Opinión / AGOSTO 27 DE 2022

Arte dramático

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La palabra teatro significa lugar para desarrollar puestas en escena, por eso este arte se denomina drama y no teatro, de manera costumbrista es reconocido como teatro. El arte dramático tiene una base literaria, un guion, un argumento; escritos por un dramaturgo, ese texto dramático requiere una puesta en acción, una interpretación por actores o personajes que desarrollen la acción, además de elementos como escenografía, decorados, iluminación, maquillaje, vestuario, entre otros que se desarrollan en un tiempo y espacio determinados.

Algunos espectáculos se hacen sin texto: la mímica y la pantomima, en ellos se destaca la expresión gestual. Un elemento indispensable para la comunicación es la presencia de un público, el teatro socializa las relaciones humanas porque presenta cierto grado de ritualización. Los orígenes del teatro se encuentran desde la prehistoria, el ser humano fue consciente de la importancia de la comunicación para las relaciones sociales. En las ceremonias religiosas había ya desde su origen cierto componente de escenificación teatral. En los ritos de caza, el hombre primitivo imitaba a animales: “Del rito se pasó al mito, del brujo al actor”.

En África, los ritos religiosos mezclaban el movimiento y la comunicación gestual con la música y la danza, y objetos como las máscaras servían para expresar roles o estados de ánimo. Estos ritos reforzaban la identidad y la cohesión social. En la América precolombina se desarrolló una forma de teatro en las culturas: Maya -estaba relacionado con fiestas agrícolas, ilustraba historias del Popol Vuh-, Inca -escrito en quechua, servía a intereses del estado-, y Azteca -desarrolló la mímica, tenía dos vertientes: religiosa y burlesca-.

La actuación es “la acción y efecto de actuar: poner en acción, asimilar, ejercer funciones, obrar o producir un efecto”. La actuación comienza con la búsqueda personal del actor, la actriz para conocer y entender a su personaje que puede ser ficticio o estar basado en la realidad. A través de un proceso de investigación personal el actor, actriz descubre el personaje a representar, personificar, dar vida; poniendo en escena aquello que, según entiende, es su esencia.

El objetivo del actor, actriz es resultar creíble, verosímil -que según el contexto existan parámetros de realidad-, logrando que el espectador pueda introducirse en la historia y suspender la noción de realidad objetiva. Incluye una caracterización física -lograda gracias al vestuario, el maquillaje, pelucas, efectos visuales y otras herramientas-.
1901 a 1982. Israel ‘Lee’ Strasberg fue director, actor, productor y profesor de teatro; uno de los principales impulsores del ‘método’ en la actuación. Trabajaba fundamentalmente con la relajación, la concentración y la memoria afectiva para que el actor, la actriz alcanzará memoria corporal conociendo su cuerpo físico y emocional, y su integración.

Entrenaba estas memorias para conducir al dominio del actor, actriz sobre los contenidos inconscientes de su psiquis, reinterpretando conceptos de la psicología. Consideraba la actuación como resultado y no como causa que debía ser vigilada por los sentidos y la concentración. Según palabras de Strasberg: ¨la acción sólo debe entrar en juego cuando el actor, actriz ha aprendido a reaccionar o a sentir¨, por lo que ¨una larga parte del proceso de aprendizaje del estudiante o de la preparación del rol por parte del actor, actriz profesional era realizar ejercicios de relajación y de entrenamiento sensorio-emotivo¨. El objetivo es que el actor reproduzca una emoción en un ejercicio de manera consciente y a voluntad para lograr la libertad creativa en escena -experimentar emociones-, liberándose de la tensión.

Para trabajar la relajación, la concentración y la memoria afectiva el actor, actriz debe trabajar el oído, aprender a escuchar activamente. El oído es nuestro sentido mas viejo, es el primer sentido que utilizamos en el vientre materno. Los sonidos son nuestro primer contacto con el mundo exterior. Aprendemos a escuchar antes de nacer y antes de ver, de oler o de tocar por primera vez. Cuando la madre escucha una melodía que le produce emociones, segrega sustancias que afectan a su bebé, así se aprende a oír cualquier sonido externo. El oído tiene un mayor poder asociativo, empático o sugestivo que la imagen, el gusto o el tacto.     

 Hoy la invitación es a ir al teatro, a oír, a ver, a sentir, a aprender con el teatro, con el arte dramático. Te invitamos a conferir conocimiento vivo, a compartir esta columna.

Agradecimiento a Irene Arroyo Zúñiga, Strasberg, Stanislavski.


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