Opinión / SEPTIEMBRE 21 DE 2021

Después de la barbarie

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En su libro clásico El choque de Civilizaciones, el historiador inglés Samuel Huntington planteó sus hipótesis sobre el siglo XXI y el futuro de la humanidad después de la guerra fría; señaló entre líneas cierto declive de occidente y el empuje de países y fuerzas insurgentes, pero no alcanzó a vislumbrar el brutal surgimiento del terrorismo, en la forma y naturaleza del ocurrido el 11 de septiembre de 2001, en suelo norteamericano.

La celebración de esa fecha fatídica, veinte años después, ha servido para nuevamente analizar el brutal atentado, las consecuencias inmediatas, las decisiones en caliente del presidente Bush —hijo— y su equipo de gobierno con Dick Cheney, vicepresidente, Colin Powell secretario de Estado, Donald Rumsfeld, secretario de Defensa y Condolezza Rice, asesora de seguridad nacional y en el gobierno de Obama, secretaria de Estado; en general las diferentes respuestas externas y el sentimiento de dolor infinito y de ira de los norteamericanos,  en esa hora terrible que mostró con suficiente ilustración periodística, el impacto del terrorismo.

Durante estos años se han escrito numerosos libros, ensayos, documentales, series de televisión, diversidad de puntos de vista sobre el 11-S, entre ellos por ejemplo, Sale el espectro, de Philip Roth —destacado escritor ya fallecido—, Un hombre en la oscuridad, de Paul Auster, Terrorista,  de John Updike, Bush en guerra, del notable periodista Bob Woodward,  Libertad, de Jonatan Franzen, y una valiosa serie que se puede ver actualmente por Neflix : Punto de inflexión, la guerra contra el terrorismo.

Veinte años de guerra contra los grupos de Al-Qaeda en Afganistán, contra Irak, contra los talibanes y la muerte final por parte del gobierno de Obama, de Bin Laden —cabecilla del terrorismo de Al-Qaeda—; el periodista chileno Bastien Diaz es claro al afirmar: “Tres presidencias sucesivas y sus altos mandos militares decepcionaron a la ciudadanía año tras año, en la guerra más larga en que se han envuelto Estados Unidos (…)”1. Al principio apoyo unánime pero después, el conflicto se convirtió en guerra de guerrillas, con la actual culminación de lánguido retiro de tropas de Afganistán, por parte de Estados Unidos y los países de la Otán.

El surgimiento de fuerzas islamistas armadas y la posibilidad cada vez más real de su crecimiento y vocación de poder como Estado Islámico, recuerda el papel de la religión y la política en la historia de la humanidad, un factor crucial que sale a flote, con el recuerdo de una fecha dolorosa que inauguró un siglo asolado por el terrorismo refinado y brutal.

La geopolítica plantea a Occidente retos y grandes oportunidades. La unión como vocación de trabajo de equipo, desarrollo social y lucha por objetivos comunes; es un imperativo frente al terrorismo, que finalmente no es la guerra, sino la unión y la paz, el establecimiento de reglas civilizadas, para poder avanzar en un tiempo tormentoso. Esas guerras perdidas, deben dar una lección de humildad. 

1 Díaz, Bastien. 10- 09-21. Diario La Tercera. Chile. 


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