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Desde tiempos remotos el hombre ha tenido una fascinación especial por los lugares del descanso eterno.

Antes de que los cementerios se consolidaran como lugares para que reposaran los muertos, estos se enterraban en las iglesias. Pero una vez, las normas sanitarias, la situación de incremento en el número de cadáveres y que todo se volvió inmanejable, inició la transición.

Este hecho, fue aprovechado por las élites que no tardaron en retratar su posición económica a través de lápidas y monumentos que recordaban el poder y la jerarquía de la persona que allí yacía.

De allí que muchos de estos lugares se consolidaran en espacios arquitectónicos valorados más allá de la muerte. Y que hoy día precisamente sean vistos con otros ojos, en los que vale la pena hacer recorridos y conocer un poco de estos sitios a través del nectroturismo.

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En ese sentido, algunos lugares alrededor del mundo cuentan con una reputación especial no solo por su arquitectura, sino por los cuerpos que allí reposan. Situaciones que se aprovecharon a nivel local para promocionar visitar a los cementerios.

Cementerios famosos en el mundo

Si bien, no muchas personas apoyan estas iniciativas, cada vez son más comunes y se integran a los itinerarios de los turistas, que en algunas oportunidades solo llegan a un país o ciudad motivados por la visita al cementerio.

En ese sentido, para los interesados en el necroturismo, algunas alternativas de cementerios que pueden visitar alrededor del mundo.

1. Père-Lachaise: En París es el máximo exponente del necroturismo mundial. Inaugurado en 1804 por orden de Napoleón Bonaparte, es un “museo al aire libre” que combina arte funerario, historia y un entorno natural de 44 hectáreas con más de 5.000 árboles. Alberga a más de un millón de personas, incluyendo figuras que transformaron la cultura occidental:

Jim Morrison: La más visitada por fanáticos del rock; suele estar rodeada de ofrendas y recuerdos.

Oscar Wilde: Famosa por su escultura modernista, protegida ahora por un cristal debido a las marcas de besos de sus admiradores.

Frédéric Chopin: Su tumba cuenta con la musa de la música llorando. Como dato curioso, su cuerpo está aquí, pero su corazón descansa en Varsovia.

Édith Piaf: La gran voz de Francia descansa en una sepultura familiar que siempre tiene flores frescas.
Molière y La Fontaine: Sus restos fueron trasladados al cementerio en sus inicios como estrategia de marketing para ganar prestigio.

Abelardo y Eloísa: Los amantes medievales cuya tumba es visitada por quienes buscan suerte en el amor.
Muro de los Federados: Lugar histórico donde fueron ejecutados los últimos combatientes de la Comuna de París en 1871.

2. Cementerio de la Recoleta: El Cementerio de la Recoleta, ubicado en el exclusivo barrio homónimo de Buenos Aires, Argentina, es considerado uno de los tres camposantos más importantes del mundo a nivel arquitectónico. Inaugurado en 1822 en la antigua huerta de los monjes recoletos, pasó de ser el primer cementerio público a convertirse en el panteón de la élite argentina tras la epidemia de fiebre amarilla de 1871.

Con más de 4.000 bóvedas, el cementerio es un laberinto de estilos que van desde el Neoclásico y el Gótico hasta el Art Déco.
Eva Perón (Evita): Es la tumba más buscada y visitada. Se encuentra en la bóveda de la familia Duarte, a unos metros de profundidad para mayor seguridad.

Rufina Cambaceres: Conocida por la trágica leyenda de haber sido enterrada viva; su mausoleo de Art Nouveau es una de las joyas escultóricas del lugar.

Liliana Crociati: Una tumba famosa por su diseño único que reproduce el dormitorio de la joven y una estatua de ella junto a su perro.

Domingo Faustino Sarmiento: Su mausoleo, diseñado por él mismo, destaca por un gran obelisco coronado por un cóndor.
Luis Federico Leloir: El Premio Nobel de Química descansa en una imponente bóveda que refleja su relevancia científica.

Highgate Cemetery: El Cementerio de Highgate, en el norte de Londres, es la joya de los llamados “Siete Magníficos” (un grupo de cementerios privados creados en el siglo XIX para aliviar el hacinamiento de las iglesias). Es famoso por su densa vegetación y su atmósfera de novela gótica victoriana.

Highgate Este (East Cemetery): Es la sección que puedes recorrer por libre comprando una entrada general.

Karl Marx: Su tumba, coronada por un enorme busto de bronce, es el sitio más visitado de esta zona.

Douglas Adams: El autor de Guía del autoestopista galáctico; es tradición dejar bolígrafos y lápices sobre su lápida.

George Eliot: La célebre novelista victoriana.

Highgate Oeste (West Cemetery): Es la parte más antigua, espectacular y boscosa. Por razones de conservación y seguridad, solo se puede visitar con guía mediante reserva previa.

George Michael: El icono del pop descansa aquí (su tumba fue anónima por un tiempo para evitar aglomeraciones).

Alexander Litvinenko: El exespía ruso enterrado en un ataúd revestido de plomo tras su asesinato por polonio.

3. Cementerio Central de Bogotá: El Cementerio Central de Bogotá, fundado en 1836 bajo la presidencia de Francisco de Paula Santander, es el camposanto más antiguo e importante de Colombia. Declarado Monumento Nacional en 1984, es una parada fundamental del necroturismo por su valor histórico, artístico y los rituales populares que allí se celebran.

Este lugar es el descanso final de presidentes, artistas y líderes políticos que marcaron el rumbo del país:

Francisco de Paula Santander: Su mausoleo es uno de los más destacados y simbólicos.

Luis Carlos Galán: Su tumba es un punto de peregrinación política constante.

Leo Kopp: El fundador de la cervecería Bavaria. Existe la tradición de susurrarle al oído izquierdo de su estatua dorada para pedir favores de prosperidad.

Las hermanitas Bodmer: Tumbas de dos niñas a las que los creyentes les llevan flores y dulces pidiendo por la salud de sus hijos.

José Asunción Silva y Rafael Pombo: Grandes exponentes de la literatura colombiana.

Ya sea por la paz que transmiten sus jardines, por lo monumental de sus infraestructuras, por quienes yacen allí o por el misterio de sus mausoleos, estos destinos seguirán siendo paradas obligatorias para quienes buscan viajar con una mirada más profunda.