l
Opinión / MAYO 29 DE 2024

Los silencios en las relaciones 

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Mucho se ha hablado de la comunicación en pareja, de las interacciones desde procesos de comunicación constante donde se planteen las necesidades de cada individuo en la relación y se lleguen a acuerdos sanos para los dos, esto cada vez se va entendiendo y asumiendo de la mejor forma.

Algo de lo que no se habla mucho es del silencio y de su importancia en las relaciones. Cuando estoy en pareja es muy importante y necesario comprender el silencio como parte del proceso, tener momentos de silencio es dar el espacio al otro para manifestar su individualidad, para tener un tiempo con su propio pensamiento y para entenderse más en el proceso.

Algunas personas rechazan los silencios y estos le generan ansiedad. Muchas veces cuando estamos en una reunión pensamos que siempre debemos estar diciendo algo porque un silencio se asumirá como una situación aburrida o poco divertida, algunas personas piensan que si hacen un silencio en reuniones sociales los otros pensarán que son poco agradables a la hora de interactuar con el mundo.

Esta cantidad de creencias irracionales que nos generan temor al rechazo, nos convierte algunas veces en personas que hablamos mucho y que escuchamos poco. Sería mejor si aprendemos a escucharnos y a escuchar más al otro o incluso si logramos analizar y entender más su silencio. El silencio nos da un punto de reflexión, nos enseña a conocer al otro y nos permite leer su lenguaje no verbal para comprender esa necesidad puntual.

En algunas ocasiones también el silencio permite  que la emoción pase y que luego se pueda llegar al diálogo sobre la situación. Es por esto que cuando tenemos mucha rabia deberíamos hacer una pausa de silencio que permitiera disminuir la emoción negativa para lograr posteriormente hablar de una manera más asertiva sobre lo que ocurrió y entender la situación sin la herida que queda de una comunicación negativa.

Sin embargo no se puede entender el silencio como evitación y es importante que no caigamos en el juego de evitar afrontar una situación simplemente haciendo silencio, esto lastimaría a la otra persona y no sería responsable de nuestra parte. El silencio es temporal, y depende de varios factores pero es muy importante que estos factores se tengan claros en el proceso.

Se hace silencio cuando quiero reflexionar y pensar en una situación y puedo pedirlo al otro sin que este se sienta mal, luego puedo explicar lo que pasó y agradecer por su espacio.

Se hace silencio cuando la emoción me abruma y me frustra y necesito hacerlo para no herir, pero hablo una vez la emoción pase y logre afrontar de la mejor forma.

Se hace silencio cuando no tengo nada que decir y quiero estar con mi pareja en un momento de tranquilidad y aprendo a comprender su propio silencio.
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net