Opinión / MARZO 05 DE 2022

Como grillo cebollero

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

“Con 10 palabras se puede derribar el muro entre dos países. En 1989 lo demostró en una rueda de prensa un oscuro funcionario alemán, todavía de la República Democrática de Alemania, la socialista. Había mucha tensión cuando se decía: van a autorizar en cualquier momento que podamos pasar de Berlín Este a Berlín Oeste, pero no se sabía en qué momento sería. Un periodista preguntó en una rueda de prensa: ¿esto cuándo se puede hacer? El funcionario alemán dijo: Esto podrá ser en cualquier momento, sin demora, ya se puede hacer. Esa misma noche los berlineses entendieron esas palabras y saltaron el muro, esa misma noche se vio cómo se reunificaba un país después de haber estado décadas dividido”.

En el cuento Por falta de palabras el narrador y protagonista de la historia cuenta cómo un hombre se encuentra una mañana de abril con una mujer 100 % perfecta para él, sin embargo, por no encontrar palabras adecuadas deja pasar la oportunidad del encuentro.

“Con qué lenguaje y con qué relato nos referimos a nosotros. Nuestro lenguaje genera en nosotros y en los otros cambios de comportamiento”. La persona con la que más se habla durante el día es cada uno de nosotros. “Unesco se vincula con la narrativa y el relato: las palabras nos sirven a través del chismorreo como construcción de confianza y tejido social”. Las palabras crean las narrativas con las que interpretamos el mundo, nuestra manera de estar en el mundo, nuestra percepción del mundo.

En comunicación cuando codificamos transmitimos datos de forma ordenada, cuando decodificamos comprendemos datos. “Existen ciertos códigos según el lenguaje específico de una comunidad o cultura que son aprendidos a temprana edad, puede parecer que no están construidos —el efecto de una articulación entre signo y referente— sino que son dados naturalmente. Al identificar un código, sientes que puedes compartir algo en conjunto porque hay cosas en común. La diversidad, es un distingo que las poblaciones han construido a lo largo del tiempo, en diferentes ambientes, territorios, pueblos. Estas herramientas son distintos conjuntos simbólicos que se utilizan frente a las circunstancias”. Es importante compartir los códigos, los sistemas de comunicación, esas herramientas simbólicas que te permitan interactuar con una comunidad con una persona para conectar, para construir, para crear elementos comunes que eventualmente permitan que te comuniques más adelante y establezcas relaciones. Con la palabra construimos o destruimos el mundo. Una palabra te puede cambiar la vida, te puede acercar a alguien o generar un rechazo. “Las palabras son nuestra fuente más inagotable de magia. Capaces tanto de ocasionar dolor como de remediarlo”.

Por otra parte, a “falta de palabras”, existen otros lenguajes, códigos para comunicarnos seamos humanos o no: los cortones o grillos cebolleros amplifican su canto al cantar en un hueco que ellos mismos cavan cuidadosamente en forma de un cuerno. Cuando la ballena jorobada quiere comunicarse emite ruidos subsónicos hasta chillidos ultrasónicos mientras se dirige a aguas más profundas, por ende más frías, facilitando esto que el sonido se propague mucho más. Las abejas danzan con el fin de que otras abejas tengan información exacta sobre la dirección y distancia en la que se encuentra la comida. Sigue en www.cronicadelquindio.com

Vivir en modo supervivencia es estar dispuestos a huir o a defender, olvidando el encuentro, la palabra, el lenguaje, la comunicación.

Hoy la invitación es a estar atento al lenguaje que usas para acercarte o para alejarte. La invitación es a comunicarte con cuidado, con respeto, con deferencia.

Hoy te invitamos a retroalimentarnos, te invitamos a conferir conocimiento vivo, a compartir esta columna.

Agradecimientos a Haruki Murakami, Mario Alonso Puig, Luis Castellanos, Josiah Royce, Estrella Montolío, Jacobo Álvarez, Albus Dumbledore, J. K. Rowling.


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