Opinión / SEPTIEMBRE 12 DE 2021

Gobernación dijo no; alcaldía, sí

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Debo confesar que estoy feliz por el anuncio del alcalde de Armenia, José Manuel Ríos Morales, sobre la construcción de la bolera pública. Pero con la felicidad del anunció me llega una tremenda indignación. 

El sosiego no debo justificarlo mucho: en este mismo espacio he defendido la construcción de la bolera pública, un importante proyecto de ciudad que el gobernador del Quindío, Roberto Jairo Jaramillo, y el gerente de Indeportes, Fernando Paneso, quisieron sepultar. Ellos le echaron tierra al proyecto, una y otra vez.

Entonces, ¿cómo es posible que después de hacerle el feo a la bolera la gobernación del Quindío salga, sin asomo de vergüenza, a tratar de manipular a la opinión pública haciéndole creer que ahora sí se construirá por su buena gestión?

Sin sonrojo alguno, la gobernación publicó videos y noticias tendenciosas para robarle protagonismo a la alcaldía de Armenia que fue la que se echó encima la responsabilidad de revivir un proyecto que la misma gobernación mató antes de nacer.

Que se sepa: fue la alcaldía la que asumió la responsabilidad de gestionar los recursos, con cero ayuda de la gobernación.

El alcalde y sus asesores fueron a Bogotá, a Manizales y a otros lados para solicitar el apoyo de ministros y congresistas, con el fin de que el gobierno nacional se comprometiera, por lo menos, con el 50 % de los recursos.

Quiero dejar claro que no soy amigo, y tampoco quiero serlo, del alcalde o del gobernador. Sencillamente, soy un parroquiano más hastiado de la politiquería ventajosa, pero al César lo del César: si el gobernador decidió no apostarle a la bolera pública, entonces, que tenga la decencia y la honorabilidad de respetar el trabajo y la gestión de otros.

Entiendo el deseo de Roberto Jairo de querer aparecer en todas las fotos, de meterse a la fuerza en cualquier escena que esté siendo registrada por una cámara fotográfica o de video —cualquier periodista que vaya a los eventos sabe de qué hablo—, es un político y tiene que mostrarse, más ahora en tiempos de campaña.

Pero gobernador, el Quindío no lo valorará en unos años por lo bonito que sale en las fotos —si así es que sale—, sino por su gestión.

En la foto de hoy deben salir el alcalde de Armenia y su equipo de trabajo, y hasta el incansable Gustavo Moreno Jaramillo, que desde el mismo anuncio de que la bolera no se construiría puso el grito en el cielo y movió esta vida y la otra para ser escuchado, por ejemplo, en la gobernación, donde le cerraron las puertas.

Gestione, gobernador, pero de verdad verdad que en este espacio, sin ataduras y sin intereses individuales, estaré presto a aplaudirlo. Salve con sus buenos oficios, por ejemplo, el hospital La Misericordia de Calarcá. Le prometo que seré el primero en salir a reconocerle ese triunfo.
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net