Opinión / JUNIO 09 DE 2020

Decidí contarlo

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Una conversación lúcida e inteligente sobre cincuenta años de nuestra historia económica y política, entre el brillante Guillermo Perry e Isabel López Giraldo, vertida en un libro exquisito, muy bien escrito, una lectura agradable (1), que como dice Juanita León, es una referencia para quienes quieran entender cómo se ha ido construyendo la política económica del país, las casi insuperables dificultades técnicas, los inevitables dilemas morales, las tensiones y conexiones entre las lógicas políticas y tecnocráticas (…); precedido de un excelente prólogo de Alejandro Gaviria, Perry comenzó su servicio al país en el gobierno de Carlos Lleras Restrepo en Planeación Nacional, sin ocultar su admiración: “Lleras nos protegía de la politiquería y no había política o inversión que no fuera discutida en el Conpes y aprobada allí. Era el reino de la tecnocracia con el presidente de la república como su jefe y protector” (pág 53).

Implacable contra el gobierno de Misael Pastrana Borrero, fue inocultable su afecto por el expresidente Alfonso López Michelsen: “(…) quien influyó en forma definitiva en mi pasión por lo público y en mi desempeño posterior como ministro y miembro de la Asamblea Constituyente y del Senado” (pág 60), en su gobierno —debe recordarse— Perry fue el arquitecto de la reforma tributaria de 1974, la gran reforma estructural de la segunda mitad del siglo pasado, a lo cual es dable anotar el valioso régimen petrolero, que hoy nos beneficia como país productor, el impulso a la gran minería de exportación y, sin duda, las delimitaciones de áreas marinas con los países limítrofes.

Examina los gobiernos de Turbay y Belisario, con las correspondientes luces y sombras de esos mandatos, el gobierno liberal de Virgilio Barco y de César Gaviria.

Con Ernesto Samper Pizano mediaba una larga amistad, lo acompañó primero en la fundación del movimiento Poder Popular con Horacio Serpa, y en el gobierno en su calidad de ministro de Hacienda, pero muy pronto renunció a su cargo movido por una gran decepción: “Cuando me convencí de que Samper había aceptado plata del narcotráfico, me vi obligado a reconocer que me había equivocado gravemente con respecto a él y me pregunté insistentemente, ¿cómo no vi este lado oscuro de Samper?” (pág 393).

A partir de este momento, Samper comenzó a atacarlo, pero debo confesar que fue decisión valiente de Perry frente a la corrupción de Samper, que dejó a su partido y al país en grave caída moral ante el mundo.

De Santos afirma que fue un buen presidente y un mal gerente, de Andrés Pastrana, Uribe y Duque, hizo referencias. Excelente libro que recomiendo por la calidad de sus textos, y su actualidad.

1) Perry, Guillermo. 2019. Decidí contarlo. Random House. 530 páginas 

 


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