivo de la región, y a la vez uno de los patrimonios históricos, llega hoy a 70 años de existencia. Si bien en estos momentos atraviesa una crisis deportiva que parece no acabar al estar sembrado en la segunda división, es la razón para tener de nuevo en la memoria que en la tierra del ‘Joven, Rico y Poderoso’ existió la unión general, esa que hoy en día le falta a Armenia y el territorio cafetero.

En la actualidad, jóvenes amantes del fútbol —la mayoría— son seguidores de combinados foráneos. Han optado por apoyar los colores de otras regiones por sus títulos, incluso disfrutan estar pendientes de clubes de otras partes del mundo.

Empero, esa nómina que empezó su andar en el balompié nacional a partir de 1951 y que viste camiseta verde, fue el orgullo de una comunidad dentro de una región que empezaba a vivir, que se separó de Caldas y que era el fiel reflejo del amor por lo que tenía.

En 70 años solo se ha conseguido un título, quizás muchos ya no estén presentes para contar cómo fue esa experiencia, esa gran alegría, no obstante ese amor y el sentido de pertenencia sí han pasado de generación en generación. Está en peligro de extinción, pero algunos luchan o lo tienen latente para que el nuevo público lo valore.

Nació con el deporte rey en el país

James Padilla Motoa, hombre del periodismo deportivo y gran conocedor de la historia del cuadro milagroso, aseguró que la institución es de importancia porque nació en un momento determinante, en el inicio de una actividad nueva como el fútbol profesional colombiano.

“Quindío desea ingresar a ese nuevo  movimiento social que capta la atención de la multitud como una representación absoluta de un pueblo que aunque regionalmente tenía muchos siglos, como sociedad también era nuevo. Se tomó ese equipo y se constituye desde su fundación en lo que para mí es un patrimonio emocional de todos los quindianos, por eso es trascendental la vida de ese elenco”.

Sostuvo que proyectaba la imagen del departamento: “Hubo un momento en el que al departamento se le conoció por el Deportes Quindío y por ser productor del mejor café, hoy en día ni siquiera el grano es un producto representativo, hoy realmente es mencionado a nivel nacional e internacional a través del equipo de fútbol, esté en la condición que esté, esa es la vitrina para proyectarnos a todo el país”. 

Sobre el ambiente que se vivía en años atrás cuando Deportes Quindío iba a jugar, Padilla Motoa reconoció que era notorio, pero destacó que el trayecto fue hecho a la inversa: “Se inició con un equipo muy competitivo en la época, es que antes de ser campeón fue segundo y tercero hasta obtener el título en 1956. De ahí en adelante viene una etapa de decaimiento, no solo del equipo, sino del interés de la afición”.

A profundidad mencionó: “Como se recordará, después del título ya no había más a qué aspirar, no existía la Copa Libertadores, de ahí en adelante las personas, en su gran mayoría, envolvieron la ruana y le dieron la espalda al Quindío, de ahí hubo un decrecimiento y se llegó a un punto muerto como el actual”.

A partir de ahí, según Padilla Motoa, Deportes Quindío fue un representativo episódico, que tuvo momentos de gran efervescencia, pero sin respaldo financiero suficientemente fuerte: “Faltó eso para una continuidad en el aspecto competitivo, lo que llevó a convertirse en una montaña rusa a lo largo de esa historia, hubo momentos buenos donde la gente iba y los malos donde se le daba la espalda. Fruto de ello llevó a una situación calamitosa y terminó en manos de particulares”.

Parte del espíritu cuyabro

Jairo Berrío Durán, como él lo dice, primero fue hincha y luego periodista, también reiteró que el Deportes Quindío es un patrimonio primario del departamento por ley, como la plaza Bolívar, el parque Uribe o el parque Sucre.

No ocultó que hoy en día “ese patrimonio nos lo arrebataron. Quitarnos el Quindío fue una puñalada en el corazón, es una de las herencias que dejaron los abuelos y los padres, una parte determinante de nuestra manera de pensar y de actuar, es un cordón umbilical que nos une”.               

“Es importante para nosotros porque es parte de una herencia de nuestros abuelos, quiero recordarles a todos que Colombia es un país futbolero por excelencia y Armenia es una población futbolera por excelencia, no hay que olvidar que antes de que la ciudad tuviera equipo, las otras ya contaban con uno. Un día personas de la localidad, verdaderos cívicos que tenían sentido de pertenencia por esta tierra, se hicieron la pregunta ¿por qué tenemos que hacerle barra al equipo de Manizales o al de Pereira?, no, Armenia debe tener su propio equipo y creemos que tenemos la potencialidad para hacerlo”. 

Agregó: “Es que en esa época había afición, no se tenía estadio pero se propusieron construirlo. Mire que se logró el San José en un tiempo récord. No viví esa experiencia, pero sí mis abuelos y mis padres, quienes contribuyeron, como el resto de la gente, a punta de empanadas, bazares, cada uno puso su granito de arena y se construyó el escenario. Dicen que de la federación de fútbol vinieron a ver el caso del estadio, no lo había pero la comunidad convenció a esta delegación de que iba a hacerlo y lo logró en 100 días”.

Esa misma comunidad convenció al Wanders de Argentina para que representara la ciudad donde nacieron leyendas como Roberto Urruti: “Ese equipo fue campeón en 1956, logró subcampeonatos y terceros lugares, siempre protagonista en los torneos y gran representante de nuestra idiosincrasia y la raza cuyabra”.

El presente no es el mismo, la gente no habla del equipo: “Recuerdo cuando estaba en la universidad, ya estaba vinculado a Caracol y al llegar a tomar tinto todos nos sentábamos a hablar de cómo le fue al Quindío, no importaba la clase social, todos querían hablar, pero nos quitaron la herencia de los abuelos”.

A pesar del momento, Berrío Durán fue claro: “Deportes Quindío es una parte visceral de lo que es el modo de actuar y la forma de ser de la sociedad regional”.

Apartes de su historia

El Deportes Quindío, conocido en sus inicios como Atlético Quindío, comenzó luego que un grupo de altas personalidades de la entonces cola de Caldas decidiera crear un equipo de fútbol que representara los intereses de Armenia y sus alrededores.

Para la época, un colectivo fue conformado por jugadores de la ciudad de Rosario, Argentina —de los clubes Atlanta, Tiro Federal y Rosario Central— para venir de gira por Colombia y el denominado Rosario Wanders se convirtió en el Deportes Quindío.

La primera nómina fue integrada por jugadores principalmente argentinos: Cuello, Bianchi, Maffei, Tissera, Sánchez, González, Lombardo, Carugno, Belén, Cazubon, Gómez, Alarcón, Alfredo La Spina, Garelli, Mandarino, Urrutí y José ‘Próspero’ Fabrini, quien oficiaba como director técnico.

Su estreno oficial se cumplió en Bogotá, frente a Universidad Nacional en el estadio Alfonso López Pumarejo de Ciudad Universitaria de Bogotá. Un gol solitario de Alfredo La Spina fue suficiente para la victoria y un considerable recibimiento, al regresar, desde el incipiente aeropuerto El Edén, hasta las calles de Armenia.

 



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