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Vida, solidaridad y reconstrucción

Juan Miguel Galvis

miércoles, 2 septiembre 2026

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Luego de 23 días del terremoto, seguimos trabajando en las distintas fases de atención a la tragedia.

El reto inicial de defender la vida, atender la salud y suplir necesidades básicas de los damnificados, lo hemos venido afrontando con el apoyo de muchas personas en unidad y articulación.

El balance se empieza a estabilizar. Tres personas fallecidas, cerca de 80.000 damnificados, más de 3.000 viviendas destruidas, 12.500 viviendas urbanas y cerca de 5.000 rurales averiadas, 29 hospitales con afectaciones, cerca de 200 sedes educativas con averías y daños, y en una gran proporción edificios gubernamentales, centros religiosos, vías y puentes, con problemas de diversa índole. 

La atención primaria se da gracias al corazón de los quindianos, a la solidaridad nacional e internacional, y a un equipo de trabajo valiente y desinteresado, encargado de la recepción y entrega de ayudas llegadas al Gobierno del Quindío. Son alrededor de 500 toneladas recibidas hasta el pasado fin de semana, de ellas, cerca de 300 toneladas habían sido entregadas a los 12 municipios según sus necesidades, y hoy seguimos entregando. 

Ahora en este proceso, nos enfrentamos a una etapa trascendental, no solo para el presente sino para el futuro del Quindío, pues si no atendemos de manera adecuada lo que viene y se planea una reconstrucción acorde con la dimensión de la tragedia, nuestro territorio y nuestra sociedad podrían verse fracturados en todos los sentidos. “Aquí sí pasó”, lo dijo un columnista ayer en este mismo medio, haciendo referencia a la proporción de víctimas mortales y daños materiales que tuvimos, y a lo que lo uno y lo otro representa, por lo que seguimos requiriendo de la mano amiga del Gobierno Nacional para emprender ese compromiso.   

Por eso seguimos trabajando sin descanso. Luego de un recorrido por todo el departamento, de palpar la realidad de los damnificados, de compartir dolor y lágrimas como lo hicimos en Quimbaya con el señor Alcalde y con muchos de los damnificados, estamos más que convencidos que los registros dejados por este desastre natural, no pueden quedarse en frías cifras para los reportes periodísticos y estadísticos.

Con esas cifras y con el dolor que conllevan, pero también con decisión y responsabilidad, durante la presente semana me encuentro llevando a cabo una agenda intensa ante instancias nacionales e internacionales que busca nuevos apoyos a este trabajo que tiene que sumar día a día nuevas voluntades.

Con Invías y el Viceministerio de Vivienda estuvimos el lunes pasado en Bogotá, ayer la cita fue en el Ministerio de Salud y en la Supersalud para abordar el tema correspondiente, hoy estaré interviniendo en el congreso TIC más importante de Latinoamérica: Andicom, donde expondré nuestro proyecto de Ciudades Inteligentes.  Y desde mañana participaré en la Cumbre de Gobernadores de la FND, en todos estos lugares espero no solo presentar nuestra realidad, sino encontrar nuevos apoyos para la reconstrucción.

Así mismo nos preguntamos: ¿cómo podemos reconstruir lo que no se levanta con ladrillos y cemento?. Bajo esta premisa con el Hospital Mental de Filandia, hemos iniciado un trabajo amplio en pro de la salud mental de los quindianos, entendiendo esta como una necesidad imperativa, además por la deuda que se tiene desde 1999 en ese sentido, y entendiendo que …detrás de cada vivienda hay una familia, y detrás de cada familia hay historias y sueños que no pueden romperse… por eso la necesidad de reconstruir nuestra estructura emocional desde lo social. 

 


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