Opinión / NOVIEMBRE 25 DE 2021

El arte y la Ciencia 3

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Vamos a cerrar ya con este extenso escrito sobre el arte y la ciencia. En las dos columnas anteriores se planteó que Feyerabend, el filósofo, indicó que buscaba una teoría del conocimiento tanto de las ciencias como de las artes y que esta no tendría reglas abstractas. Además, que ambas se encuentran en lo cotidiano a partir de miradas múltiples, siendo arte y ciencia dos partes de una misma empresa.

En algunos reconocidos espacios académicos mundiales contemporáneos como,  El Massachusetts Institute of Technology (MIT) se ha propuesto que la convergencia entre distintas disciplinas en este caso no humanísticas puede propiciar avances significativos en una variedad de sectores, afirmación que hacen en la publicación, The Third Revolution: The Convergence of the Life Sciences, Physical Sciences, and Engineering en la que demuestran la necesidad de ampliar los horizontes y de cambiar el paradigma de generación de conocimiento. 

La transdisciplinariedad ha llevado a avanzar en  el concepto practice-base research que consiste, en esencia, en conjugar la práctica creativa con la investigación, esto ha devenido en la investigación-creación que “busca potencializar la creación para que los diferentes métodos y productos, como coreografías, creaciones musicales, piezas de diseño y arquitectónicas, etc. Que tradicionalmente se desarrollan en estas áreas, sean parte integral de procesos de generación de conocimiento, y entendidos como objetos epistemológicos capaces de responder y suscitar nuevas preguntas”.  Así las cosas, este recorrido épico de la ciencia del método, a la del “todo vale”, va encontrando resultados tangibles en el reconocimiento de la creación artística como generadora de conocimiento mediante la práctica, con escenarios de validación propios y métodos de proyección de resultados, que hoy ya son avalados por ejemplo por: The Arts and Humanities Research Council en el Reino Unido, El Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap) en México, y The Australia Council for the Arts, perteneciente al Australia Council Research, entre otras entidades. Y que en Colombia ha obtenido su máximo logro al ser incluido y aprobado por el Minciencias, máximo ente de la ciencia en el país, que reconoce que “existen diferentes disciplinas y áreas de conocimiento, también diferentes formas de pensamiento capaces de converger en el marco de investigación, innovación y desarrollo tecnológico”

Para Colombia, en particular para artistas/académicos ha sido un final feliz, que representa el inicio de una cruzada difícil de librar, en particular contra quienes siguen esperando encontrar en la verificación empírica de las hipótesis la base del nuevo conocimiento.

El pensamiento de Feyerabend dejó trazado un proyecto, a largo plazo, que representa las bases para que los artistas, eso sí, con disciplina y mucha creatividad, contribuyan con sus obras a la ciencia, además del placer metafísico que producen sus piezas estéticas.

Nos vemos en la red (0)
 


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