l

Historia / NOVIEMBRE 05 DE 2023 / 5 meses antes

En defensa del Teatro Azul de Armenia

Autor : Roberto Restrepo Ramírez / Especial para LA CRÓNICA

En defensa del Teatro Azul  de Armenia

Es lamentable la noticia, por estos días, del riesgo que está corriendo la compañía de teatro más famosa y activa de Armenia de quedarse sin su sede física, que está enseguida del Parque Sucre, por la intención absurda de las Empresas Públicas de Armenia (EPA) de reclamar ese lote, que otorgó a Teatro Azul en comodato, entre los años 2005 a 2010, y que no fue renovado, debido a la intención manifiesta del grupo teatral de comprarlo, incluso desde el 2009, un año antes de la terminación del comodato. La EPA, desconociendo el acuerdo realizado con esta entidad sin ánimo de lucro en años anteriores, ha demandado a Teatro Azul ante el Tribunal de Arbitramento de la Cámara de Comercio, con la pretensión de requerir la entrega inmediata del lote en el que edificaron su sede, y teniendo que renunciar a la construcción que han levantado durante todos estos años, y a la monumental obra pictórica y escultórica plasmada en el azulado edificio. De esta manera, las Empresas Públicas de Armenia desconocen el acuerdo realizado entre las partes desde 2009, para que la EPA desenglobe el lote y posteriormente concretar la adquisición de este por parte de Teatro Azul.

Estamos a punto de repetir la historia vacía de Armenia, cuando no existían recintos teatrales para satisfacer al público y, sobre todo, para educar y sensibilizar al gran conglomerado estudiantil. Pero el asunto se torna de mayor gravedad, porque es la misma institucionalidad la que provoca la situación, lo que pueda llevar a perderse el único espacio teatral de Armenia, que está en constante actividad.

Vale la pena hacer memoria de las épocas de gloria de Armenia, que también vinieron acompañadas de la destrucción o incendios de sus teatros, por donde pasaron actores, actrices, divas, bailarinas y cantantes destacados. Ellos, con sus presentaciones, dejaron un historial digno de destacar, que en otra columna de prensa abordaré.

Lea: La historia popular del Tesoro Quimbaya

De la pluma e investigación histórica de los académicos John Jaramillo Ramírez y Jorge Hernando Delgado Cáceres, he extractado de sus dos obras escritas un resumen de existencia de aquellas salas que se encontraban en la ciudad. Las fuentes de referencia para transmitir estos datos son los  libros de ambos escritores. Son ellos “Imágenes y Cinemas del Quindío” (Global Editores, Armenia, 2003), del cineclubista y docente Delgado Cáceres. y “Pieza del Reblujo” (Secretaría de Educación, Armenia, 2006), del publicista y administrador turístico Ramírez Jaramillo.

La línea cronológica de los espacios es la siguiente:

-En la segunda década del siglo XX, la vieja Casa Consistorial, de bahareque en tres pisos, y en la cual funcionó el Teatro Municipal, hasta la cuarta década, cuando se demolió para construir el Teatro Bolívar.

-En los treinta, el Teatro Apolo.

-Luego aparecieron el Teatro Atenas, el Teatro Moderno, el Circo Teatro Hispano, el Circo Teatro Atenas, el Teatro Roxy, el Yanuba, el Teatro Salón Blanco, el Parroquial, el Radio Teatro La Voz del Comercio, el Teatro Colombia, el Tigreros, el Izcandé, el Victoria.

-Desde los setenta, el Cinema Yuldana, el Teatro Canaima y el Teatro de la Cruz Roja.

Los únicos que hoy existen son el Cinema El Bosque, que fue producto de una remodelación del Teatro Victoria y el de la Cruz Roja, ambos, con deficiencias y condiciones no tan favorables para la presentación artística.

Las conflagraciones o las demoliciones provocaron que Armenia se quedara sin teatros, lo que se evidenció después del terremoto de 1999. Con razón, sin teatros para las artes escénicas, Jaramillo Ramírez asevera que Armenia “se convirtió en un erial en materia de cultura”, lo que equivale a decir que es árido el panorama.

Y es cuando aparece Teatro Azul, con su tesón, construyendo una sala hermosa, con entramado de guadua en su antigua sede del Parque Los Aborígenes. Estamos hablando de los inicios del siglo XXI, en gesto de resiliencia, en el despertar posterior al sismo destructor.

Para entender la capacidad y empuje de un colectivo que no solo resurge de las cenizas  sino que suple en Armenia la ausencia de estrados escénicos, he querido presentar su propia versión, la del colectivo que hoy sufre por la indolencia de la administración municipal, que no reconoce su trabajo de tantos años. La siguiente es su reseña de vida cultural:

Teatro Azul es un grupo de teatro y entidad cultural sin ánimo de lucro de la ciudad de Armenia. Trabajan en el departamento del Quindío con un proceso continuo desde el año 1998, con el objetivo de crear espacios para el encuentro con el arte para los habitantes de la ciudad y el departamento, a través de procesos de creación, formación, circulación y divulgación de las artes escénicas.

La sala de Teatro Azul está abierta a lo largo del año para la presentación de grupos artísticos de música, danza y teatro; ofrecen formación teatral para niños y jóvenes a través de laboratorios teatrales; asimismo, realizan de forma anual una temporada teatral que hasta la fecha ha beneficiado a 156.000 estudiantes de instituciones educativas públicas de Armenia y el Quindío, brindándoles la oportunidad de asistir de forma completamente subsidiada a funciones-foro de diversas obras de teatro. Sus proyectos generan un significativo impacto social y educativo en la sociedad de Armenia, que no cuenta con un teatro municipal. Y es que Teatro Azul se ha convertido, sin estar adscrito a la oficialidad, en el teatro de los armenios.

En 25 años, y teniendo como puerto creativo a la capital del Quindío, han realizado más de 22 procesos de creación teatral, que han aportado significativamente al desarrollo artístico y cultural de la ciudad, de los cuales 7 han sido coproducciones con compañías de Argentina, Alemania, España, Cuba y México. Sus producciones teatrales han sido vistas por público en más de 17 países de América y Europa, dejando en alto el nombre de Armenia y de Colombia en importantes Festivales y Encuentros.

Han construido a lo largo de 18 años continuos un teatro que se ha convertido en un epicentro cultural de la ciudad, generando una transformación positiva del sector donde está ubicado, que al llegar ellos, en 2005, era un basurero, un foco de delincuencia y drogadicción, y hoy es un oasis cultural en el corazón de Armenia. El edificio que alberga actualmente a Teatro Azul es, también una estructura de carácter patrimonial porque cumple  dos características que lo sustentan como tal: el único en Colombia que posee en toda su extensión una obra de arte, el mural “La Explosión de las Almas Unidas” del destacado maestro Luis Guillermo Vallejo, el autor del Monumento a los Colonizadores de Manizales. Y la apropiación social colectiva del Patrimonio Cultural, que se cumple con esa edificación y  con la obra de arte en sí, por parte de los armenios y transeúntes, que se detienen estos para observarla y comentarla. 

¿Quién osaría demoler una obra de arte tan apreciada por los ciudadanos y, de paso, dejarlos sin su recinto del espíritu? Ello sería un atentado al arte y a su monumento, como lo fue la demolición de un Bien de Interés Cultural Nacional de Armenia en el pasado. O, ahora, la destrucción de tantas casas queridas de bahareque en los municipios del Paisaje Cultural Cafetero.

Volviendo al recuento de su trayectoria como creadores y también constructores de ciudad desde el arte, Teatro Azul ha realizado 22 ediciones del Festival Internacional de Artes Armenia, trayendo cada año, en el mes de septiembre, grupos de teatro, danza y música de diferentes países, con propuestas de excelente calidad. Desde el inicio de su trabajo como espacio cultural, realizan programación artística continua en nuestra sala, a través de la Programación Azulado, la cual ha contado con más de 640 eventos hasta la fecha, beneficiando alrededor de 132.000 espectadores, que han ocupado sus butacas

Como resultado de este trabajo, vienen anualmente a esta sala por lo menos 20 agrupaciones nacionales y/o internacionales que incluyen en sus giras esta sala por considerarla uno de los más importantes del occidente colombiano, dinamizando sustancialmente la oferta artística y cultural de Armenia. Artistas de la talla de Valeriano Lanchas, Puerto Candelaria, Katie James, Bandola, Saavedra, Victoria Sur, por mencionar algunos, gracias a la existencia y gestión de Teatro Azul, han brindado a armenios y quindianos inolvidables presentaciones. 

Teatro Azul fue merecedor de la Medalla al Mérito Cultural en 2003 por parte de la Sociedad de Mejoras Públicas de Armenia; en 2004 recibieron de manos de la Alcaldía de Armenia el Cafeto de Oro, máximo reconocimiento a personas y entidades que con su trabajo artístico y cultural, han enriquecido la ciudad; en 2009 los declararon Patrimonio Artístico de Armenia en el POT 2009- 2023, posteriormente en 2014, el proyecto Temporada de Teatro para la Vida de Teatro Azul fue declarado Experiencia Significativa por parte del Ministerio de Cultura. Ese mismo año, Ximena Escobar, su directora ejecutiva, recibió la orden Cafeto de Oro. Posteriormente, en 2021 recibieron por parte del diario La Crónica del Quindío, un reconocimiento especial en el marco del evento anual “500 empresas que hacen grande el Quindío”. El más reciente reconocimiento ha sido en este 2023, año en el cual su director artístico Leonardo Echeverri, fue galardonado con el Cafeto de Oro en la categoría Artes Escénicas. Paradójicamente, Leonardo recibió este reconocimiento por parte de la administración municipal, al mismo tiempo que enfrenta una demanda interpuesta por la EPA, entidad adscrita al municipio.

Lea también: Antonio Valencia Mejía, sinopsis de su obra artística en el centenario de su natalicio

Convoco al máximo actor de la cuestión cultural en Colombia, el señor Ministro de Cultura, Juan David Correa, a formar parte de esta defensa. El Estado no puede estar en la parte beligerante, sino en el estrado de reconocimiento de los derechos culturales. Y, en cuanto esto último, es importante reiterar que Teatro Azul ha cumplido con el papel de gestor y hacedor de una responsabilidad social en el mundo de las artes. Por eso, considero que, con la intervención del Ministro, se eleva el rigor de negociación. Y no la capacidad de coerción, como es lo que pretende un tribunal de arbitramento, que podría no echar un vistazo atrás al inmenso caudal de actividades, oportunidades y momentos de solaz brindado a la ciudad de Armenia, en el desarrollo de su labor teatral.

Es necesario acudir al auxilio ciudadano, para que Teatro Azul permanezca en la vida cultural de Armenia. No es posible que, con argucias judiciales,  se borre su historial y se desconozca su trayectoria. Armenios y quindianos, como un ejercicio básico de ciudadanía activa, de pensarnos en nuestra identidad cultural, es imperativo defender los lugares y entidades que ponen en alto el nombre de nuestra ciudad y nuestro departamento, y máxime, cuando son amenazados por parte de la propia institucionalidad pública, que poco o nada le interesa salvaguardar la identidad cuyabra o la quindianidad. Es menester, entonces, salir a la defensa de nuestro Teatro Azul.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net