Fauna / MARZO 09 DE 2020 / 10 meses antes

Gallinazos, excelentes limpiadores

Autor : Lorena Zapata López

Gallinazos,  excelentes limpiadores

Tiene varios nombres, alrededor del mundo, entre los más comunes: zopilote, chulo y buitre. 

Los gallinazos contribuyen significativamente al control de enfermedades producidas por la descomposición de materia orgánica.

Se alimentan principalmente de carroña —carne en descomposición— y tienen esta capacidad gracias a que poseen un estómago muscular con alta acidez y adaptado, que los protege de las acciones patógenas de las bacterias, que son  destruidas en su mayoría. 

En áreas pobladas por humanos, suelen hurgar los basureros para buscar material vegetal en descomposición, razón por la cual suelen ser despreciados por las personas que no alcanzan a dimensionar su contribución al medio ambiente, al reducir la sucesión de bacterias y otros elementos contaminantes, que producen enfermedades generadas en el proceso de descomposición de un organismo.

Se encuentra en la categoría de menor riesgo de extinción. Se suele creer que matan el ganado o las gallinas, pero este animal no tiene las condiciones anatómicas para capturar una presa. En la actualidad no se conoce mucho sobre su comportamiento reproductivo en un ambiente silvestre; mucha de la información ha sido recopilada observando las aves en cautiverio, las cuales alcanza la madurez sexual cuando cumplen 4 o 5 años y en general, ponen un solo huevo.   

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Función biológica

Son limpiadores por excelencia y encuentran, por fuentes térmicas, cadáveres insepultos, materia fecal y todo tipo de carroña. 

Jaime Hurtado Villegas, director del programa de Zootecnia de la Universidad del Quindío, afirmó: “Esta especie de aves carroñeras son de vital importancia para mantener el equilibrio sanitario de los ecosistemas, pues de ellos depende, en un buen porcentaje, el control y disposición de la materia orgánica muerta. Con su labor, reducen efectivamente la posibilidad de transmisión de enfermedades y ayudan a mitigar la contaminación que se produce por la mala disposición de los residuos orgánicos. Creo que el ser humano está en mora de considerarlo y trabajarlo como un aliado estratégico en la intención de mejorar nuestros entornos urbanos y rurales en el tema ambiental”.


Consumo de sangre o carne de gallinazo

Sobre la creencia popular de que la sangre, la carne o algunos de los órganos de estos animales podrían resultar beneficiosos para curar enfermedades como el cáncer, asma o desórdenes en el sistema nervioso, Guzmán Zuluaga considera: “Esto hace parte de algunas culturas, es posible que la sangre y la carne puedan aportar algunos elementos nutritivos, pero lo cierto es que mientras no existan suficientes estudios y mientras el sacrificio de estos animales no se realice de una manera adecuada con todas las normas de higiene para el consumo humano, estamos corriendo graves riesgos”.

Ejemplarizó la situación con la carne de bovino, de pollo, cerdo o pescado, que son las que el ser humano consume. “Podría resultar tóxica, si el animal no tiene buenas condiciones de salud al ser sacrificado, si tiene alguna infección o enfermedad zoonótica que nos pudiera transmitir tras el consumo, si el animal obtuvo malos procedimientos y la carne se contaminó, o fue carne mal almacenada o mal manejada en términos generales. ¿Qué decir de una especie animal que no tienen ningún control y solo es atrapada y sacrificada irregularmente, sin conocer las condiciones del animal? Para consumir un gallinazo con fines terapéuticos, es mejor saber si va a funcionar y que el animal esté regulado y con buenas condiciones sanitarias”.

Para concluir sobre los mitos de su consumo, afirmó: “El hecho de que el animal consuma carroña, no es el problema, sino que es un animal silvestre que no sabemos qué enfermedades exóticas pueda tener y puede que esa carne que consume en descomposición pueda ser de un animal con una enfermedad que se puede transmitir, primero al gallinazo, y segundo a los seres humanos que se alimenten de este”.

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Llamado al respeto

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El ciudadano opina

Diana Santamaría

Hay creencias populares que dicen que los gallinazos sirven para ciertas enfermedades de tipo respiratorio, sin embargo, no hay una demostración científica que de fe de eso, y lo que se hace es atentar contra su ecosistema y su supervivencia, sin mencionar los riesgos para la salud”.


Luis Carlos Romero

Todos los animales cumplen una función dentro de los ecosistemas. Los gallinazos, aunque por su apariencia y función parezcan desagradables para muchos, contribuyen a la limpieza del ambiente, al ser aves carroñeras, se alimentan de cadáveres de otros animales, haciendo una labor muy importante de descontaminación”.  

 

Contribuye al ciclo de nutrientes

Juan Felipe Ramírez Giraldo, docente de ciencias naturales y coordinador del proyecto de educación ambiental del instituto Buenavista, en el municipio con el mismo nombre, aseveró, “Por su hábito alimenticio se considera carroñero y al alimentarse de esa materia orgánica descompuesta, integra a su sistema digestivo alimentos que son transformados y luego depositados al ambiente nuevamente como heces, que son integradas a los ciclos bioquímicos, a través de las raíces por las plantas, llevados nuevamente a sus tejidos con la ayuda de la fotosíntesis y producen alimento para otros animales, contribuyendo al ciclado de nutrientes”.

Habló de su importancia desde la parte estética y urbanística, “la carne en descomposición tiene olores putrefactos y desagradables y ellos con su presencia y a la velocidad que se alimentan, ayudan a eliminar esa molestia y a prevenir infecciones y situaciones asociadas”.

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Aliado número uno de la ecología

Jorge Eliécer Guzmán Zuluaga, médico veterinario, especialista en sanidad animal y en gerencia ambiental y quien se desempeña como instructor del Sena, manifestó: “Se caracterizan por una dieta muy particular basada en carroña, este factor hace que ellos realmente presten una gran función como aliado número uno de la ecología, puesto que su consumo de alimentos en descomposición permite que, especialmente animales muertos y abandonados al aire libre, sean degradados por su sistema digestivo y sean retirados de los ambientes urbanos, especialmente”.




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