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Quién cuida a los que cuidan

viernes, 9 octubre 2026

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La sobretasa bomberil de Armenia acumula recursos sin ejecutar mientras la estación Central sufre filtraciones y muchos bomberos costean su capacitación.

La sobretasa bomberil de Armenia suma $25.748 millones disponibles, y en la estación Central de Bomberos el agua se filtra en dormitorios, baños, cocina y pasillos. La contradicción evidencia a un cuerpo que cuida la ciudad desde instalaciones que la Alcaldía descuida.

Y es que el terremoto del 10 de agosto y el aguacero del 3 de octubre agravaron un deterioro antiguo. Según el sindicato ASBAYEC, la cubierta no recibe una intervención adecuada desde hace más de 20 años; el tanque de 100.000 litros, clave para abastecer las máquinas ante un corte de agua, sigue fuera de servicio tras más de una década de solicitudes, y la sala de comunicaciones continúa pendiente desde 2015.

Entre 20 y 22 uniformados cumplen cada día turnos de 24 horas en la estación Central, donde comen, descansan y aguardan la siguiente emergencia. De acuerdo con ASBAYEC, algunas cuerdas de rescate vertical superan los 15 años y perdieron sus características técnicas; faltan elementos para rescates acuáticos y vehiculares; los radios fallan ocasionalmente, en parte por una repetidora sin mantenimiento; y muchos bomberos pagan de su bolsillo la capacitación que solicitan desde hace más de 11 años.

Consultado por este matutino, el secretario de Gobierno atribuye el colapso de la cubierta a las lluvias y anuncia un estudio de reparación con la aseguradora e ingenieros. La respuesta atiende la emergencia de octubre y omite dos décadas de desatención.

Los recursos existen, de la vigencia anterior quedaron sin ejecutar $13.363 millones, y Hacienda registra compromisos por cerca de $9.000 millones, apenas el 35 % de lo disponible, incluidas la nómina y la seguridad social. La dependencia carece del detalle de cuánto corresponde a infraestructura, equipos o vehículos, y su titular reconoce que la sobretasa figura históricamente entre las rentas de menor ejecución del municipio.

La Ley 1575 de 2012 reserva ese tributo a la actividad bomberil, y el municipio lo cobra con el predial. Cada peso inmovilizado es un servicio que la ciudad paga y no recibe. Armenia, que aprendió en 1999 el valor de una respuesta oportuna, no puede tratar a sus bomberos como un gasto menor y aplazable.

La salida no requiere impuestos nuevos, requiere un plan de ejecución de la sobretasa, con metas, plazos y rubros públicos, que distinga la nómina de la inversión, priorice la cubierta, el tanque, los equipos de rescate, las comunicaciones y la capacitación, y rinda cuentas cada trimestre ante el Concejo. El presidente del sindicato lamenta que los bomberos no tengan un doliente, la Alcaldía tiene el dinero para serlo.


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