l
Opinión / JUNIO 12 DE 2024

Recuperando acuerdos municipales 

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Es común que en las instituciones terminen engavetados documentos de suma importancia que, aunque contengan información valiosa o propuestas necesarias para los territorios, terminaron siendo olvidados. Inclusive acuerdos, ordenanzas o leyes, se aprueban en concejos, asambleas y Congreso, por acuerdos políticos del momento o para apaciguar requerimientos ciudadanos, pero por no ser del interés de quienes apoyaron su sanción o por desconocimiento de la propia sociedad, terminan en el olvido.  

Gracias a la valiosa información brindada por el arquitecto y educador, Fernando Ospina, conocedor de Armenia por su vínculo a la reconstrucción posterremoto, he conocido de la existencia del siguiente acuerdo municipal: En marzo 9 de 1993, el concejo de armenia aprobó el Acuerdo N° 02, mediante el cual “se declaran zonas de interés ecológico a importantes sectores de la ciudad”.  

En él, se expone “Que es facultad constitucional de los concejos municipales, conforme a la disposición citada (Constitución Nacional), dictar las normas necesarias para el control, la preservación y defensa del patrimonio ecológico y cultural del municipio.” Continúa afirmando “Que es de utilidad actual para la ciudad y sus generaciones futuras, declarar y conservar las áreas de especial importancia ecológica.”  

Ante lo anterior, acuerda “declárense zonas de especial importancia ecológica para la ciudad, el Parque La Secreta, el Parque El Bosque, el Bosque de la Corporación Bolo Club, el Parque Uribe, Parque Sucre, Parque Cafetero, Parque los Fundadores, Parque los Aborígenes, el Parque de la Vida y demás parques establecidos en los barrios y las áreas de Bosques ubicados en los remanentes de las urbanizaciones en la ciudad de Armenia, así como también los separadores, ordenadores viales y glorietas.”  

Mucha atención con lo que continúa diciendo que “Promuévase la participación comunitaria para la arborización de sectores urbanizados que carezcan de zonas verdes; así como a los urbanizadores para que habiliten zonas no utilizables que deben ser aceptadas como áreas de cesión al Municipio…,” como también “los entes municipales evitarán destrucción de las especies nativas y no nativas… y sancionará a los responsables…”  

  Ahora bien, ¿Las sucesivas administraciones municipales y el Concejo de Armenia han hecho seguimiento para su correcta aplicación del acuerdo en mención? ¿Si se está conservando y ampliando el arbolado de la ciudad? ¿De qué manera se incentiva la participación comunitaria en la conservación de la floresta y los espacios verdes del municipio? ¿Ahora que quieren urbanizar buena parte de las áreas del Bolo Club, está garantizada la conservación de su relicto boscoso? ¿Se han creado nuevas áreas de conservación a partir de lo propuesto por el Acuerdo N° 02 de 1993? ¿Existen en la actualidad declaradas Áreas Protegidas Municipales? La ciudad viene creciendo en cemento, pero no en espacios verdes.  

El modelo de ciudad que nos han venido vendiendo, no es ecológica. Aún seguimos desconociendo la urgente necesidad de adaptarnos frente a la “Crisis climática y ecológica” (La Crónica Del Quindío, enero 02 de 2022). El ambientalismo apoyado en la ciencia, desde hace rato ha venido haciendo el llamado para que entre todos y todas construyamos un territorio con justicia socioambiental en armonía con la naturaleza.  
 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by:Rhiss.net