l

Por Ejemplo / MAYO 09 DE 2016 / 8 años antes

"Le arrebato niños a las calles"

“Le arrebato niños a las calles”

Hoover Antonio Osorio Marín, creador de escuelas de fútbol en Circasia, donde a través del deporte ayuda a niños y jóvenes.

Orgullosamente dice: “Soy un campesino trabajador y luchador, inquieto por el fútbol,  que por andar detrás de un balón y con solo un tercero de primaria, llegué a ser cajero principal en un banco”.

“Siendo aseador un día me invitaron a jugar un partido con el banco Cafetero en estadio Mora Mora, y allí al verme los directivos dijeron ese muchacho debe ser empleado nuestro.

Al fútbol le debo todo en mi vida, y por eso cuando me pensioné, quise volver a mi tierra para arrebatarle muchachos a las calles, hacer hombres de bien y que tengan oportunidades como yo las tuve en mi vida”. 
Por eso  antes de empezar sus entrenamientos habla con sus muchachos, les orienta en lo malo que son los flagelos de la drogadicción y el alcoholismo. 

 

¿Cómo se hizo entrenador de fútbol?
Primero que todo cuando tenía 24 años de edad, por accidente y por ser buen jugador de fútbol resulté trabajando en el banco Cafetero de Pereira, donde empecé trabajando como barrendero y terminé siendo cajero principal. Hoy en día agradezco, ya que esa oportunidad la aproveché y fue allí donde empecé a capacitarme para el manejo de la niñez y la juventud en las escuelas de fútbol.

Después de salir pensionado en 1999 empecé con mi primera escuela de fútbol. En aquella época, el alcalde de Circasia de entonces Osbaldo Morales Robi, me dio un contrato y me confió además de la escuela que iniciaba, el manejo de una selección Circasia con la que ocupé un honroso tercer lugar.

 

¿Cómo inició su primera escuela de fútbol?
Arranqué con una categoría pequeña, el semillero.  Y como anécdota, el año 2003 nos inscribimos para jugar un campeonato y resultó que algunos jugadores que se comprometieron con mi equipo resultaron jugando con otro, por eso me di a la tarea de conformar un club.

 

¿Cómo se llamó ese club?
En el 2003 se creó el primer club y se llamó Club Deportivo Idema Circasia. Hoy en día su nombre ha cambiado a Escuela Semilleros Fútbol Club de Circasia.

 

¿Cuántos niños tiene en el club? 
Actualmente en la categoría de 7 a 14 años la escuela cuenta con 46 niños y en la categoría de 16 a 18 años tiene 38 jóvenes,  con los cuales tiene sus entrenamientos los días lunes, miércoles y viernes de 8:00 a. m. a 10:00 a. m. y de 2:00 p. m. a 6:00 p. m.,  de acuerdo con su jornada escolar.

Los días sábados trabajo en la cancha de 8:00 a. m.  a 12:00 m. Este trabajo son los partidos amistosos o se forman equipos de la misma escuela.

 

¿Las escuelas le generan un ingreso económico?

Los niños que yo manejo son de condiciones económicas muy mínimas, no tienen con qué pagar una mensualidad, y con los pocos que la pueden aportar es para sostener la escuela, o sea que el dinero que dan se invierte en ellos.

 

¿Cómo consigue los uniformes y los balones? 
Cuando empecé hacíamos rifas con las que se compraban los uniformes y los balones, hoy en día hay padres que entienden la importancia del proceso que se lleva con los niños y compran el uniforme para los entrenamientos.

También encontramos personas que nos colaboran y en ocasiones entidades del Estado. Ahora llevamos 6 años participando con un equipo juvenil en la copa Claro y allí he conseguido los uniformes durante todo este tiempo.

 

¿Cuenta con los escenarios deportivos necesarios para atender a todos los niños de su escuela?
Desafortunadamente no, y mucho menos ahora que no tenemos estadio y solo está habilitada la cancha del colegio Libre, a quienes agradezco por el apoyo que me han brindado, ya que siempre han confiado en mi trabajo y me han dejado el espacio para trabajar.  

En el momento estoy en conversaciones con un particular que me ofrece un lote donde tendría solo mi escuela, lo estoy pensando y buscando quién me pueda colaborar con el tema de movimiento de tierra y adecuación de una cancha.

 

¿Quién le colabora en el manejo de todos los niños?
Lo hago solo, ya que no hay los recursos para pagarle a una persona que me colabore, y esto es algo que demanda mucho gasto, por eso debo optimizar lo poco que pueda recibir e incluso hacer un ahorro para cuando en un momento determinado a algún joven se le deba colaborar con pasajes u otras necesidades.

 

¿Le ha dejado alguna satisfacción personal a lo largo de estos 17 años su escuela?
Sí, muchas y más que deportivas tengo una en especial: En alguna ocasión estando en el estadio llegó un joven a decirme que lo dejara entrenar, yo con la franqueza que heredé de mi padre le dije sí, pero tenga en cuenta que usted está metido en la droga y aquí debe dejar ese vicio. Este joven entrenó conmigo un año y luego se fue para el Ejército y ahora es una persona recuperada.

En lo deportivo he llevado jóvenes a entrenar con equipos profesionales, pero en ese medio todo se maneja con dinero y eso nos ha faltado ya que calidad si nos ha sobrado.

 

¿Cuál es su mayor anhelo?
Cuando tenía 15 años, Severiano Ramos y Urrutí  vinieron a hablar con mi padre para llevarme a jugar en el Atlético Quindío. Mi papá dijo que no ya que yo era su patrón de corte en la finca que administrábamos, por eso lo que más deseo y me sentiría realizado sería poder tener uno de mis muchachos en un equipo profesional.

 

Por Raúl Tiberio Forero Cortés


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net