Opinión / ENERO 18 DE 2022

Mientras tanto

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“El gobierno del circo Gasca”.

Molesta a nosotros los electores, el mal gobierno de aquellos que confiadamente creímos que lo harían bien. Al voto lo revestimos de credibilidad, confianza y afecto, pero una vez posesionado, como en este caso, eso poco le importa al elegido. En el Quindío casi siempre el elegido no sabe gobernar y por eso fracasa el gobernante y los votantes. 

Los alcaldes de Filandia y Salento están felices porque todo el país quiere visitar esos municipios, pero a la vez están desesperados porque todo el país quiere visitarlos. Llenos y rellenos cada vez que hay vacaciones, puentes y festivos, estallan en trancones viales incontrolables, que terminan fastidiando a los visitantes turistas y regionales. Esos alcaldes no tienen planes secundarios o de contingencia para impedir los trancones, tacos, llenos y rellenos de vehículos, sobre todo. 

Pese a que todo ese turismo trae muchas divisas que hacen crecer la economía del departamento, no se conoce una sola, ni una sola colaboración de la gobernación del Quindío para con las autoridades y ciudadanía de esos municipios. No la hay. El gobierno departamental los dejó solos, sin planificación, sin plan de contingencia, sin policías, sin agentes de tránsito, sin puntos de información, sin planes de gestión del riesgo. Si los hubiera no habría trancones en las entradas y salidas, no estorbarían en esas vías nacionales y secundarias y se acabaría el desorden. Filandia y Salento estarían más organizados. También es cierto que no hay gobernador. 

Como el gobernador Roberto Jairo Jaramillo no conoce la ley 1803 de 2016 llamada ley del “Cincuentenario del Quindío”, expedida en el mandato del cura Carlos Eduardo Osorio, hago saber las obras contenidas en el artículo tercero de la norma: i).- Ampliación y rehabilitación de la vía Tebaida, Pueblo Tapao, Montenegro, Circasia, (cumplida la mitad y en desarrollo la otra mitad); ii).- Construcción de las dobles calzadas Armenia - Calarcá y Armenia - Montenegro Quimbaya, (ya se inició su ejecución). Las otras obras son: iii).- Construcción Embalse Multipropósito del Quindío; iv).- Rectificación, ampliación y pavimentación de las vías Armenia - Boquía - Salento y Salento - Palestina - La Nubia y v).- Biblioteca pública departamental. 

Estas obras fueron solicitadas por el cura gobernador en el año 2016 y ahora Roberto Jairo nos dice que se hacen “gracias a su gran liderazgo”. Pura paja. Normalmente miente. Le ayudaría mucho a Salento si acude ante el gobierno nacional para que termine de cumplirse lo que ordena esta ley y de paso pedir para descongestionar a Filandia. Lo elegimos para que gobierne bien pero insiste en hacerlo mal. 

Ya van más de dos años y el gobierno departamental parece el circo de los hermanos Gasca, con un gran payaso dirigiendo y obviamente eso causa risa. Hoy apenas exponemos un solo tema. Vendrán otros. 

Punto aparte: Agradezco este espacio de La Crónica del Quindío para escribir en sus páginas de opinión. Lo hago con mucho gusto. 


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