l
Editorial / ABRIL 24 DE 2024

¿Preparados?

El Quindío merece una gestión ambiental y de riesgos a la altura de los desafíos que enfrentamos. 

¿Preparados?

Ya el Ideam lo anunció y el Quindío lo está afrontando, regresaron las lluvias para poner a prueba la capacidad de respuesta del departamento. Ante el debilitamiento del fenómeno de El Niño y la inminente llegada de La Niña, surge una pregunta: ¿cómo se han preparado los municipios para enfrentar este periodo de lluvias? Recordemos que cada temporada de precipitaciones trae consigo derrumbes, daños en las vías terciarias y afectaciones en cultivos, especialmente los de plátano.  

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, anunció, además, que la intensidad de La Niña será alta, lo que recuerda temporadas como la de 2010, cuando el departamento sufrió por los estragos de las tempestades. Precisamente, las estaciones hidrometeorológicas de la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ, reportaron un aumento significativo en las precipitaciones para varios municipios, como Armenia, Córdoba, Pijao y Calarcá. Este incremento en la pluviosidad está en línea con las predicciones, lo que plantea la cuestión de si se han implementado medidas adicionales para mitigar los posibles impactos de estas lluvias intensas. ¿Qué acciones concretas se llevaron a cabo para adaptarse a esta temporada? ¿Se realizaron obras de prevención de inundaciones, limpieza de drenajes o campañas de concienciación sobre riesgos climáticos?  

Los municipios de Armenia, Salento y Pijao se encuentran en alerta roja hidrometeorológica y amenaza de deslizamiento, lo que subraya la importancia de la preparación y la respuesta rápida ante posibles desastres naturales. ¿Se han fortalecido los sistemas de alerta temprana y los protocolos de emergencia en estos municipios?  

Mientras tanto, el panorama nacional no es menos preocupante. Aunque el nivel de los embalses ha subido ligeramente, el Gobierno insiste en la necesidad de continuar con la campaña de ahorro de agua y energía. ¿Pero qué hay de las inversiones en infraestructura para enfrentar estos eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos?  

Las declaraciones del presidente Gustavo Petro y la ministra de Ambiente, Susana Muhamad, reflejan una preocupante ambivalencia. Por un lado, se alejan los temores de racionamientos de energía eléctrica gracias a las lluvias y al supuesto ahorro ciudadano. Por otro lado, se advierte que aún no se puede bajar la guardia y que abril cerrará por debajo del promedio de lluvias.  

Pero, ¿cuál es el plan para enfrentar los desafíos que plantea el cambio climático en el largo plazo? ¿Seguiremos improvisando mientras la naturaleza nos pasa la factura? La alerta roja por riesgo de deslizamiento en municipios como Armenia, Salento y Pijao debería ser una llamada de atención para actuar con urgencia y responsabilidad. No podemos conformarnos con la ausencia de novedades en algunos municipios. La falta de emergencias reportadas no es indicativo de una gestión eficiente, sino más bien un reflejo de la suerte momentánea en un contexto donde la vulnerabilidad ante fenómenos naturales es una constante.  

No podemos permitir que la inacción y la falta de planificación nos dejen a merced de los caprichos del clima. 
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net