l
Opinión / FEBRERO 25 DE 2024

Insisto… ¡No nos dejen solos otra vez!

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Comenzando el año lancé el mismo clamor en este espacio: ¡No nos dejen otra vez solos!, ¡No repitamos la historia!, e insistí en ello esta semana en carta al presidente Petro, en la que defendí nuestra iniciativa de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, la cual, como era de esperarse, desató una andanada estigmatizante de los enemigos de la ganadería proclamando la “resurrección del paramilitarismo”.

Por ello mi tarea desde entonces ha sido explicarles a los ganaderos, al sector rural y al país el sentido de esta iniciativa como una forma de organización para construir pacíficamente un tejido de protección solidaria frente a la delincuencia, en colaboración con la Fuerza pública y las autoridades en los territorios: con el alcalde, el personero, el juez y el fiscal.

Esa es la razón de mi carta al presidente Petro y de la audiencia que espero me conceda: explicarle nuestras motivaciones y argumentos, algo que se volvió imperativo con el rechazo público a la iniciativa por parte del ministro de Defensa, Iván Velásquez, quien, al calificarla como “una forma de autodefensa”, ignoró nuestras públicas explicaciones y se sumó a la campaña estigmatizante contra los ganaderos.

Quiero explicarle al presidente cuál es la historia que no queremos repetir; la historia de las violencias, del paramilitarismo y de la estigmatización ganadera; la historia del miedo que produjo esa violencia contra la ganadería y lo rural; la historia de los años en que los ganaderos eran secuestrados y asesinados por centenares, ante la indolencia de la sociedad y de sus instituciones; la historia de la violencia que impulsó a algunos a traspasar la línea de la legalidad y, por esa vía, se volvieron un remedio peor que la enfermedad y le dejaron al gremio la herencia maldita de la estigmatización.

  En fin, la historia de centenares de miles de ganaderos entre dos fuegos y entre dos miedos: la guerrilla y los llamados paramilitares; extorsionados, amenazados y despojados por ambos actores violentos, muy pronto absorbidos por el narcotráfico.

Hoy es latente el riesgo de que esa historia se repita, porque el ganadero está atado a la realidad rural y no puede “irse con sus vacas a otra parte”; el riesgo de que el regreso del miedo a perder el sustento, la libertad y la vida resucite la idea de “comprar seguridad” y entrar en un diabólico círculo vicioso de extorsión y mayor inseguridad.

  Por eso elevamos también este clamor a la Procuraduría, a la Fiscalía, a la Defensoría, al Congreso y al Consejo Gremial Nacional, porque frente a la arremetida de los violentos para controlar el territorio y frente a nuestro derecho a participar pacíficamente en nuestra propia seguridad, esperamos una respuesta de Estado. 

De ahí nuestro clamor al presidente y al país, que una vez nos dejó solos, a los ganaderos y al campo donde imperaba la violencia. Por ello insisto… ¡no nos dejen solos otra vez!


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net