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La sombra del mal

Émerson Castaño González

sábado, 1 junio 2019

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Por este tiempo, precisamente hace cuatro años, estaba advirtiendo a la opinión pública lo peligroso que sería para el Quindío si los fucsias ganaban con Sandra Gómez la gobernación. De hecho, no se trataba de un simple proceso electoral. Las fuerzas políticas se jugaban su futuro. Sobre todo ganar las elecciones permitía asegurar su continuidad en el poder, y la facilidad de manipular cualquier evidencia que los implicara con actos administrativos de corrupción. No hay necesidad de recordar quién perdió y quién ganó. Ya sobre ello hay suficiente ilustración.

 

Después de tanto tiempo, aún me queda algo que debo de confesarles a los lectores. Y corresponde a mi forma de haberme encarnizado contra la anterior gobernadora, y dejar de lado opiniones que pudiesen haber advertido lo que se venía tejiendo desde la alcaldía de Armenia contra los habitantes de la ciudad. Estaba enceguecido. Solo me animaba el hecho ‘triunfalista’ de que en la persona de Carlos Eduardo Osorio Buriticá, estuviese la solución para el Quindío. Me equivoqué. Ingenuo fui. No hubo ningún cambio. Solo la corrupción cambió de actores. 

En buena hora advierto de los nuevos peligros y la sombra del mal que se aproxima para el Quindío. Lo de las firmas es una falsedad. La ciudadanía no puede olvidar quién es el responsable políticamente del desastre, de la crisis institucional y económica que no ha podido superar la ciudad de Armenia. Todo eso se le debe al partido Liberal liderado por el representante a la Cámara, Luciano Grisales. Luciano se salvó de un carcelazo. No van a declarar contra él. 

Fue el partido Liberal, en cabeza también de la que sabemos, el que arruinó y empobreció a los habitantes de Armenia. Y ahora se quieren presentar con la figura de Roberto Jairo Jaramillo, para seguir haciendo del Quindío la caja menor de ellos. Y mientras el señor Jaramillo recorre los municipios del Quindío con el interés de persuadir a los incautos, desde la gobernación se viene dando la dirección para favorecer al señor Álvaro Arias en la recolección de sus firmas para poder legalizar su candidatura respaldada por la orden eclesiástica y aliados chambalistas, como también aguacateros de élite que un principio llevaron al poder al actual gobernador. 

Han ordenado a 33 contratistas, divididos en 5 grupos, con el fin de recogerle las firmas al exsecretario de Educación de Luz Piedad Valencia. Y han dispuesto todo el edificio de la gobernación para direccionar todas las acciones a favor de Álvaro Arias. Dicen que todos los secretarios de despacho deben de obedecer las órdenes de quien en el pasado —como director de la institución educación Casd—, terminó con una hermosa finca. Después demostraremos por qué Álvaro Arias le compraba al almacén de materiales La Cejita en el año 2006 hasta 2009. 

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