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Las acampadas y el costo de vida presionan al Gobierno para reformar la ley de alquileres.

El presidente de Portugal, António José Seguro, convocó a los partidos con representación parlamentaria para abordar la cohesión social, en medio de las protestas contra el encarecimiento del costo de vida y la crisis de vivienda que se han extendido por varias ciudades del país.

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Las protestas amenazan con volver a Lisboa

En un breve comunicado, la Presidencia informó que las reuniones individuales se celebrarán el jueves 29 de octubre en el Palacio de Belém, sede presidencial. No ofreció detalles adicionales sobre los temas específicos que se tratarán en los encuentros.

La convocatoria se produce mientras el movimiento contra la crisis de vivienda se prepara para instalar nuevamente tiendas de campaña en el centro de Lisboa. La decisión llega después de una intervención policial que dejó 55 personas detenidas.

Los manifestantes buscan mantener la presión sobre las autoridades ante el aumento de los precios de la vivienda y las dificultades para acceder a un alquiler. Al mismo tiempo, el Gobierno intenta conseguir respaldo político para reformar la legislación que regula este mercado.

La iniciativa de los activistas desafía las advertencias del ministro del Interior, Luís Neves, quien afirmó el martes que las acampadas habían terminado y que las autoridades no permitirían que continuaran.

Lisboa y Oporto mantienen la tensión

La jornada del miércoles comenzó con relativa calma en Lisboa y Oporto. Sin embargo, los manifestantes regresaron durante la noche a las plazas que habían ocupado en los últimos días, aunque todavía sin reinstalar las tiendas de campaña.

En Oporto, donde las acampadas comenzaron el 10 de octubre, los participantes anunciaron que mantendrán las movilizaciones. Algunos manifestantes incluso plantearon la posibilidad de regresar a las calles el sábado.

Las protestas también se han extendido a otras ciudades portuguesas, donde se han realizado concentraciones de solidaridad contra el encarecimiento de la vivienda.

La continuidad de las movilizaciones representa un desafío para el Ejecutivo, que busca avanzar con cambios legislativos mientras enfrenta reclamos sociales por el acceso a una vivienda asequible.

La reforma de alquileres enfrenta obstáculos políticos

En paralelo, el Gobierno conservador del primer ministro, Luís Montenegro, afronta dificultades para sacar adelante su propuesta de reforma del régimen de alquileres.

La iniciativa superó una primera votación parlamentaria gracias a la abstención de Chega, partido de derecha radical liderado por André Ventura. Sin embargo, el respaldo todavía no está asegurado para las siguientes etapas del trámite legislativo.

La propuesta debe ser debatida y votada en detalle en el Parlamento. Ventura advirtió el martes que podría romper el acuerdo alcanzado con el gobernante Partido Social Demócrata (PSD), de centroderecha, si no se incorporan las modificaciones que reclama su formación.

El pulso político añade presión a un escenario marcado por las protestas y el descontento ante el costo de la vivienda. En ese contexto, las reuniones convocadas por Seguro buscarán abrir un espacio de diálogo con las distintas fuerzas parlamentarias en torno a la cohesión social y la situación que atraviesa el país.