Opinión / OCTUBRE 27 DE 2020

Compromiso frente al cambio climático

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El pasado 24 de octubre se conmemoró el Día Internacional Contra el Cambio Climático, establecido por las Naciones Unidas, como un mecanismo sensibilizador sobre sus devastadores efectos y consecuencias en el planeta. En el contexto meteorológico, cambio climático es la alteración de las condiciones predominantes del comportamiento térmico existente en la Tierra, y es atribuido a algunos fenómenos naturales y de forma mucho más directa a diversas actividades humanas que precipita la alteración de la composición de la atmósfera en el planeta, como el acelerado desarrollo tecnológico, que ha cambiado exponencialmente las maneras de relación de las personas con la naturaleza hasta tal punto que se ha invertido la escala de valor entre esta y el hombre; llegándose a pensar inclusive como algo positivo, el que la humanidad se ha sabido adaptar con el apoyo de las tecnologías a los cambios ambientales ocasionados por el efecto invernadero, en lugar de buscar formas de recuperar el equilibrio entre la oferta natural y la demanda humana, por lo que se requiere ahora más que nunca de serios análisis a las actuaciones referentes al medio ambiente, para mitigar los impactos contaminantes, con soluciones que trasciendan el ámbito jurídico y se entronicen en los gobernantes, los empresarios, industriales, comerciantes, académicos y gente del común; con esfuerzos que se puedan canalizar a través de soluciones que se encuentran en la misma naturaleza, con un enfoque holístico, es decir la implementación de acciones restaurativas del medio ambiente que conduzcan eficazmente a la recuperación de los recursos naturales, apoyadas en la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, lo cual, de lograrse, se convertirá en gran apoyo a las comunidades, para que comprendan con mayor claridad la urgencia de frenar los efectos adversos derivados del cambio climático. Es evidente que, si el gobernador Roberto Jairo Jaramillo y los alcaldes con el acompañamiento de la CRQ como entidad rectora del medio ambiente, consolidan estrategias derivadas del mismo entorno natural, empoderando a las comunidades rurales se puede reducir la vulnerabilidad de los propios campesinos frente a los fuertes impactos de fenómenos como ‘La Niña’ que trae consigo lluvias, desbordamientos de ríos, inundaciones, devastación de cultivos, entre otros; y de ‘El Niño’, que viene acompañado de un intenso verano con sequías y pérdidas de fauna y flora en cantidades extremas. En síntesis, de lo que se trata es de que, tanto la administración pública como las entidades encargadas de proteger el medio ambiente, brinden soluciones esenciales que incrementen la resiliencia de la biodiversidad, los ecosistemas y los recursos naturales, de tal forma que las comunidades se sientan atraídas por las oportunidades que les brinda la conservación y protección de la naturaleza, a través de la restauración y gestión sostenible en la producción agrícola. Es simple, hay que repensar el territorio y los nuevos usos de la tierra y su producción amigable con el medio ambiente en el componente de desarrollo sostenible con mayor participación ciudadana.


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