l

Por Ejemplo / MARZO 07 DE 2016 / 8 años antes

"La diferencia entre un deseo y una meta es la acción"

“La diferencia entre un deseo y una meta es la acción”

Jorge Alberto Sierra Alzate, ‘coach trainer’.

Apasionado por el rock, publicista, docente y especialista en investigación y análisis de mercado, Jorge Alberto Sierra Alzate regresó al departamento luego de vivir varios años en diversos países, para aplicar sus experiencias personales con el denominado ‘coaching’ y así ayudar a cambiar la cultura laboral de esta región.


 
¿Qué es el ‘coaching’?
 El ‘coaching’ es ayudar a alguien, que tiene problemas, a pensar en sí mismo, potencializar sus capacidades y habilidades, es quitarle a la gente la mentalidad de empleado para que piense como empresario, es salirnos de ese: ‘es que yo ya tengo un trabajo y estoy bien’. Es hacerle entender a la persona que si crea trabajo y da empleo va a estar mejor, es crear ciudadanos con mentalidad positiva y altamente rentables, que es lo que necesita el departamento. Con esto, podemos ser emprendedores, crear propuestas para el futuro del departamento, dar empleo, mejor convivencia y así lograr paz.


 
¿Cómo cambia esa mentalidad?
 La mentalidad se cambia y se entrena con herramientas vivenciales. Yo he vivido en muchos países, y con mi equipo hemos desarrollado esas herramientas vivenciales y las hemos traído aquí. Hay sicología, sociología, formatos empresariales. Hemos mirado cómo en las grandes urbes se domina el concepto de mercado y cómo se entrenan. Todas estas propuestas las han aplicado las ciudades grandes hasta un punto, pero en Armenia está todo por hacer. Somos un nicho pequeño, y por eso hay mucho para trabajar.
Un ejemplo: Las tribus urbanas que se están constituyendo en Armenia y el resto del Quindío son nuevas. Un caso son los rockeros, que somos viejos, pero las formas de ver y vivir el rock en Armenia, esas sí son nuevas. Si miramos las bandas de la región, son máximo de 20 años, y el rock apareció en el mundo en los años 40 o 50, creando culturas. Así que en nuestro departamento hay mucho potencial y todo por hacer.
 
¿En qué divide su entrenamiento?
 En cuatro áreas claramente demarcadas. La primera es el ‘coach ontológico’, el personal, el del ser. Es hacer más integrales a las personas consigo mismas, perder los miedos, temores y frustraciones para que vean que pueden hacer muchas cosas por ellas y el departamento.

La segunda es el ‘coach en trabajo equipo’, que está dando mayores frutos en Armenia. Este contempla el servicio al cliente y las relaciones públicas, porque el problema no son las empresas, son las personas que trabajan en esas empresas, porque les falta calidez, calidad humana, trato y respeto.

La tercera es la programación neurolingüística, la mente y la comunicación, para que lo que se piense se comunique bien. Es enseñarle a la gente que se comunique de la forma lógica poniéndole la inteligencia a la comunicación.

Y la cuarta, que es la más innovadora, es el ‘coach gerencial’. Hay gente arriba en la empresa, esa es la cabeza, que tiene que olvidarse de jugar con el equipo, y debe integrarse con los que trabaja. Así, hay líderes y jefes. El líder es quien trabaja, se esfuerza con el equipo y sale adelante con el equipo. El jefe es el que manda, obliga y saca en cara lo que deben hacer porque él manda y punto. La idea es entrenar líderes, pasar de simples jefes a líderes.


 
¿En el tema de atención al cliente, el quindiano es fuerte?
 Por lo que hemos analizado, no lo es del todo. La gente de Armenia es amable, tiene corazón paisa, sentimiento paisa, pero lo primero que hace cuando conoce a otra persona es ponerse una barrera y no sabe atender. Debemos darle un curso correcto a la atención.

Contrario a una persona de Medellín, que jocosamente se dice, le vende a uno una botella vacía en medio de un desierto, esto es porque le meten empuje, ley de convencimiento y creen tanto en el producto, que tienen pertenencia. En atención al cliente es importante la gesticulación, la postura corporal, la presentación personal, todo eso influye.


 
¿Se falla en la presentación personal en Armenia?
Usted va a una reunión en Armenia y observa que se perdió el contexto, y lo digo con todo respeto para con mis conciudadanos, pero los asistentes llegan en camiseta o camisa manga corta, en jean y tenis, y dicen: ‘yo soy empresario’… Lo del traje y corbata se perdió, y uno no debe perder los que son los protocolos lógicos, así digamos que en Armenia podemos innovar, claro que sí, pero ello no puede ir contra de los protocolos lógicos.

Si queremos avanzar y alcanzar una cultura laboral debemos saber que los protocolos existen, en atención, en comunicación y en mercadeo, entre otros.


 
¿Posee el Quindío una cultura laboral?
Realmente es poca la cultura laboral, especialmente por un fenómeno: Aquí no es que no haya trabajo, aquí lo que pasa es que la gente no le interesa trabajar en lo que se le está ofreciendo. Se tiene la cultura, y eso es de años atrás, desde el terremoto, de esperar, y ello se evidencia con los formatos de apoyo y subsidios, la gente se quedó esperando esas ayudas, esperando que le ayuden, y llegan a decir: ‘no trabajo porque me quitan el Sisbén’.

 

¿Nos puede dar tres puntos para invitar a que un ‘jefe’ se interese en el ‘coach’?
 Uno, hacer el tiempo efectivo. Un jefe que quiere llegar a ser líder debe entender que no es cantidad de tiempo sino calidad de tiempo.

Dos, el trabajo en equipo, que es la base fundamental de las grandes y exitosas empresas del mundo, y tres, saber dirigir, apoyar y estar en capacitación constante con su equipo, si no se está a la vanguardia se está destinado al fracaso.


 
¿Qué aportes daría el ‘coaching’?
 Varias, entre ellas, mejoras en la capacidad productiva, nos volvemos altamente efectivos, trabajo en equipo, se hace el tiempo efectivo, se incrementa el valor de la gente, se proyectan empresas rentables y lo que está de moda, se construye paz y se dejan atrás los conflictos. Si las empresas capacitan a sus empresarios y a sus empleados, entonces va haber empleo.

Si los empresarios entienden que capacitando a sus equipos pueden generar más puestos de trabajo, porque en las capacitaciones se detectan nuevos líderes, y estos a su vez impulsan la creación de filiales de la empresa en otros municipios y ciudades, ello abriría nuevas oportunidades laborales.
 
Finalmente, usted en sus ejemplos se refirió a la música, ¿esta tiene un capítulo en su entrenamiento?
En nuestro entrenamiento, la música es fundamental, y lo contemplamos con la musicoterapia, que sirve para que la gente aprenda a relajarse, a sentirse activa, entre otros beneficios.

Por otra parte, y penetrando otro ámbito y como fanático del rock, por 35 de los 40 años de vida que tengo, he notado que la mayoría de los músicos cometen errores. Aquí en el Quindío hay excelentes músicos, talentosos, pero para ellos nada es bueno, nadie es bueno, entonces pasan de un lado a otro con una, dos, tres o más bandas… No hay una ‘sincronicidad’ ni sentido de pertenencia laboral. Los músicos no han entendido que las bandas deben ser una empresa, porque de comienzo se están generando cuatro empleos: dos guitarras, un bajo y una batería, si se deciden a trabajar y a hacer empresa. Por eso, uno de mis puntos desde el ‘coach’ es crear algo diferente, una congregación de músicos que se venda, de manera positiva, y con un mensaje social.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net