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Por Ejemplo / DICIEMBRE 08 DE 2023 / 4 meses antes

30 años del Centro de Investigaciones Biomédicas ‘Manuel Elkin Patarroyo’

Autor : Ernesto Acero

30 años del Centro de Investigaciones Biomédicas ‘Manuel Elkin Patarroyo’

Durante la pandemia procesó más de 8.000 pruebas de Covid-19.

El Centro de Investigaciones Biomédicas ‘Manuel Elkin Patarroyo’, de la Universidad del Quindío, fue invitado a ser parte de una comisión de expertos de la Organización Mundial de la Salud, OMS, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, para evaluar la situación a nivel mundial de la transmisión de parásitos a través de alimentos.

Contar con tal reconocimiento internacional, y ser un centro de referencia nacional para el estudio de parásitos intestinales y la detección de parásitos en aguas y alimentos es uno de los honores que le cabe al Centro de Investigaciones Biomédicas, CIBM, gracias a un trabajo constante durante tres décadas.

El CIBM realizó el primer estudio multicéntrico nacional en toxoplasmosis congénita en Colombia, en más de 15.000 recién nacidos del país, y constituye la base de las recomendaciones actuales para el diagnóstico y tratamiento de esta infección. También elaboró el primer estudio para describir cómo se encontraba la circulación de poliovirus en aguas residuales en el país.  Otro de los méritos del Centro de Investigaciones Biomédicas uniquindiano tiene que ver con los estudios representativos sobre la resistencia a tuberculosis que hacen del Quindío, según el director del CIBM, Jorge Enrique Gómez Marín, “el departamento con la mejor descripción de tuberculosis en aspectos tanto de epidemiología como de biología molecular del bacilo de tuberculosis”. 

UN POCO DE HISTORIA

Corría el año 1992, era rector de la Universidad del Quindío Henry Valencia Naranjo. A un grupo de estudiantes, cuenta el doctor Gómez Marín, apoyados por ilustres docentes uniquindianos, se les ocurrió la idea de crear un centro de investigaciones biomédicas.

Contaba en ese entonces la hoy facultad de Ciencias de la Salud con tres destacados grupos de investigación. Uno de ellos liderado por los doctores Marco Alfonso Nieto y Hernán Ramírez, a quienes les cabe el honor de haber realizado los primeros trabajos de investigación de la facultad; otro grupo lo integraban los entonces estudiantes, en la actualidad doctores, Arley Gómez López, a quien se le asocia en sus trabajos con el científico Patarroyo, y Jhon Carlos Castaño Osorio, apasionado por la genética. El tercer grupo destacado de los albores de la década de los noventa contaba en sus filas con el estudiante de medicina Gómez Marín, abrigado por las doctoras Dora Ángel y María Teresa Montoya.

En esas mentes inquietas germinó la semilla del Centro de Investigaciones Biomédicas ‘Manuel Elkin Patarroyo’, cuya fecha exacta de constitución, según reza en placa ubicada en la fachada de la sede, es diciembre 9 de 1993. Un año antes, motivados por una convocatoria abierta por Planeación Nacional, para la creación de laboratorios en universidades departamentales, los acuciosos investigadores del alma mater presentaron el proyecto del Centro de Investigaciones Biomédicas, a la postre favorecido con un capital de $120 millones. 

Los primeros equipos fueron instalados en el piso 1 del edificio de Medicina. “Inicialmente nos enfocamos en diagnóstico y trabajos de inmunología, también queríamos hacer cultivo de células”, recuerda Jorge Enrique Gómez, director del Centro de Investigaciones Biomédicas y acota que gracias a una partida cercana a los $200 millones se construyó la sede en donde hoy funciona el CIBM.

Tres décadas después, el Centro de Investigaciones Biomédicas de la Universidad del Quindío se ha posicionado como un centro de formación de nuevos investigadores, un centro de producción de conocimiento e innovación; presta servicios de extensión en el área de medicina humana y en salud pública, y las investigaciones allí realizadas han tenido eco a nivel nacional e internacional.

En el CIBM tienen asiento dos grupos de investigación: el de inmunología molecular, enfocado en el área de productos naturales e infecciones virales, y Gepamol, cuyo eje es parasitología molecular.  Cuenta con laboratorio de parasitología, que realiza pruebas de monitoreo de parásitos en agua, es el único del país con certificación Onac, y recibe y procesa muestras de diferentes regiones de Colombia; además, realiza pruebas de diagnóstico de toxoplasmosis en parásitos intestinales y pruebas en virus respiratorios.

Durante la pandemia, provocada por la Covid-19, el Centro de Investigaciones Biomédicas, CIBM, procesó más de 8.000 pruebas y, por año, en promedio, procesa 5.000 pruebas de diagnóstico en diferentes áreas, de estudiantes, docentes y funcionarios administrativos y personal externo a la Uniquindío.


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