Historia / JUNIO 20 DE 2021 / 3 meses antes

Jorge Hernán Velásquez y la recuperación de historias locales en Filandia

Autor : Roberto Restrepo Ramírez

Jorge Hernán Velásquez y la recuperación de historias locales en Filandia

El colectivo de la Academia de Historia del Quindio es un grupo multidisciplinario de profesionales que decidieron, desde hace muchos años, emprender la tarea de pesquisar documentos y recuperar testimonios orales para comprender y reconstruir el pasado de esta región que también se conoce como la Hoya del Quindio.

En el año 2019, antes de la realización del XIX Congreso Colombiano de Historia, uno de sus académicos, el ingeniero industrial Jorge Hernán Velasquez Restrepo, propuso una tarea interesante. Con el acompañamiento del también académico, el historiador Carlos Alberto Mora Buitrago, se trazaron la misión de recuperar la información histórica de las casas ubicadas alrededor de las plazas principales de los municipios quindianos.

Los centros locales de historia de Armenia, Calarcá, Salento y Filandia realizaron la tarea. Siempre se contó con el entusiasmo de Velásquez Restrepo en la senda metodológica para el acopio de la información. Su trabajo dedicado como genealogista y pesquisador permanente, sumado a una versatilidad rescatada, innata en él, hacen de este profesional un inquieto historiador de oficio, que siempre está buscando, en aquellas fuentes escritas y orales, la  recomposición de la vida familiar de antaño.

La investigación realizada en los 4 municipios permitió la presentación de igual número de ponencias que se socializaron en aquel congreso, llevado a cabo en el centro metropolitano de convenciones de la capital del Quindio. Fue un importante evento que reunió a muchos investigadores nacionales y extranjeros y donde Velásquez Restrepo se destacó, habida cuenta de la dirección ejecutiva del congreso que él había ejercido desde meses antes, en conjunto con la Asociación Colombiana de Historiadores.

Filandia, con la coordinación del poeta Héctor Uribe Saldarriaga, al frente su centro de historia local, presentó la ponencia titulada “Los primeros cincuenta años de vida alrededor de sus plazas”. La información allí contenida está distribuida en dos partes. Ambas se constuyeron a partir de los datos en el proceso de compilación sugerido por Velásquez Restrepo.

El primer paso fue la graficación de un gran plano croquis de su plaza, donde se perfilaron sus casas y el templo principal de su cuadrícula y donde aparecen las viviendas esquineras de manzanas aledañas.

El segundo paso se desarrolló a través del diagnóstico popular contrastado en el plano, con la participación de adultos mayores que brindaban la información histórica sobre cada casa. Los jóvenes -que también participaron y ayudaron en la logística- iban plasmando en otros planos, correspondientes a cada cuadra, los datos sobre información etnográfica y familiar.

Reunidos los planos, se construyó la segunda parte de la ponencia, la más interesante, en la medida que arrojó los datos de pobladores y la composición íntima y doméstica de los hogares.

El Centro Local de Historia de Filandia realizó un trabajo de recuperación de información oral sobre 24 inmuebles, todos de 2 plantas, que se encuentran alrededor de la plaza principal. Se partió en un recorrido sobre la gráfica, de izquierda a derecha, desde el actual templo principal. 

Los datos recuperados dan razón del conocimiento popular sobre sus ocupaciones o usos en los primeros 50 años del municipio. Se transcriben algunos datos curiosos, mencionados por los informantes. Se mencionan las casas por sus primeros dueños o moradores:

Templo principal, construido en el lapso de 10 años, mediante convites. Tiene 22 postes que son en realidad árboles de barcino. Es una de las pocas iglesias que tiene todavía bahareque de lámina.

1.Casa cural. En la antigua construcción funcionaba uno de los 4 teatros que tenía Filandia. Se llamaba el Teatro Parroquial.

2.Casa de don Santiago López. Una de las esquineras, con balcón tradicional curvo, tenía paredes de tapia pisada.

3.Casa del Teatro. Era esquinera. Su patio central fue acondicionado para instalar uno de los 4 teatros, el Bengala. Tenía 15 habitaciones y balcón tradicional solo en el frente de la plaza. También funcionó la farmacia Bengala.

4. Casa de los Muriel. Con balcón tradicional. Los Muriel fueron miembros de una familia de artistas. Se destaca el caricaturista Arturo Muriel Guinand. Recordada fue la “entrada secreta al teatro Bengala, desde el patio, por donde se colaban los niños sin pagar”.

5. Casa de Primitiva y Pedro J. Marín. De balcón tradicional que data de 1910. Desapareció en el incendio del 20 de febrero de 1995. “Doña Primitiva tomaba buen aguardiente amarillo doble”.

6. Casa de los Salazar o bar Ganadero. Se quemó en el incendio. Allí funcionó la Posada del Peregrino. En el momento de la tragedia, en su primera planta, estaba el bar Ganadero, principal locación de la telenovela Café con aroma de mujer.

7. Casa de los Salazar o de “Patas de oso”. Más conocida, en la época  reciente, por este apodo de su último propietario, en el momento del incendio que la consumió. 

8. Casa esquinera de Laura Peláez. La cuarta vivienda que desapareció  en el incendio. En ese momento la habitaba Aurita Alarcón.

9. Antigua escuela de niñas Simón Bolívar. Una de las 2 construcciones que actualmente conserva paredes de tapia pisada. Hoy es sede de varias dependencias oficiales y del Centro de Interpretación del Bejuco al Canasto.

10. Casa de don Abel Urrea y luego de don Gonzaga Murillo. Esquinera con balcón tradicional. Hoy están allí el hostal Tibouchina y el bar Claudia.

11. Casa de don Abel Urrea y doña María Montoya de Urrea. “Tenía entrada de caballeriza”.

12. Casa del padre Duque. El apodo más conocido de su familia era “Los  Mafafos”.

13. Casa de los Naranjo. “Uno de los primeros residentes protagonizó uno de los más afamados suicidios”. Funcionó en un tiempo uno de los 4 teatros, el Aguirre.

14. Casa de don Miguel López o de don Eduardo García. “Había un granero, su propietario sacaba muelas y sentaba a sus pacientes en un bulto de papas”.

15. Casa de don Pablo Emilio Martínez. Funcionó la famosa farmacia Bristol. Perteneció a la estirpe de don Juanito Martínez,el más recordado boticario, también llamado “el samaritano de los pobres”.

16. Casa de los Pérez Cedeño. Era de un piso inicialmente. Luego, en la construcción del segundo, se hizo el cieloraso más bello que todavía se conserva.

17. Casa consistorial. La actual sede de la alcaldía. Fue construida con cárcel en su parte trasera.

18. Gran casa de las Peláez. Hoy está dividida en 3.Tenía entrada para caballeriza.

19. Casa del viejo Ernesto Peláez. Estuvo allí uno de los 4 teatros, el  Peláez. Conserva todavia la puerta de madera tradicional y detalles de metal en su parte superior.

20. Casa esquinera de don Francisco Emilio Quintero. En sus bajos estaba el afamado granero. En los últimos años funcionó el Café América. Fue demolida a principios del siglo XXI.

21. Casa de las Duque. En su primera planta funcionó en una época el Almacén Duque Hermanas.

22. Casa esquinera de doña Irene López. La única que conserva actualmente dos detalles: balcón tradicional y tapia pisada.

23. Casa de don José Manuel Martínez. En el primer piso, su recordada cacharrería.

24. Casa de don José Duque. Allí funcionó la oficina de telégrafo y correos. Uno de su primeros administradores fue don Julio Guinand, quien vivió en ella a principios del siglo XX.



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