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Que lleguen ya

jueves, 24 septiembre 2026

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Con ventas que caen hasta un 80 % y una obra cercana a la mitad de su ejecución, los negocios afectados por el intercambiador de Bomberos necesitan los $2.000 millones aprobados.

Una droguería de Nisa Bulevar que vendía $600.000 diarios, apenas alcanza hoy los $200.000. La cifra retrata el drama de los comerciantes vecinos del intercambiador vial de Bomberos, en Armenia, que reportan caídas de entre el 70 % y el 80 % en sus ventas desde que los cierres, la falta de estacionamiento y el polvo de la obra alejaron a la clientela.

Nadie cuestiona la necesidad del intercambiador, se requiere con urgencia. Además, las grandes obras resuelven viejos problemas de movilidad y conllevan un costo social inevitable. El debate gira en torno a quién lo asume y por cuánto tiempo.

El concejo de Armenia aprobó $2.000 millones para el programa Armenia Te Respalda, que prevé auxilios de entre $5 millones y $20 millones por negocio, según el grado de afectación. La Secretaría de Desarrollo Económico amplió de uno a tres los polígonos beneficiados al concluir que el daño alcanzaba a establecimientos excluidos del trazado inicial, e identificó 165 posibles beneficiarios, entre ellos vendedores informales. El ajuste demuestra voluntad de escuchar.

El problema está en el calendario. Las ayudas se anunciaron el año pasado; en junio, según uno de los afectados, les prometieron una respuesta, y septiembre llegó sin fechas ciertas. En la reunión del lunes 21 de septiembre, la Secretaría pidió un plazo de 30 días para entregar los recursos, aunque la misma administración habla de desembolsos antes de que termine el año y el trámite depende de una reglamentación jurídica aún pendiente.

Para un pequeño negocio, cada mes de ventas mínimas significa salarios en vilo, aportes a seguridad social atrasados y facturas acumuladas. Algunos locales cargan, además, con los daños del terremoto del 10 de agosto. Una comerciante con más de diez años en el sector advierte que, si nada cambia antes de diciembre, tendrá que cerrar. Cada negocio cerrado supone empleos perdidos y un tejido comercial que tardará años en recuperarse.

La tarea tampoco recae solo en la Administración. De los 165 comerciantes identificados, apenas 62 entregaron la documentación exigida. La JAL de la comuna 9 y los gremios pueden acompañar a los rezagados para que ningún negocio pierda el auxilio por un papel faltante.

La salida está en manos de la Alcaldía: expedir de inmediato el reglamento, fijar una fecha pública de desembolso y cumplirla. A ello pueden sumarse accesos mejor señalizados, parqueaderos provisionales y la feria de emprendimientos que contempla la JAL para atraer de nuevo a los compradores. La obra ronda el 48 % de avance; el respaldo a quienes la padecen debe marchar al mismo ritmo.


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