Saltar al contenido

Los balances de 2023 y 2024 evidencian un fuerte desequilibrio económico mientras continúa la intervención de la Superintendencia de Salud.

La Nueva EPS presentó finalmente sus estados financieros correspondientes a 2023 y 2024 ante la Superintendencia Nacional de Salud, revelando pérdidas por 4,8 billones de pesos durante el último año reportado. Los resultados reflejan un complejo panorama económico para la entidad, que continúa bajo intervención estatal mientras avanza un proceso de saneamiento contable y revisión de obligaciones con la red de prestadores de servicios de salud.

Los informes radicados ante la Superintendencia Nacional de Salud muestran que durante 2024 la Nueva EPS obtuvo ingresos por 22,2 billones de pesos. Sin embargo, los costos derivados de la prestación de los servicios de salud alcanzaron los 26,4 billones, lo que generó un resultado negativo cercano a los 4,8 billones de pesos.

El balance financiero también evidencia un importante desequilibrio patrimonial. La EPS reportó activos por 10,6 billones de pesos frente a pasivos que ascienden a 22,5 billones, situación que deja un patrimonio negativo cercano a los 11,9 billones de pesos.

Estas cifras fueron dadas a conocer como parte del proceso de actualización de la información financiera que permanecía pendiente desde hace varios años y que actualmente adelanta el equipo interventor designado por el Gobierno nacional.

Proceso de saneamiento continúa bajo intervención

La administración de la Nueva EPS explicó que la elaboración de los estados financieros incluyó la incorporación de obligaciones y cuentas que anteriormente no habían sido registradas completamente en la contabilidad de la entidad.

Según la EPS, este ejercicio hace parte del proceso de normalización financiera que busca reflejar con mayor precisión la realidad económica de la aseguradora y facilitar la toma de decisiones durante la intervención.

Además, el equipo encargado continúa revisando millones de facturas y cuentas médicas con el propósito de establecer el valor definitivo de las obligaciones pendientes con hospitales, clínicas y demás instituciones que integran la red prestadora de servicios.

La entidad indicó que este proceso permitirá depurar la información financiera y avanzar en el saneamiento contable que exige la Superintendencia Nacional de Salud.

La recuperación financiera sigue siendo el principal reto

La Nueva EPS permanece bajo intervención de la Superintendencia Nacional de Salud, una medida que fue prorrogada en abril de 2026 debido a la necesidad de estabilizar el funcionamiento administrativo, financiero y operativo de la entidad.

Lea también: Rechazan la ausencia del agente interventor de Asmet Salud en el Quindío

La aseguradora continúa siendo la EPS con mayor número de afiliados en Colombia, razón por la cual su situación financiera tiene un impacto directo sobre millones de usuarios y sobre el sistema de salud del país.

Los resultados financieros conocidos este año reflejan la magnitud de los desafíos que enfrenta la entidad para recuperar el equilibrio económico y cumplir con las obligaciones adquiridas con la red hospitalaria.

Mientras avanza el proceso de revisión de cuentas y saneamiento financiero, las autoridades buscan fortalecer la capacidad operativa de la EPS y garantizar la continuidad en la prestación de los servicios para sus afiliados.

La publicación de estos estados financieros constituye uno de los pasos más relevantes dentro del proceso de intervención, al ofrecer un panorama actualizado sobre la situación económica de la entidad y las acciones que se desarrollan para corregir las dificultades acumuladas durante los últimos años.