Opinión / NOVIEMBRE 30 DE 2022

Quindío, sentido de pertenencia

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

“El sentido de pertenencia o sentimiento de pertenencia es la identificación subjetiva que un individuo experimenta respecto a un grupo, una organización o una comunidad, en donde se siente cómodo, bienvenido y/o aceptado, es decir, en donde siente que pertenece”, (Flores, 2021). 

Este significado, aunque ajustado académicamente, carece del calor, la calidez y del verdadero sentimiento que tiene esta manifestación del ser humano por su tierra, por su colectivo y por todo lo que constituye su entorno. 

Nuestro territorio, que hoy llamamos Quindío, en algún momento llegó a ser ejemplo nacional, y quiero pensar que mundial, de lo que es realmente el sentido de pertenencia de todos sus habitantes. A ello se llegó luego de procesos históricos que iniciaron con la llegada de distintos grupos humanos en la época precolombina y quienes se enamoraron del entorno que los acogió. Posteriormente, una sociedad organizada y apropiada de su presente y de su futuro, la cual dio vida al departamento, siendo ese quizás, por lo que representó, el momento de mayor sentido de pertenencia que ha experimentado nuestra comarca. 

Los esfuerzos institucionales, la lucha de muchos líderes, la venta de empanadas, la realización de bazares, la organización de bailes, la donación de bienes, la recolección los domingos de cuotas en templos y en espacios públicos, al igual que muchos otros actos comunitarios, todos en unidad, permitieron logros como la construcción de nuestro aeropuerto El Edén, la construcción del antiguo estadio San José, el levantamiento de capillas, la consolidación de la Diócesis de Armenia, la conformación de nuestra Cámara de Comercio, la creación de la Universidad del Quindío, y muchos otras realizaciones que, por grandes o pequeñas que fueran, tuvieron en el sentido de pertenencia el motor que las impulsó. Ellas abonaron el terreno para que fuéramos unidad territorial legalmente constituida y experimentáramos, en ese momento, uno de los orgullos más grandes que esta tierra ha tenido: convertirse en departamento. 

Pero “matamos la fiera y nos asustamos con la piel”. Llegó la decadencia del civismo, tal vez la dinámica de los tiempos modernos, el pensamiento universal de las nuevas generaciones y las nacientes expectativas de vida hicieron perder ese amor por nuestra tierra; el frenesí de nuestras vías y de nuestras vidas desplazó las manifestaciones de sentido de partencia que nos hicieron grandes. 

Hoy mi llamado es para volver a creer, como lo dije hace cerca de 3 años durante mi posesión como gobernador, el recuperar la confianza, el trabajar en unidad y el creer en lo que somos es la respuesta a la falta de compromiso para con nuestra tierra. 

Cuando declaramos al nuestro como departamento bendecido por Dios, no nos equivocamos; por ese motivo pido al creador que nos permita revivir esos sanos sentimientos y ese amor por nuestro territorio; solo así superaremos las problemáticas que nos golpean. Somos un pequeño diamante en el ‘Corazón de Colombia’ y es momento de que con el ejemplo que se ha dado en este Gobierno, con los logros que hemos alcanzado, con el billón de razones que tenemos para hacerlo, volvamos a creer en nosotros y a hacer del sentido de pertenencia el motor que nos impulsa camino a un horizonte esperanzador. 

Referencia 

Flores, E. (2021). El sentido de pertenencia. Elcomercio.com. https://www.elcomercio.com/cartas/sentido-pertenencia-identificacion-cartas-direccion.html 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net