Opinión / JUNIO 22 DE 2021

Diplomacia

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La espectacular política de la perestroika que el presidente Gorbachov impulsó desde 1985-1986,  constituyó  uno de los factores más importantes en el proceso renovador de la sociedad global en el siglo XX. Como bien  lo anota el especialista  Ives Lacoste(1)  se percibe claramente su importancia histórica , tanto en el campo externo como interno, desde las conversaciones con Reagan en Ginebra, en 1985, comienzo del retiro de los misiles SS-20 de Europa, hasta la caída del muro de Berlín, la reunificación  alemana y, en general, todo el movimiento político del Este, y desde luego la declaración del fin de la guerra fría, declarada por Gorbachov y  Bush —padre— el 3 de diciembre de 1989 en la cumbre de Malta.

Después de inmensos tropiezos como el bombardeo de la Otán a la antigua Yugoeslavia en 1999, la crisis en Ucrania en 2014 que persiste, la intervención rusa a la guerra civil siria, y las acusaciones de intervención en las elecciones de Trump, la ascensión del presidente Biden, abre el camino de la diplomacia y el diálogo fluido con la reciente cumbre del miércoles 16 de junio de 2021 también en Ginebra, que inició una nueva era de las relaciones entre las dos superpotencias.

Es un primer acercamiento que subsana las maltrechas relaciones en el período Trump y devuelve el nivel diplomático a las relaciones bilaterales, con temas altamente sensibles, empezando por el control al crecimiento del armamentismo nuclear de países como China, Corea del Norte y el propio Irán; el apretón de manos tiene el símbolo del diálogo y de hacer prevalecer la paz y la concordia en el mundo.

Con el restablecimiento de los embajadores, comienza una nueva etapa en la larga historia de buenas relaciones y desavenencias;  después de la llamada guerra fría, el presidente Boris Yeltsin en su período de gobierno de 1991- 1999, mantuvo diplomacia normal con los Estados Unidos, pero con los aspectos que he señalado, además del famoso conflicto de Bahía Cochinos de 1962, que le tocó manejar a Kennedy, ha persistido en la geopolítica mundial, una especie de coexistencia  pacífica, que no dudo de calificar de histórica y necesaria para el bien de la humanidad; en ese sentido, aplaudo la visita de Biden a Europa con exitosos resultados con el grupo G-7, la Organización del Atlántico Norte, y la cumbre con Putin. Un nuevo aire se respira en la Casa Blanca.

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Producción nacional.

Es imperativo afianzar la producción nacional después de los grandes tropiezos generados por la pandemia y los paros y aprovechar el cuarto de hora de escasez en varios países, es decir, los precios están inmejorables, no solo para el café, además para varios productos. El imperativo es exportar para aprovechar la bonanza que se vive en otras latitudes, donde muchos de nuestros productos llegan con calidad y  buen precio.

1) Ives Lacoste. París. Perestroika y Geopolítica. 1989.

2) Echeverri González, Gabriel. 1996. Situaciones. Procesar.156 páginas.


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