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Desde la prisión

Gabriel Echeverri González

martes, 2 julio 2019

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Una vez cumplió su cruel y dolorosa detención  durante 27 años, el eximio dirigente Nelson R. Mandela  fue recibido por el presidente Mitterrand en la explanada de Trocadero en París,   en medio de una multitud de fervorosos admiradores; no era para menos porque se le rendía homenaje a uno de los más importantes líderes  del siglo XX, dirigente y activista político de Suráfrica, cabeza de diferentes movimientos contra el apartheid y presidente en 1994 ya libre del yugo de los temibles carceleros; premio Nobel de Paz en 1993, compartió el premio con el dirigente blanco Frederick De Klerk, presidente y demócrata, interlocutor válido para superar el grave problema de racismo imperante.

Producto de un esfuerzo editorial maravilloso circula un denso volumen (1) con muchísimas cartas escritas por Mandela desde la prisión, documentos de un valor histórico y político indiscutible, como bien lo señala su nieta: "Durante su reclusión, mi abuelo escribió cientos y cientos de cartas. La selección que se presenta en este libro  acerca íntimamente al lector no solo al Nelson Mandela  activista político y prisionero, sino también al Nelson Mandela  abogado, padre, marido, tío y amigo, e ilustra cómo su larguísima privación de libertad  lejos de la vida cotidiana le impidió ejercer estos papeles. Su correspondencia nos devuelve a tiempo muy oscuros de la historia de Suráfrica en los que quienes luchaban contra el sistema gubernamental  del apartheid, instituido para oprimir a una raza entera, padecían castigos terribles”. (pág 7).

La lectura de las cartas de Mandela sobrecoge, duele en el fondo del corazón  pero genera una admiración sin límites, por su decencia, la finura en el detalle, el exquisito lenguaje empleado, su aplicación rigurosa y su inteligencia; elegante y educado, con una dignidad indeclinable a pesar de las insoportables condiciones cotidianas tras las rejas.

Él mismo impreca pero nunca bajará la guardia y su carácter: “Me  gustaría tener los medios para doblegar las fuerzas invisibles que gobiernan sobre nuestras vidas y determinan nuestra fortuna e infortunios. Una familia rota, una joven viuda destrozada de dolor y luchando sola contra las adversidades, dos chiquillas huérfanas privadas de la seguridad de un hogar estable  y del amor de un padre y además hambrientos la mayor parte del tiempo…” (pág 254).

Son 255 cartas que proceden de varias fuentes, de diversos archivos y de la Fundación Mandela. Recomiendo con emoción la lectura paciente de este documento valioso para la historia.

1) Mandela, Nelson. 2018. Cartas desde la prisión. Editorial Malpaso Barcelona. 654 páginas.

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