Opinión / NOVIEMBRE 28 DE 2021

Las intrigas con doble calzada

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Todo lo que en este espacio he presagiado en torno al proceso nada transparente adelantado por la ANI, Agencia Nacional de Infraestructura, sobre la proyectada doble calzada La Paila-Calarcá, se ha venido cumpliendo al pie de la letra, como una ratificación del sin número de intrigas y oscuros intereses que en nuestro país rodean el sistema de contratación estatal.

Justo después de 2 años transcurridos de haber sido presentada por la empresa Bicentenario su propuesta de alianza público privada APP para la ejecución de esta trascendental obra y de haber sido acogida en primera instancia por la ANI, lo cual le otorgaba prioridad sobre propuestas similares, de haber realizado inversión por el orden de 1.300 millones de pesos y de haber atendido cualquier cantidad de requerimientos, ajustes, aclaraciones, modificaciones, ahora la empresa proponente se entera que su propuesta ha sido descartada, aduciendo argumentos sin fundamento alguno, como son inclusión de un peaje nuevo y no inclusión de la variante Calarcá, lo cual precisamente había sido solicitado por la misma entidad originadora. Estos planteamientos, de acuerdo con los representantes de Bicentenario, no tienen otra explicación, que la intención evidente de estudiar y acoger propuesta similar de Odinsa, actual concesionario de Autopistas del Café y presentada bajo otra razón social con el fin de obviar inconvenientes de carácter legal, ya que su condición actual lo inhabilita para ello. 

En este espacio expuse meses atrás que Invías había manifestado su interés de acometer con recursos propios la construcción de esta carretera, lo cual generaba serias dudas habida cuenta que el gobierno ha manifestado de forma reiterada, la escasa disponibilidad de recursos para atender este tipo de obras, dado el alto déficit presupuestal que lo ha llevado a presentar con carácter de urgencia proyectos de ajuste tributario para cubrir los faltantes en los frentes prioritarios. 

Esa sería al parecer parte de la estrategia para hacer posible el descabezamiento de la propuesta Bicentenario con destino Odinsa hacia la cual han demostrado claro y curioso interés los organismos  estatales relacionados con el proyecto dentro del ministerio de Transporte. Desde luego, a Bicentenario le queda la alternativa de presentar los recursos jurídicos para hacer valer sus derechos, lo cual le representaría un apreciable incremento en los costos que hasta ahora ha debido asumir y también para la obra otro serio tropiezo en tiempo, con grave perjuicio para la Nación en materia financiera por las demandas que le podrían sobrevenir. Bien saben los transportadores de carga, de servicio público y transporte privado el gran cuello de botella que representa ese corredor vial con una sola calzada y la urgencia de que se concrete la doble calzada entre La Paila y Calarcá, máxime con la apertura del Cruce de la Cordillera Central para agilizar el tránsito desde el suroccidente colombiano.

Triste que los intereses particulares continúen  priorizando los intereses colectivos, como el gran tropiezo que nos impide avanzar en la construcción de un mejor país, sin tanta intriga. 

¿Será que la doble calzada La Paila-Calarcá, podrá superar tanta interferencia? Si nuestros organismos de control funcionaran con mayor independencia, diligencia, objetividad y transparencia no se registrarían este tipo de dilaciones y la administración pública operaría con mayor eficiencia y efectividad.


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