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¿Es Gustavo Petro de extrema izquierda?

John Jairo Salinas

jueves, 1 octubre 2026

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Durante una sesión de la asignatura Contexto Nacional y Globalización —parte del plan de estudios de la carrera de Derecho—, la docente asignó la tarea de analizar tres noticias sobre la administración de Gustavo Petro para contrastar los modelos de la centroizquierda, la izquierda radical y la izquierda liberal. El propósito del ejercicio radicaba en adscribir la gestión gubernamental de Petro a una de estas vertientes del espectro político.

Hasta ese punto, el ejercicio se desarrollaba dentro de los márgenes habituales del análisis político. Sin embargo, aproximadamente el 97% del estudiantado clasificó al mandatario dentro de la extrema izquierda. Sin intención de especular sobre las motivaciones de mis compañeros, me distancio categóricamente de los juicios desinformados expresados por los futuros juristas. Sostener que Petro representa a la extrema izquierda constituye una falacia analítica.

La extrema izquierda, en términos estrictamente doctrinarios, propugna la abolición de la propiedad privada, la estatización integral de los medios de producción y la supresión del libre comercio. La matriz conceptual del comunismo aspira a una estructura socioeconómica sin clases ni aparato estatal, donde la propiedad de los medios productivos recaiga colectivamente en la comunidad. Su objetivo central estriba en expropiar los bienes a la burguesía para transferirlos al control social.

Durante su cuatrienio, la praxis política de Gustavo Petro distó sustancialmente de dicho ideario: garantizó la propiedad privada, respetó la libre empresa y mantuvo la economía de mercado. Asimismo, preservó la institucionalidad al no clausurar el Congreso ni censurar ni perseguir a la prensa, la cual ejerció su labor con absoluta libertad, derivando incluso en escrutinios desmedidos sobre la esfera íntima del mandatario.

Otra evidencia objetiva que refuta el mito de la «extrema izquierda» se halla en los rendimientos del sector financiero durante su mandato. Según cifras de la Superintendencia Financiera, las utilidades anuales de los bancos y establecimientos de crédito registraron el siguiente comportamiento:

2023: $8,3 billones

2024: $8,7 billones

2025: $17,7 billones (duplicando los registros previos)

Para diciembre de 2025, las utilidades globales del sistema financiero superaron los $129 billones. Cabe destacar que estos datos provienen de fuentes de inclinación conservadora y empresarial (El Tiempo, Portafolio y Valora Analitik), lo cual desmantela la narrativa del radicalismo económico de Petro.

En conclusión, la caracterización de Petro como un líder de extrema izquierda carece de rigor teoricopolítico. Resulta más preciso clasificarlo dentro del progresismo contemporáneo: una izquierda socialdemócrata o moderada que opera dentro del marco del capitalismo democrático. Del mismo modo, la premisa sobre su supuesta intención de perpetuarse en el poder no pasó de ser un señalamiento retórico sin fundamento institucional.

Noticula:

Así que tildar al expresidente Gustavo Francisco Petro Urrego de extrema izquierda es un acto de alevosía contra la más mínima inteligencia. Pero, como dice el dicho: “si los marranos pudieran votar, votarían por el que les trae la aguamasa”. Así que no hay nada que hacer: la razón peleando contra la ignorancia es una batalla muy compleja.

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