Opinión / ENERO 04 DE 2022

Aires de polémica

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El fin de año enciende fuerte polémica con relación al decreto 1851 del 24 de diciembre pasado que reforma la Procuraduría General de la Nación, reputada institución disciplinaria, cuya naturaleza y funciones constitucionales han hecho honor a nuestro Estado de derecho; en este caso, la reforma aprobada por el Congreso permite una adición de cerca de 1.200 funcionarios, con el fin de cumplir los dictámenes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

La señora procuradora Cabello Blanco ha explicado las razones de la reforma, pero en las últimas horas se han conocido argumentos de la Corte en el sentido que la reforma a la PGN “continúa permitiendo que un órgano distinto a un juez en proceso penal imponga restricciones a derechos políticos de funcionarios democráticamente electos, de manera incompatible con la literalidad del artículo 23.2 de la Convención Americana”, es decir, a voces de analistas, el Congreso debe corregir la reforma aprobada, para que, en efecto, sea aclarada al tenor de lo que sugiere la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El otro aspecto que crea ampolla en época electoral es el anuncio de nuevos cargos y que, en mi sentir, la señora procuradora no ha explicado con claridad a los colombianos y que es probable que amplíe en la futura citación a sesiones del Congreso, ya elevada por un senador; es decir, deberá señalar que la puesta en marcha de la reforma aprobada será por etapas y muy probablemente, en los primeros meses antes de la elección presidencial, no habría un cargo nuevo en la institución disciplinaria.

En todo caso, se necesita pedagogía clara y abunda sobre el decreto en mención, para que la reputación de la PGN permanezca incólume, evitando las alarmas y escándalos que ha propiciado la noticia en seco en pleno 24 de diciembre; es lo que merece nuestra gran institución centenaria, orgullo de Colombia como unas de las mejores en su género en América Latina.
***

Olga Nieto de Córdoba.
En la ciudad falleció en días pasados, la distinguida matrona, tronco de una reconocida familia que ha prestado inmensos servicios a nuestra región. La señora Olga se destacó por sus aportes cívicos y por su destacada ayuda social a los más necesitados, por sus excelsas condiciones de madre y esposa inigualable. A sus hijos Álvaro Córdoba Nieto, su señora Isabel, hijos y nietos, demás hijos y familiares y amigos, expreso mi sentimiento de pesar y de solidaridad, al cual se unen los directivos de La Crónica del Quindío y todos los funcionarios. Paz en su tumba.
***

Marta Lucía Jaramillo.
Con hondo pesar debo registrar la desaparición de la brillante funcionaria de la gobernación del Quindío, de la alcaldía de Armenia y de otras instituciones. Portadora de especiales calidades personales, Marta Lucía ejerció su trabajo con suma eficacia y sin ninguna queja: ayudó a varios gobernadores en el despacho y las tareas cotidianas, con destacada y magnífica colaboración. A su esposo Diego, a sus hijos y familiares expreso mi dolor personal por su partida. Paz en su tumba.

 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net