Fauna / NOVIEMBRE 09 DE 2020 / 5 meses antes

Loro orejiamarillo, superviviente de los Andes

Autor : Carlos W. López R.

Loro orejiamarillo,  superviviente  de los Andes

El loro orejiamarillo mide aproximadamente 42 centímetros en edad adulta. 

La palma de cera del Quindío beneficia a por lo menos 50 especies de aves, de ahí la importancia de trabajar para conservarla.

Gracias a las acciones de conservación, lideradas por la fundación ProAves y otras entidades locales, el Ognorrhynchus icterotis, más conocido como loro orejiamarillo aumentó su población y ya no está tan cerca de la extinción, hoy se tienen registros de más de 2.600 individuos, cuando en un momento llegaron a ser solo 81. Según un estudio dirigido por la Universidad de Newcastle —Reino Unido— y BirdLife International, por los esfuerzos de los conservacionistas en las últimas décadas, alrededor del planeta se salvaron de la desaparición entre 7 y 16 especies de mamíferos, y 32 especies de aves, entre las que se destaca el orejiamarillo, el cual suele ser asociado con el municipio de Salento. 

“Me enorgullece que ProAves salvó la única especie en peligro inminente de extinción en Colombia, pero nuestra alegría se atenúa con el conocimiento de que un número sin precedentes de especies únicas y espectaculares en Colombia se acercan rápidamente a la extinción. Este importante documento es un llamado a la acción para demostrar que podemos prevenir la extinción si actuamos ahora para apoyar la conservación”, dijo Sara Inés Lara, directora ejecutiva de la fundación ProAves. 

Cabe recordar que el loro orejiamarillo ha sido un símbolo en la defensa de las palmas de cera del Quindío, especialmente en las campañas que se adelantan para evitar el tráfico ilegal y la tala indiscriminada de las palmas, ya que los frutos y las semillas del árbol nacional son su principal fuente de alimento.  

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El orejiamarillo es un loro que vive en comunidad, que se caracteriza por su cola larga, que la asemeja a una pequeña guacamaya —en su edad adulta no supera los 42 centímetros de longitud—, pero sobre todo se distingue de otras especies de pericos porque frente, oídos, el pecho, el vientre y la zona alrededor de los ojos son de color amarillo; mientras que corona, nuca, dorso y cara superior de las alas y cola son de color verde esmeralda. 

No obstante, pese a los buenos resultados de las campañas de conservación, la amenaza de la extinción aún está latente, por esta razón, Johan Carvajal, biólogo de la Universidad del Quindío, profesional ambiental de la alcaldía de Salento y quien lleva 19 años trabajando en pro de la conservación de la palma de cera, advierte que no se debe bajar la guardia.  

“Son 50 especies de aves —además del loro orejiamarillo— las que hacen uso de los recursos de la palma como el fruto, la semilla y usan las hojas para construir sus nidos. Hay 5 especies diferentes de loros, unas desconocidas que también están amenazadas como el periquito paramuno que, desafortunadamente, también está en ese proceso de vía de extinción, pero, a medida que adelantamos acciones de protección de la palma podemos resguardar todo el ecosistema, porque la planta no vive sola, sino que necesita de todo el ecosistema que está debajo de ella. Es decir, protegiendo una especie son muchas más las que se ven beneficiadas”, dijo el experto. 

Proteger la palma de cera presta una gran variedad de servicios ecosistémicos como la defensa del agua, el oxígeno que produce y la captura de carbono.  

“Si revisamos bien la biología del loro como tal, nos damos cuenta de que son consumidores de las semillas, es decir, son depredadores de las palmas, pero eso no quiere decir que sea algo malo, porque de alguna manera están regulando la población de las palmas de cera”, dijo 

Dentro del bosque, el papel del orejiamarillo se vuelve muy importante, ya que además de ser regulador, paradójicamente también es dispersor de semillas, porque normalmente no consume los frutos junto a la misma palma, sino que vuelan y, en ocasiones, los dejan caer en un sector donde suelen germinar.  

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 “A los orejiamarillos se les asocia mucho con las palmas por esta relación y porque utilizan las palmas muertas para hacer sus nidos, o aprovechan los huecos que hacen los pájaros carpinteros”, relató el profesional de la alcaldía de Salento al tiempo que añadió: “Esta recuperación de las poblaciones nos demuestra que sí es posible que exista esa armonía en pro de la conservación de las palmas y todo el ecosistema”. 


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